<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586</id><updated>2012-01-27T21:06:03.118-08:00</updated><title type='text'>Un perro andaluz</title><subtitle type='html'>Si elegí la literatura y el cine a los once o doce años es porque preferí ver la vida a través de los libros y el cine,   Francois Truffaut</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>96</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-5852083045431177767</id><published>2010-02-13T07:23:00.000-08:00</published><updated>2010-02-13T07:23:14.323-08:00</updated><title type='text'>LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE, de Stieg Larsson</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;La lectura de los tomos de Millennium afianza aún más mi convicción en el legado del siglo de la novela: el XIX. Muy bien decía Arturo Pérez Reverte: “no puedes dedicarte a escribir novelas si no has leído a los narradores decimonónicos”. Cierto. Esta trilogía es una hija digna de las novelas de aventuras y el escritor sueco Stieg Larsson (1954 – 2004) un hijo aplicado de Alejandro Dumas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Fue en un soleado sábado, del mes de noviembre del año pasado, que decidí comprarme en una la celebrada trilogía. Entré a la librería La casa verde y salí con tres ladrillos. Al llegar a casa me entregué a LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES. Más de 600 páginas que devoré –no exageró- en dos días, a razón de cuatro horas seguidas en las noches. Sin embargo, mandé todo a la mierda y me aboqué a terminar las dos novelas restantes. La razón: me quedé pegado a la cínica sociedad de los protagonistas: Mikael Blomkvist, periodista y socio de la revista Millennium, y la hacker Lisbeth Salander. Y claro, enamorado de Erika Berger, editora y socia de Millennium, y amante del trabajólico Blomkvist.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Con poco más de cien páginas más que la novela anterior, me sumergí en los recovecos del pasado de Salander en LA CHICA QUE SOÑABA CON UN BIDÓN DE GASOLINA Y UNA CERILLA. Nuevos personajes, algunos despreciables como el mafioso Alexander Zalachenko, otros idealistas como la abogada Annika Gianini. Salander retorna a Suecia luego de unas vacaciones de año y medio alrededor del mundo, costeadas gracias a un millonario robo electrónico a una multinacional; a la hacker se le acusa de tres asesinatos, los medios de comunicación emprenden contra ella una descomunal campaña de desprestigio (lesbiana, psicópata, satanista). Salander no le debe nada a nadie y no confía en el sistema sueco, ella sola busca cobrar venganza contra todos aquellos que desgraciaron su vida a los doce años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Es imposible no tomarse un descanso. Lisbeth Salander, con una bala en la cabeza es llevada en helicóptero a un hospital, pero el peligro sigue latente ya que también es ingresado Zalachenko, que no descansará hasta verla muerta. LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE es pues la más intensa de la trilogía. Sus 854 páginas contienen todo lo que un lector busca, hasta podría catalogarse como una novela total que, entre muchas cosas, disecciona las bases institucionales de la historia política sueca, puesto que no solo se limita a la persecución de una mujer cuyo secreto hará peligrar a una facción corrupta del servicio de inteligencia. LA REINA EN EL… es un río que se desborda, es también una agraciada muestra del poder de la ficción en cuanto a su mensaje crítico, ya que explora la cochinada escondida, debajo de la alfombra, del paraíso socialista.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Los puntos no resueltos en las dos primeras novelas encuentran en la tercera su confluencia. En este sentido Larsson no pecó de apurado, calibró bien las escenas, sus planos narrativos no pierden interés. En Larsson todo es real, no le dio oportunidad a la inverosimilitud, como pudo ocurrir en el combate “cuerpo a cuerpo” entre Salander, con su metro y medio de estatura, contra los más de dos metros del matón Ronald Niedermann.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Como en toda novela, esta no está libre de caídas. Pero poco o nada importan esas falencias, el lector permanece en tensión, atrapado por el inteligente argumento, hasta el final.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Se viene diciendo que Larsson dejó escrita la cuarta novela de la saga en la portátil de su pareja Eva Gabrielsson. Tengo toda la seguridad de que se trata de un ardid publicitario. La saga Millennium termina en esta tercera entrega. Mueren los que tienen que morir, se perdonan lo que tienen que perdonarse y se reencuentran los que siempre se quisieron. Para todo lector atento es obvio que Millennium no da para más. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: Destino&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/52276"&gt;&lt;span style="color: blue; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-5852083045431177767?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/5852083045431177767/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=5852083045431177767&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5852083045431177767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5852083045431177767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2010/02/la-reina-en-el-palacio-de-las.html' title='LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE, de Stieg Larsson'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-6849459696807541826</id><published>2010-02-05T06:47:00.000-08:00</published><updated>2010-02-05T06:47:48.151-08:00</updated><title type='text'>DISCURSOS CONTRA LA BESTIA TRICÉFALA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;DISCURSOS CONTRA LA BESTIA TRICÉFALA (2009) es un libro colectivo de Rodolfo Ybarra, Arturo Delgado Galimberti y Rafael Inocente. Tres escritores ajenos a las cuchipandas de la parrillada de egos del mundillo literario peruano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;La mejor manera de abordar la presente publicación es obviando su evidente tendencia política e ideológica, puesto que así se podrá disfrutar de su calidad literaria, que la tiene.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En primer lugar, tenemos los nueve artículos de Rodolfo Ybarra, que se nutren de las tradiciones del libelo y del anarquismo, de los que sobresalen tres sombras mayores: Alberto Hidalgo, Buenaventura Durruti y Mikhail Bakunin. Ybarra despliega inteligencia, humor y rabia. Aunque hubiera sido ideal que evite cierto evidente afán protagónico -es necesario dinamitar el ego cuando se escribe- y lo digo en directa referencia a “Alan García o el excremento”, socavado por una escena inverosímil: un niño Ybarra corriendo por las calles hasta tropezar con el entonces joven diputado García, a quien se le caen sus fólderes y hojas membretadas, este recuerdo despierta la cólera del adulto Ybarra, que se arrepiente por no haberle propinado al menos una patada cuando lo tuvo cerca. El innecesario efectismo atentó contra lo que pudo ser un gran artículo de antología. No obstante, lo mejor lo encontramos en los muy recomendables “El izquierdista de salón”, “El intelectualoide en estado de reposo”, “El político cleptócrata” y “La poetisa ridícula”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Seguimos avanzando en la lectura y nos topamos con “El foro” de Arturo Delgado Galimberti, que nos muestra por medio un relato híbrido una discusión desarrollada en el ciberespacio, en torno a un posible modo de vida en el que no exista la propiedad privada. Su narración por momentos nos remite a los mejores pasajes de las novelas de conspiración y espionaje, en las que sus actuantes se valen de falsas identidades para idear sus planes. Me queda claro pues que la riqueza de “El foro” yace en su espíritu novelesco, y no en su forzado hálito ensayístico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Y finalmente, los cuentos “No todas van al paraíso”, “Reggaetón en Lima” y “Una ensalada de frutas”, de Rafael Inocente. Para los que ya hemos leído su valiosa novela LA CIUDAD DE LOS CULPABLES, comprobamos pues que Inocente no tiene nada que envidiar a los narradores más “rankeados” de su generación. Inocente es un escritor de raza: tiene la rabia, la locura y los demonios, y claro, muchas lecturas acumuladas. Sus deliciosos personajes y logradas descripciones, por ejemplo, son axiomáticas muestras de su oficio narrativo. Sin embargo, en Inocente vemos un peligro: sus cuentos, al igual que en su saludada novela, tambalean solos, debido al patente mensaje ideológico que a la fuerza les impregna. Sería una lástima que el Inocente ideológico termine asesinando al potencial escritor de ficciones que es.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En síntesis: DICURSOS CONTRA LA BESTIA TRICÉFALA es un libro más que interesante, su lectura no pocas veces resulta gratificante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: Hipocampo Editores&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/51953"&gt;&lt;span style="color: blue; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-6849459696807541826?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/6849459696807541826/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=6849459696807541826&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6849459696807541826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6849459696807541826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2010/02/discursos-contra-la-bestia-tricefala.html' title='DISCURSOS CONTRA LA BESTIA TRICÉFALA'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8928089460332854682</id><published>2010-01-12T05:01:00.000-08:00</published><updated>2010-01-14T04:01:32.826-08:00</updated><title type='text'>DIARIO DE UN LIBERTINO, de Rubem Fonseca</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Leer al brasileño Rubem Fonseca produce adicción. No importa si te topas con títulos menores, siempre sales satisfecho, y con ganas de más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Fonseca es un escritor de raza, de sangre, sus páginas denotan conciencia de oficio. Prueba de ello es DIARIO DE UN LIBERTINO.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Rufus, el protagonista, es un escritor que aún no puede superar el éxito de su primera novela. Sus últimos libros no han gozado del reconocimiento esperado, en otras palabras: Rufus vive del pasado y necesita cuanto antes de un renacimiento literario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Para él, las cosas deben de cambiar, tiene que escribir una novela de largo aliento, una de aprendizaje que le devuelva la fama y el prestigio. Para ello, necesita calentar la mano, prepararla para las largas horas que dedicará a su nuevo proyecto. Decide entonces empezar un diario, con el que intentará ser lo más honesto posible y, si se puede, plasmar en él algunos apuntes para su “Bildungsroman”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Rufus lo cuenta todo, sin pudor alguno, sus miserias humanas las muestra sin atavíos. De paso, el diario le sirve para fugaces reflexiones sobre el acto de escribir (las constante citas de escritores tienen una función dentro del corpus narrativo). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Sin ser muy agraciado, Rufus es un incorregible mujeriego, un hormonal que despierta lúbricas pasiones en las mujeres. De todas sus conquistas destacan Virna y Clorinda, madre e hija respectivamente, con las que lleva sendas relaciones condimentadas con sexo salvaje y harta ternura. El resultado de este trío pasional: Rufus es acusado de violación poco después que ellas se enteran que ha estado acostándose con las dos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Fonseca, como puede suponerse de lo consignado hasta aquí, no ha escrito una novela policial, género que le ha valido ser considerado un maestro; sin embargo, la novela tiene ribetes del mismo y también, gracias a la plasticidad del diario, mucho de diálogo metaliterario por el que da cuenta de los inexplicables procesos de la ficción, ofreciendo de paso homenajes, como cuando su protagonista recurre al síndrome Zuckerman, en patente guiño a Philip Roth.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Rufus es un “Detective salvaje”, pero con obra. Un letraherido que desea recobrar la escritura sistemática, pero que a la vez, en teoría, no avanza ni una sola línea, aunque paradójicamente llena las páginas de un diario en una suerte de poética de “escribir sin escribir”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No sé si Fonseca se propuso dar una lección ética con esta novela menor, imagino que no; pero DIARIO DE UN LIBERTINO fácilmente podría ser una metáfora del acto creativo como fin, no como un medio para fines frívolos. Acto creativo –ciñéndonos en este caso a la escritura literaria- en el que solo vale dejarse llevar por el instinto, la locura, la sensualidad y el riesgo, que legitiman todo proyecto llevado con convicción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: Norma&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/51047"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8928089460332854682?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8928089460332854682/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8928089460332854682&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8928089460332854682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8928089460332854682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2010/01/diario-de-un-libertino-de-daniel.html' title='DIARIO DE UN LIBERTINO, de Rubem Fonseca'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-7717372774953092382</id><published>2010-01-03T23:59:00.000-08:00</published><updated>2010-01-03T23:59:06.856-08:00</updated><title type='text'>EL VIAJE QUE NUNCA TERMINA, de Carlos Calderón Fajardo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A lo largo de su envidiable trayectoria, el narrador peruano Carlos Calderón Fajardo (Puno, 1946) ha incursionado en distintos tópicos narrativos, destacando prácticamente en todos. Prueba de ello es la novela breve EL VIAJE QUE NUNCA TERMINA (LA VERDADERA HISTORIA DE SARAH ELLEN), publicada en principio en 1993, siendo la presente edición a comentar la definitiva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;¿De qué va esta novela? Pues de uno de los tópicos literarios que viene siendo abordado por una inacabable gama de escritores alrededor del mundo: el vampirismo. En muchos casos esta tendencia es desarrollada con mucha irresponsabilidad, sin conocer la rica tradición del vampirismo, de lo gótico, lo que conlleva a que leamos relatos que adolecen de nervio y fuerza y por ende a forjarnos dudas razonables de que la apuesta por esta clase de libros obedece más a factores comerciales que a una conciencia ética creativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Hay que saber presionar las teclas adecuadas, basta una sola palabra demás como para que cualquier relato pierda su fuerza. En otras palabras: hay que tener oficio para hacerlo, y destreza narrativa es lo que precisamente se observa en esta deliciosa novelita de Calderón Fajardo, quien saca partido de un popular mito peruano: el de Sarah Ellen, una inglesa enterrada en 1917 en un cementerio de Pisco, ubicado a 100 kilómetros al sur de la capital Lima. Demasiadas historias se han tejido alrededor de esta mujer, “venerada como una vampira considerada como una santa que hace milagros”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El autor no es ajeno a su ética creativa, rastreable en casi toda su producción: la del narrador que cuenta: “Voy a tratar de contar la verdadera historia de Sarah Ellen. Estoy en una cama, en un hotel de Pisco de dos estrellas…” &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Entonces lo que tenemos es una suculenta especulación que nos remonta a los posibles motivos que generaron el mito de la santa, como el apego de Ellen en su Inglaterra natal por las novelas góticas, resaltando su preferencia por las de Bram Stocker; también por su sensibilidad artística que la convierte en una más que aceptable pianista. Ellen posee un alma pautada por los ideales que parten de su niñez, es por ello que se aferra al vampirismo, en una suerte de resistencia ante los embates de la modernidad que corroen los sueños de los seres humanos. John P. Roberts es el esposo de la falsa vampiro y entiende la inconformidad de su mujer. El matrimonio decide irse de Halifax hacia lugares exóticos, para salvaguardarse de las posibles manifestaciones violentas puesto que comienza a correrse el rumor entre los habitantes de que Sarah Ellen es quien dice ser: una vampiro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A partir de entonces huyen en un barco llamado Estrella del mar, y nos topamos con el tercer protagonista de la novela: el capitán Diego Álvarez. Navegan hacia América y las desventuras empiezan a sucederse: los tripulantes mueren, el cólera se apodera de la embarcación, ningún puerto los quiere recibir…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;EL VIAJE QUE NUNCA TERMINA es un canto a las novelas de aventuras. La narración es envolvente, el autor sabe distribuir bien sus recursos narrativos en pos de no perder la atención del lector. Este quizá sea el libro en el que CCF ha privilegiado, ante todo, la historia, lo que ha llevado a esta logradísima especulación sobre los orígenes del mito de Sarah Ellen a ser un libro a la fecha agotado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: Altazor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/50793"&gt;Siglo XXI&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-7717372774953092382?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/7717372774953092382/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=7717372774953092382&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7717372774953092382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7717372774953092382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2010/01/el-viaje-que-nunca-termina-de-carlos.html' title='EL VIAJE QUE NUNCA TERMINA, de Carlos Calderón Fajardo'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-3716276039301859174</id><published>2009-12-21T03:50:00.000-08:00</published><updated>2009-12-21T03:50:50.181-08:00</updated><title type='text'>La predominancia de las novelas de género</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Seguramente este será un artículo relativamente polémico. A lo mejor se me acuse de antojadizo, apurado e irresponsable. Lo que motiva estas líneas es la lectura de los tres tomos de MILLENNIUM, la fabulosa trilogía novelesca del sueco Stieg Larsson (1954 – 2004).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No, no voy a adentrarme en los vericuetos existenciales de la protagonista Lisbeth Salander, menos en las pulsiones racionales de Mikael Blomkvist. Eso será trabajo para mi buen amigo y compañero de espacio crítico Herme Cerezo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En lo personal, la lectura de estos monumentales títulos me llevó a pensar mucho en los géneros novelísticos que injustamente vienen siendo, desde hace décadas, muy subvalorados. Me pregunté con justa razón: ¿en qué momento se jodió la novela? Claro, los ríos de tinta de la parcela literaria más libre, se enriquecen con nombres imprescindibles en el imaginario de la literatura mundial, de quienes más de uno hemos aprendido, en especial sobre los logros de la forma y andamiaje estructural de los mecanismos de la ficción. Podemos citar un buen número de autores como ejemplo de aquello.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Hasta allí, todo bien. Seguimos siendo canónicos. Pero me pregunto, ahora sí esperando un tanteo de respuesta aunque sea: ¿qué papel juegan las novelas de género?, ¿pertenecen al segundo orden del arte de novelar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Una de las características que signó los salones frecuentados por los señorones de las letras en el siglo pasado, fue la de catalogar todo lo popular como expresión artística menor. Durante mucho tiempo se pensó que mientras más obtuso fuera una expresión creativa, más cerca esta podía traspasar los derechos de admisión de los celadores del arte y del dizque buen gusto. Un ejemplo de lo expresado: La nueva novela francesa, corriente del cincuenta y sesenta felizmente hoy olvidada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Son las novelas de género, muchas de ellas cobijadas por el rótulo de Best Sellers, las que han mantenido el espíritu vivo del siglo de la novela: la novela decimonónica. Una mirada somera sobre lo acontecido durante el XIX nos permite llegar a la conclusión general de que fue el ánimo totalizador lo que germinó la novela con voluntad de crónica, en la que todos podían ser protagonistas de una historia bien contada, a manera de novela-río como los rusos, a manera de novela-episodio como los franceses. En otras palabras, el tema, o asunto, como base de los cauces formales que se depurarían en el siglo siguiente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Basta leer las entregas de escritores de género como Philip K. Dick, Robert Ludlum, Stephen King, Irving Wallace, James Ellroy, John Le Carré, Manuel Vázquez Montalbán, Raymond Chandler, etc.; cada quien en su sendero temático, como para saber que ellos, al igual que sus pares del siglo pasado, también querían dar cuenta de las vicisitudes del sujeto en la sociedad y de los avatares que lo absorben. Es por ello que, más allá de ser catalogados como escritores menores, estos no dejan de gozar los favores honestos del público lector, quienes son los verdaderos jueces a la hora de valorar un texto, y este reconocimiento se da porque estos autores de género la tenían (y tienen) muy clara a la hora de narrar: enganchar al lector con un argumento que no deje indiferente. Mientras se sigan escribiendo novelas que relaten una historia, la novela como género supremo de libertad temática y formal no se verá socavada por aquellas incursiones llevadas a cabo de espaldas al lector, que también son válidas, pero no determinantes al detallar los alcances naturales de la novela como tal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/50460"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt; Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-3716276039301859174?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/3716276039301859174/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=3716276039301859174&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/3716276039301859174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/3716276039301859174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/12/la-predominancia-de-las-novelas-de.html' title='La predominancia de las novelas de género'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-3691078170903748605</id><published>2009-12-12T08:07:00.000-08:00</published><updated>2009-12-12T12:22:36.564-08:00</updated><title type='text'>DEMOLER "Rock peruano 1965 - 1975"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El mayor acontecimiento libresco del año en Perú es, sin lugar a dudas, la publicación de DEMOLER “Un viaje personal personal por la primera escena del rock en el Perú 1957 – 1975” (Revuelta Editores), del escritor Carlos Torres Rotondo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En casi trescientas páginas Torres Rotondo rescata a los protagonistas de la generación que formaron una de las escenas rockeras más importantes en el imaginario hispanoamericano de los sesenta y setenta. Para muchos entendidos –y sin afán de caer en el barato chauvinismo- la movida rockera peruana llegó a ser la mejor. Por ejemplo: la banda limeña Los Saicos es considerada como uno de los grupos fundacionales del Punk, lo que le ha valido ser catalogada en el curso de los últimos años como una agrupación de culto a nivel mundial.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Si DEMOLER como libro goza ya de un justo reconocimiento unánime, no debemos dejar de lado el cd homónimo de este, que acaba de ser lanzado al mercado gracias al melómano y productor musical Andrés Tapia y su importante sello Repsychled Records.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Una muestra musical que patentiza en sonido lo relatado por el escritor. El productor Tapia se embarcó en una empresa harto difícil de lograr: seleccionar lo que a su parecer vendrían a ser los temas más representativos de las bandas peruanas que irrumpieron en la movida musical latinoamericana. Imagino que el trabajo de selección de Tapia debió ser parecido al que realiza un antólogo, en el que es posible equivocarse en la escogencia, pero sea como haya sido este proceso en el que no pocas veces se libran batallas interiores –lo sé bien porque tengo “algo” de experiencia en antologías-, queda claro que el oído de Tapia estuvo animado por el espíritu de la ambición al elegir dieciocho temas que no tienen pierde. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En el cd podemos entonces disfrutar de canciones como “Demolición” de Los Saicos (su estribillo “demoler, demoler, demoler”, como puede colegirse, titula tanto al libro y cd), “Meshkalina” de Traffic Sound, “No me dejes” de Los York´s, “La tempestad” de Tarkus, “Cariño grande” de Zulu, “Sétima patrulla” de Los Belking´s, “Something going” de Telegraph Avenue, “Mira bien hermano” de Gerardo Manuel &amp;amp; V.C.P. y muchas más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Como vivimos una época privilegiada en cuanto a la rapidez de las comunicaciones, DEMOLER, “rock peruano 1965 – 1974” puede ser escuchado y apreciado por todos los amantes del buen rock, en testimonio sonoro de una época en la que el gusto de hacer las cosas estuvo animado por el arrojo idealista y el amor por la vida. No por nada los nueve años en los que Tapia suscribe su selección son catalogados como los “años maravillosos” del rock no solo peruano, sino también latinoamericano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Para los interesados en esta joya musical de colección: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.repsychled.com/"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;www.repsychled.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/50116"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-3691078170903748605?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/3691078170903748605/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=3691078170903748605&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/3691078170903748605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/3691078170903748605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/12/demoler-rock-peruano-1965-1974.html' title='DEMOLER &quot;Rock peruano 1965 - 1975&quot;'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-386678256188227727</id><published>2009-11-22T10:07:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T10:07:53.746-08:00</updated><title type='text'>PÁJAROS EN LA BOCA, de Samanta Schweblin</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No estamos en tiempos propicios para el cuento. Es más, las editoriales no suelen apostar por ellos, pues se tiene el vacuo convencimiento de que no van a generar el interés de un potencial comprador. Pues bien, eso ocurre porque como nunca antes tenemos editores que no leen, que piensan que la literatura es un negocio –que lo es- al que hay que explotar por donde más se pueda ganar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Sorprende entonces leer libros de cuentos; y sorprende mucho más cuando tienen como responsables a una escritora joven, como la argentina Samanta Schweblin (Buenos Aires, 1978), quien con esta su segunda publicación es considerada -con mucha justicia- como la mejor cuentista latinoamericana de su generación, la de los nacidos del setenta en adelante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Hablar de “generación” suele motivar no pocas muecas. Hoy en día muchos ponen más de un reparo ante esta palabrita, y no es nada extraño que quienes lo hacen exhiben el más burdo efectismo traicionado por una evidente carencia de cultura artística y literaria. Mientras no se encuentre otro término que nos permita acceder a panoramas más o menos justos, tendremos que seguir bajo los márgenes conocidos –por seguros, pese a los naturales reparos- para dar cuenta de lo más resaltante –ciñéndonos ahora a lo literario- del imaginario narrativo latinoamericano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;PÁJAROS EN LA BOCA (Premio Casa de las Américas - 2008) es una rara pero interesantísima colección de relatos. Por lo general, solemos creer que los conjuntos deben estar signados por una coherencia temática; mas aquello no es lo que notamos en esta publicación; por el contrario, es la variedad de tópicos lo que la hace fuerte y atrayente. Pareciera que la poética de la autora se nutriera de la más pura cotidianidad, a la que está dispuesta diseccionar en pos de los detalles que la hagan distinta, reconfigurándola con matices fantásticos, oníricos y realistas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Uno lee estos cuentos y se siente parte de ellos, somos cómplices del par de tipos que no saben qué hacer ante un hombre inútil que tiene a su esposa muerta en su restaurante (“Irman”); somos testigos de privilegio del niño que anhela ver en persona a Papá Noel en navidad (“Papá Noel duerme en casa); nos sumergimos en los oscuros códigos de una pareja de cazadores (“En la estepa”); hacemos nuestra la mirada involuntariamente entregada de una mujer en plena noche porteña (“El hombre sirena”); nos sumergimos en el horror psicológico de una joven de extraños hábitos de resistencia frente al mundo (“Pájaros en la boca”); entre otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Como la lectura crítica es el arte de la especulación, no deberíamos ser ajenos a las posibles influencias de la que esta autora sería deudora: literarias principalmente –recordemos que la tradición argentina fue en narrativa la de mayor alcance en el imaginario hispanoamericano durante el siglo XX-, pero también teatrales y cinematográficas, canalizadas en una suerte de cajón de sastre del que termina descollando su tema medular: la muerte, canalizada en metáforas que grafican el convulsionado mundo interno de los personajes, tan bien perfilados que convierten en verosímil lo que a primera instancia parece inverosímil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;PÁJAROS EN LA BOCA nos confirma a Schweblin como una letraherida de mucho talento y gran acervo literario, dueña de una mirada y voz propias, pero lo más importante –en mi impresionista opinión- es que la presente publicación nos deja el mensaje que lo mejor de ella aún falta escribirse. Habrá que seguirle la pista, entonces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: Estruendomudo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/49398"&gt;Siglo XXI&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-386678256188227727?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/386678256188227727/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=386678256188227727&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/386678256188227727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/386678256188227727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/11/pajaros-en-la-boca-de-samanta-schweblin.html' title='PÁJAROS EN LA BOCA, de Samanta Schweblin'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8088240742026088517</id><published>2009-11-14T18:23:00.000-08:00</published><updated>2009-11-14T18:23:04.921-08:00</updated><title type='text'>Interrogatorio a Gabriel Ruiz Ortega</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/Sv9gIa8oqLI/AAAAAAAABOA/AQy838ypUPA/s1600-h/Gabriel+Ruiz+Ortega+y+El+Primo+Mujica.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sr="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/Sv9gIa8oqLI/AAAAAAAABOA/AQy838ypUPA/s400/Gabriel+Ruiz+Ortega+y+El+Primo+Mujica.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;(Entrevista publicada en Poetas del Asfalto 58)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega (Lima, 1977) es autor de la novela La cacería y antólogo de Disidentes, editor adjunto de Revuelta Editores y blogger de La fortaleza de la soledad. Un martes en la noche lo encontramos comprando películas en Polvos Azules y le propusimos conversar sobre el Dr. Gonzo. El presente interrogatorio se llevó a cabo en un bar, en donde también estuvieron César Vallejo y José Carlos Mariátegui.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Por: Richi Lakra y Luis “El Primo” Mujica&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Richi Lakra: ¿Cómo conociste al Dr. Gonzo? Contesta.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Por años estuve afiliado a muchas bibliotecas, creo que fue en la biblioteca del ICPNA donde leí los primeros artículos de Thompson, en periódicos gringos. Te hablo más o menos de fines de los noventa. Ahora, los artículos eran deportivos. Me gustó mucho el desenfado de su escritura, que no era para nada efectista. Fue un descubrimiento bastante estimulante puesto que por esa época había toda una fiebre por leer los libros de Charles Bukowski, que llegaron en “toneladas” a Lima, editados en la serie Compactos de Anagrama. Poco tiempo después de enterarme de la existencia del gonzo, un amigo me prestó Fiebre y asco en Las Vegas y bueno, caí rendido. Me hice su fan. Es cierto que encontraba harta experiencia de vida en sus textos, además me permitía encontrar puentes de diálogo con la tradición de la que se nutría, como su deuda con Mark Twain y Francis Scott Fitzgerald.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;R. L: ¿Por esa época parabas por Quilca?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Solo iba a Quilca a comprar revistas, libros y música. De cuando en cuando entraba a los bares y veía a los escritores y poetas que se reunían, pero no me les acercaba, no les hablaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Luis “El Primo” Mujica: Un momento Gabriel, ¿por qué no les hablabas?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No les hablaba porque me cayeran mal. Esa no es la razón. Yo tenía mi grupo, con el que nos peinábamos las calles del centro en busca de música, rock del setenta y sesenta. De ese grupito digamos que yo era el único que exhibía ciertas inquietudes literarias. Parábamos horas de horas caminando y era inevitable caer en las noches en algún bar del centro y bueno, en toda la bulla, uno no podía ser ajeno a las discusiones que tenían lugar en las otras mesas. Veía a gente de todos lados, de San Marcos, La Católica, casi siempre quejándose, y lo peor era cuando estos se paraban en las sillas a leer sus poemas, claro, como espectáculo se celebraba, pero poéticamente estaban en nada. Tengamos en cuenta que estamos hablando de los noventa, no todo fue malditismo de ventana. Quilca como espacio tiene una rica tradición literaria, allí he podido escuchar y ver a poetas de la talla de Róger Santiváñez y Domingo de Ramos, hasta Vallejo vivió un tiempo en ese jirón. Ahora, de lo que sí estoy seguro es de que aquí a diez años se escribirá una novela sobre esa década, salvando las distancias, tipo Las máscaras del héroe, o un híbrido como Desgarrados y excéntricos, ambos títulos de Juan Manuel de Prada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;R. L: No nos distraigamos. Volvamos a Hunter. ¿Qué libro suyo te gustó?&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Aparte de Miedo y asco…, pues la El diario del ron. El gonzo la escribió muy joven, mientras estaba en Puerto Rico trabajando como periodista. No es lo mejor de su producción, pero se nota el germen de lo que vendría después en sus crónicas. Además es el único trabajo de ficción que se le conoce, un amigo suyo la rescató después de muchísimos años, ya que el manuscrito permanecía olvidado en el rancho de Hunter, en Colorado. Para cuando se publicó el gonzo ya era un referente, famoso; se creyó que la novela no iba a funcionar literariamente puesto que se editó ante todo por el nombre del autor. Sin embargo, el resultado fue arrollador en cuanto a crítica. El diario del ron se tumba, siendo una obra menor, y lo digo con mucho respeto, a casi todo lo escrito por Bukowski.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Luis “El Primo” Mujica: Gabriel, para mí que lo gonzo es pose. Cuando veníamos dijiste que se habla más de lo que se le lee.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Es una opinión personal, a lo mejor he sido injusto. Estoy seguro de que hay muchos que valoran a Thompson por lo que escribió. A lo mejor lo dije recordando a los que dicen seguir la estela del gonzo. Tú sabes, de esos cojuditos que a como dé lugar quieren buscarse referentes, guiados por lo más fácil de asimilar de él: sus excesos. Si en caso nunca lo hubiera leído, créeme que no me fijaría en sus despelotes, pero sí en su actitud de denuncia, en su afán de buscar la verdad y exponerla tal cual. Haciendo un paralelo, es lo que pasa con Luis Hernández, Jorge Eduardo Eielson, Juan Ojeda, todos hablan de ellos, pero son pocos los que los han leído.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/Sv9gPOsD0NI/AAAAAAAABOI/-zSHs1CV-1g/s1600-h/Gabriel+Ruiz+Ortega+y+Richi+Lakra.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sr="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/Sv9gPOsD0NI/AAAAAAAABOI/-zSHs1CV-1g/s400/Gabriel+Ruiz+Ortega+y+Richi+Lakra.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;L. M: ¿Qué nos puedes decir de la novela El diario del ron?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Creo que ya hablé de esa novela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;L. M: Sí, pero por la bulla no escuché.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Ok. En El diario del ron tenemos a Kemp, un joven periodista con inclinaciones literarias que, harto de la monotonía de Greenwich Village, se larga en búsqueda de respuestas para su vida. Sus ganas de vivir van a la par de su encapsulado resentimiento, una suerte de odio a sí mismo. Consigue un empleo como periodista un diario de Puerto Rico, el cual le permite conocer a una variopinta gama de personajes, ya sean comerciantes, traficantes, estafadores, prostitutas y demás, que le desfloran el alma, ya que hasta antes del viaje fuera de Estados Unidos su vida había estado signada por las experiencias normales de cuando comienzas a vivir la veintena. Es palmaria la indignación de Kemp en sus mataperreos por San Juan, comprueba que esta ciudad es el burdel del empresariado gringo, prácticamente encuentra lo mismo de lo que huía, no es extraño que se perciba un aura tanática en las páginas de la novela. Mucho se ha hablado de la influencia de Twain en ella, sin embargo yo me inclino por la de Hemingway, sobre todo en el manejo de los diálogos y en el proceso de elaboración de determinadas atmósferas, como esa en la que amanece en un hotelucho con una chica, a la que le ofrece una sopa de tomate en lata, es una escena como para tirarse por la ventana, refleja el hastío de vivir por vivir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;R. L: Ya que usted sabe, ¿quién es mejor: Thompson o Bukowski? Habla.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Es obvio, Abuelo Lakra. Mira, a mí me gusta mucho Bukowski, tiene cosas interesantes como La senda del perdedor, pero estaría siendo muy abusivo si lo comparo con Hunter Thompson, el gonzo es por donde lo leas superior, dentro del aparente desorden que podamos notar en él, es palmario un proyecto narrativo que sobrevivirá a su leyenda de polémico e hijo de las farras interminables.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;L. M: ¿Qué es lo que más rescatas de él? Antes de la entrevista hablaste de la honestidad. Expláyate.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Hay una poética del “yo” muy clara en todo lo que ha escrito. El pata nunca se pinta de “bacancito”, se muestra tal cual, no camufla sus miserias. Ahora, más allá de su compromiso con la historia que cuenta, no es del todo cierto que solo se valía de la experiencia de vida, el hombre era un gran lector, un ratón de biblioteca que investigaba mucho, un escritor que pulía su prosa cada día, no por nada él declaró que durante muchos años no hizo otra cosa que no fuera transcribir cientos de páginas de Fitzgerald. Él quería retratar las mentiras del American Dream, valiéndose obviamente de lo que veía y vivía, pero principalmente de lo que leía de la historia estadounidense. Es por ello que todos sus imitadores han terminado en el justo olvido, contar tu vida es no trabajar cuando escribes no ficción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;R. L: El gonzo se drogaba, ¿crees que es necesario meterse pepas para escribir como él?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No estoy en contra de las drogas. Hay mucha hipocresía en cuanto a su uso. Sobre tu pregunta, pues es casi imposible sacar un adelante un proyecto literario con esos influjos. El problema radica cuando hacemos de las particularidades una especie de ley. Si el gonzo dependía de ciertos estímulos para escribir, eso no quiere decir que los demás lo deban hacer. El mundo del escritor es tan complejo que cada quien sabe bien cómo encontrar el acicate que le lleve a mantener una continuidad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;L. M: ¿En la literatura peruana hay escritores que quieran ser como el Gonzo? Nombres, por favor.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En general es difícil encontrar hoy en día algún narrador como él. Querer ser como Hunter te obliga adoptar posturas que casi nadie quiere. Es estar contra el poder, buscar la verdad sin importarte a quienes vayas a bajarte, es ser prácticamente un kamikaze. Hace un rato dije que muchos han querido emularlo, confunden los recuentos existenciales con el tema de su trabajo, bajo ese criterio la esencia del periodismo gonzo pierde mucho. En cuanto a libros de no ficción publicados en el medio, hay títulos interesantes, pero me quedo con un par en el que se nota un patente compromiso del escriba con su tema, dejando algo más que piel y sangre, en franca actitud vital guiada por una coherencia ética e intelectual: Sexografías de Gabriela Wiener y Demoler de Carlos Torres Rotondo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;L. M: Como eres un gonzo, tienes que ser como él. Consecuencia, como te escuché decir al proponerte la entrevista. Me dicen que renunciaste a Revuelta Editores. ¿Es cierto que has sodomizado a las transnacionales?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No soy un gonzo, estimado. Lo de la “sodomización a las transnacionales” me lo han dicho varias personas. Mira, yo nunca he esgrimido un discurso contra las editoriales transnacionales. Lo que sí he dicho, algunas veces, ya sea en presentaciones como en mi blog, es que ellas están eligiendo muy mal, hasta tengo sospechas razonables de que no se leen los manuscritos y pesan más otros factores. Cada cual es libre de hacer lo que quiera, pero no debemos quedarnos callados cuando se miente descaradamente a un potencial lector. No sé cómo es el panorama de publicaciones últimamente, mi percepción es hasta el 2008 y de lo publicado por todas ellas solo puedo destacar dos títulos: Punto de fuga de Jeremías Gamboa y El cielo sobre nosotros de Carlos Garayar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;R.L: No has leído nada este año.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Escucha bien, Richi. He dicho que mi percepción de lo publicado por las transnacionales es hasta el 2008. No he podido leer nada de ellas este año porque he estado leyendo otras cosas. Ahora que lo mencionas, en julio presenté el excelente libro de cuentos Este amor no es para cobardes de Martín Roldán Ruiz, publicado por Norma, pero su manuscrito había sido aprobado el año pasado… Lo que no puedo dejar de decir es que las transnacionales respetan y tratan bien al escritor como persona, eso es algo que casi todos los editores independientes deberían aprender en lugar de dejarlos abandonados, despreocupándose de la promoción y distribución, de quejarse del poder supuestamente malévolo de las transnacionales, como también el dejarse de eufemismos con eso de “editores” cuando lo que hacen es prestar un servicio editorial. No veo nada de malo en que se cobre al autor, pero si yo lo hago no me llamaría editor. Hay que tener una visión romántica de las cosas en tiempos cuando campea el doble discurso y la viveza. Centrándome recién en tu inquietud, solo un idiota puede negar la importancia de Revuelta, de la que soy el tercer brazo, el que lee, el que sugiere; su catálogo, pese a ser muy pequeño, es tremendamente fuerte, y armarlo no es cosa fácil, un buen catálogo es también una muestra de tu capacidad de lector, sobre todo cuando sales a pescar. No voy a socavar mi capacidad de lector por el amiguismo y sonseras parecidas. A lo mejor dicen eso de la “sodomización” porque con “pocos medios”, pero con mucho amor por la literatura, Revuelta ha sonado, a través de muy buenos libros, más que todas las transnacionales juntas. Este tema tiene para mucho más. Las transnacionales son empresas serias, aplaudo su logística, me consta de los grandes esfuerzos que hacen por forjar lectores, ya sea en colegios, academias y clubes de lectura; pero en estos últimos años las publicaciones más interesantes han venido, joda a quien le joda, y olvidándome un toque de los reparos, por cuenta de las editoriales independientes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;R. L: ¿Pero renunciaste o no? Responde, Hunter.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Ya no estoy en Revuelta. Son varias las razones, solo te digo dos de ellas: lo hice muy bien y ahora quiero definir proyectos más personales, como el recuperarme de una dolencia producto de una caída; y la otra es que veo muy difícil que se supere una publicación como Demoler de Buco. Es mejor irse por la puerta grande, ¿no crees? Así como soy un lector que escribe, por dos años fui un lector que puso su grano de arena en ediciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;L. M: ¿Por qué crees que a Thompson lo mató la CIA?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Sus últimos años estuvieron abocados a escribir artículos y crónicas deportivas. Sin embargo, luego de los atentados del 11 de septiembre, Thompson volvió a escribir sobre política, era muy furibundo contra la administración Bush, a este lo dejaba frecuentemente como un payasito, como un ignorante fundamentalista, como un mentiroso que camuflaba sus verdaderos intereses. Pienso que Bush le recordaba a Nixon, o sea, Thompson estaba viviendo una segunda juventud, le hartaba cómo el país más poderoso era dirigido por alguien que encarnaba todo lo que él detestaba. Él fue uno de los primeros en vaticinar la invasión a Irak y que para ello Bush se iba a valer de cualquier pretexto. Sus artículos dolían mucho… La CIA, la mayor organización terrorista del planeta, siempre ha sido experta en asesinar personas por medio de accidentes o puestas en escena. No iban a matarlo con un francotirador, menos con un atentado. La CIA lo preparó psicológicamente porque Thompson tenía antecedentes suicidas. Las circunstancias en las que murió son muy raras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;R. L: Gracias por tu tiempo, Hunter.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Gracias a ustedes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8088240742026088517?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8088240742026088517/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8088240742026088517&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8088240742026088517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8088240742026088517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/11/interrogatorio-gabriel-ruiz-ortega.html' title='Interrogatorio a Gabriel Ruiz Ortega'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/Sv9gIa8oqLI/AAAAAAAABOA/AQy838ypUPA/s72-c/Gabriel+Ruiz+Ortega+y+El+Primo+Mujica.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8329296523543634990</id><published>2009-11-14T01:10:00.000-08:00</published><updated>2009-11-14T01:10:28.661-08:00</updated><title type='text'>Los hijos bastardos de Hunter Thompson</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;(El presente texto fue leído en septiembre del 2008 por Gabriel Ruiz Ortega en el Auditorio Mayor de la Universidad Nacional Autónoma de Bucaramanga. El autor fue el Invitado Especial del Sexto Encuentro Nacional de Estudiantes de Literatura de Colombia, organizado por REDNEL y la Universidad Industrial de Santander. Los hijos bastardos de Hunter Thompson acaba de ser reproducido en Los poetas del asfalto 58 - 59)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A estas alturas, no conocer la obra y vida de Hunter Thompson es imperdonable. Thompson siempre ha sido, y aún más desde su muerte, una leyenda, un referente, en él se acrisolan lo que no pocos de nosotros (escritores y periodistas) anhelamos, sin declararlo, hacer: sus vesanias nocturnas sincopadas por el alcohol y las drogas han llegado a configurar un estímulo canábico en todos aquellos que ven el periodismo, exactamente en la crónica, como una forma de vida en pos de retratar lo más fielmente posible la realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No estamos, entonces, ante una nueva manera de escribir, sino que cada vez más estoy convencido de que la crónica goza del factor mediático, tanto por la historia que se cuenta como por quien la escribe. Este factor mediático sí tiene un inicio, al menos ya conocido en nuestro imaginario de lectores de revistas y diarios. Todo empieza en el año 1967, en Estados Unidos, cuando el joven Jann S. Venner decide fundar una revista que rompa con los esquemas y códigos con el espíritu de Xanax que los diarios y revistas de la época tenían. Es así que en el segundo piso de un viejo edificio de San Francisco, el joven Venner funda la mítica Rolling Stone. El factor que contribuyó al meteórico auge de esta fue el hecho que Venner pagaba muy bien a sus colaboradores, la cual superaba en cuantía a lo que cualquier periodista podía ganar en el New York Times, el Washington Post, Squire, etcétera. Nunca se ha llegado a saber de dónde Venner conseguía el dinero con el que remuneraba a las jóvenes plumas de mayor proyección de Estados Unidos, quienes escribían no pocas veces lo que querían, sino principalmente el pequeño gran fundador les mandaba abordar. Por su nombre, la revista parecía estar destinada únicamente a relatar los vaivenes de la música rock del momento (en realidad, RS solo llegó a consignar los últimos años de los años maravillosos de la historia del rock), pero no, Venner percibió que el contexto social y político, tan alterado por la guerra de Vietnam, por ejemplo, debía cubrirse de la misma manera como se hacía con los conciertos y álbumes de MC5, The Rolling Stones, Cream, The Who, The Beatles, Black Sabbath y demás; ergo: RS también daría cuenta de la política norteamericana y con cualquier hecho relacionado con los negociados entre el estado y los círculos de poder, representado esta última por la industria química y nuclear. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En sus primeros años RS tuvo colaboradores de la talla como Tom Wolfe, Joe Eszterhas, Ken Kesey, David Frickie, Robert Palmer, Lawrence Wright y Hunter S. Thompson. Algunos llegaron a destacar en la literatura, otros, como Cameron Crowe y Eszterhas, en el cine.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;De los que escribieron para RS, el que tuvo una mayor repercusión mediática fue Thompson. A diferencia de los otros colaboradores, él se hacía notar por sus excesos plasmados en reportes y crónicas, llevando a Venner y a la legión de lectores de la revista a preguntarse “¿Cuál era la noticia: o las fiestas interminables del joven periodista o el tema que supuestamente debía cubrir?”. Su nombre empezó a retumbar con mayor fuerza cuando fue a Las Vegas a cubrir un olvidable evento de motociclismo, pero el objetivo de la comisión vira cuando se topa con el Congreso Policial sobre Narcóticos. (Ya para esto, él había escrito crónicas de temas tan disímiles como la política y los deportes; en su escritura se dejaba notar una fuerte ambivalencia que coqueteaba entre lo subjetivo y objetivo, y no pocas veces había sido amenazado por Venner con despedirlo de RS, empero, había una soltura de nervio y desfachatez en lo que escribía, lo que a final de cuentas era lo que lo mantenía como parte de la planilla de cronistas de la revista.) Pues bien, aprovechando los cambalaches de los mandamases hombres de ley, comenzó a enviar entregas a través del “Mocho”, hoy en día un eslabón perdido de lo que se conoce como Fax; estos reportes estaban escritos bajo un apetecible desorden poético, los correctores de la revista los editaban sin cambiar lo ya señalado líneas arriba: la soltura y desfachatez. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Miedo y asco en Las Vegas se publicó por entregas en noviembre de 1975. Cuando las cosas parecían afincar al cronista a la sección Política Nacional de la revista, toma la decisión de juntar lo editado y lo borrado por los correctores para darle forma de novela, en la que los roces entre la verdad y la mentira parecían una sola esencia; por más que intentó camuflar su nombre y el de su acompañante (como se sabe, hay muchísimas referencias inmediatas a la novela gracias a la adaptación cinematográfica de Terry Gilliam).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Este significó muchísimo para lo que vendría después en el periodismo, en especial la crónica. Ya desde esos años venía hablándose con mucha facilidad (y también irresponsabilidad) del tan mentado Nuevo Periodismo, el cual se nutría de las técnicas de la novela. Dos libros capitales para entender esta vertiente la comprenden A sangre fría de Truman Capote y La canción del verdugo de Norman Mailer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A excepción de la novela insignia de Thompson, las de Capote y Mailer tenían la “peculiaridad” de transmitir en la sensación del lector el arduo trabajo reporteril ejercido, la manía en busca del dato escarbando en lo más hondo del tópico era más que evidente, y no es de extrañar que estos libros hayan tomado años en escribirse, a diferencia del de Thompson, cuyo armado de la estructura de su novela le demandó no más tres semanas, dándose tiempo para practicar en los basureros tiro al blanco con las ratas, beber harto mezcal y coquearse hasta que el cuerpo le aguantara, con descanso previo para retomar su “rutina alucinógena” en la redacción de su, llamémosle, novela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Este libro es a la fecha el mejor y más conocido de Thompson. Al igual que con las novelas de Haruki Murakami, Miedo y asco destila, digamos, el impulso vehemente de la estela imitativa, muy lejos de lo que debería irradiar: la asimilación. Como fuera, desde su salida, muchos aspirantes a periodistas empezaron a tener a Mister Thompson como paradigma de sus peripecias personales. La poética de este genial irreverente siempre estuvo marcada por el vértigo y la incoherencia, tan ideales para cimentar una endemoniada propuesta que calificó de Periodismo Gonzo, en la que tanto el tema investigado y el autor de turno, eran protagonistas a la par. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No es de extrañar que la gonzomanía haya estado presente en las crónicas que se escribían por aquellos años en las norteamericanas revistas semanales. Tuvo su etapa de apogeo, no hay que negarlo, pero fue tan fugaz como cuando se consume un cigarrillo barato. Cuando se leían esas crónicas las asociaciones al autor de Los ángeles del infierno y La gran caza del tiburón eran más que cantadas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Sabiéndose de lo absurdo que era continuar dicho sendero, se seguía imitando al suicida, con desastrosos resultados. El motivo de estos continuos fracasos no estaba en lo baladí de plasmar en papel lo que el escriba de turno quería, sino en el hecho de que esa manera de narrar, en la que por sobre todo importaba el voltaje lírico de la calle, yacía en que la narrativa Gonzo solo era propiedad de su autor. Ergo, un gran maestro de la no ficción sin escuela a dejar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Todos sus imitadores pueden ser, tranquilamente, catalogados de payasos, porque así como eran entusiastas de “dejar para posteridad” sus noches putañeras, sus vicios impostados y sus febriles ansias de protagonismo, también eran incapaces de asir la razón de ser de la poética Gonzo: el espíritu de denuncia. Porque si algo tenemos que reconocerle a este desequilibrado escritor es precisamente el decir las cosas tal y como eran, respetando el subjetivismo desencadenado de los peligros casi siempre trae la opinión propia, ajena a los intereses de los grandes medios, porque valgan verdades, la información jamás ha dejado de pertenecer a la manipulación de los grandes y poderosos centros de poder. No es de extrañar que el exacerbado subjetivismo del Gonzo le haya generado más de un problema en vida, ya que la política era uno de sus tópicos predilectos. Todos los presidentes que tuvieron la oportunidad de leerlo, saben bien que cada vez que él los criticaba tocaba carne viva, los azotaba en la herida misma, como carbón en la yaga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Es conocido que Hunter Thompson murió en su rancho de Woody Creek, en Colorado, el 20 de febrero del 2005. La noticia oficial dio la versión de que este se había suicidado, pero yo siempre he mantenido una sospecha o idea subjetivamente fundamentada: que este fue asesinado por la CIA. Basta leer cualquier libro suyo, o revisar cualquier artículo, como para tener la película clara: las críticas de este para con la política norteamericana estaban lejos de ser constructivas. La ridiculización y la bajeza eran los componentes que le servían para dejar como receptores del hazmerreír a presidentes como Nixon, Carter, Reegan, Bush… Thompson fue uno de los primeros en especular la intención del estado norteamericano en llevar a como dé lugar una guerra en Medio Oriente, sus artículos al respecto denotaban no solo la alerta, sino también la logística subversiva en la que desde su fundación se ha encaminado la CIA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A fines del 2004, Thompson publicó una serie de artículos que arremetían contra la mentira de Bush y la guerra de Irak. Estos eran mucho más sarcásticos que antes, y como buen periodista con contactos, este llegó a fungir de asesor de guerra en no pocos medios que criticaban la inmoralidad del gobierno gringo en pos del petróleo ajeno. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;La CIA siempre ha sido ducha en eliminar personas apelando a los medios más naturales y ordinarios. Todos los asesinatos de esta organización se han conducido por medio de accidentes (al respecto, basta leer las novelas de espionaje y no ficción para tejer puentes de comprobación, claro, podrá decirse que por tratarse de ficción la especulación vendría a ser floja, pero tengamos en cuenta que novelas como las de Frederick Forsyth y Robert Ludlum yacen en testimonios directos de ex agentes de la CIA). Thompson no tenía razón para matarse, siempre había sido de esa clase de escritores a quienes el “bloqueo creativo” le era ajeno. Si tanto lo hubiera deseado, pues se hubiera matado una o dos décadas atrás, años en los que sus acciones denotaban un fortísimo espíritu tanático.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El Nuevo Periodismo tiene muy buenos representantes en todo el mundo. Ya sea John Lee Anderson, Tom Wolfe, Gay Talese, David Foster Wallace, Ryszard Kapuscinski, Javier Reverte, Juan Madrid y Jorge Lanata, reconocen la influencia de Thompson, el Gonzo. Pero la aceptan como una suerte de epifanía de qué es lo que no se debe hacer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En mi corta experiencia con el mundillo de las letras, he tenido la oportunidad de entrevistar a muchísimos escritores que coquetean con el periodismo, y siempre que he tenido la oportunidad, jamás he dejado de preguntarles por una posible herencia recibida del escritor “suicida”. Todos ellos nunca han dudado en reconocer su herencia, pero me llamaba la atención de que seguir con los postulados del periodismo Gonzo era lo último que anhelaban patentizar en su trabajo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cada día estoy más convencido de que si no fuera por el Gonzo no conoceríamos hoy las novelas con voluntad de crónica. Líneas arriba mencioné una novela capital que todo aquel metido en el mundo del periodismo debe leer sí o sí, no tanto por una cuestión de formación, sino por una suerte de, llamémosle de alguna manera, respeto por una convicción, porque eso es lo que el periodismo: una convicción en la que solo vale comunicar la verdad a través de un lenguaje bien usado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;La canción del verdugo es la novela-crónica más importante que se haya escrito, mil veces superior a la ya clásica novela de Truman Capote. En ella se nos relata los nueves meses de espera del asesino y desquiciado Gary Gilmore, condenado a fusilamiento. En esta Mailer nos regala una historial real, en donde hace gala de un derroche de documentación (toda una motivación para todo aquel que carezca de historias), nutridas desde los detalles aparentemente más insignificantes de la realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Ahora que se habla tanto del boom de la crónica y de los libros de no ficción, hay que mirar siempre al libro pionero de esta vertiente: la mentada novela de Mailer. (Por cierto, este autor siempre denostó de la narrativa de Thompson, aunque nunca dejó de afirmar que si no fuera por él, jamás hubiera escrito monumental libro.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Hay un narrador español a quien admiro muchísimo. Es autor de más de cincuenta libros, conocido como una “máquina humana de escribir”. Su nombre: Manuel Vázquez Montalbán. Este barcelonés, fallecido de un paro cardiaco en el aeropuerto de Bangkok en el 2003, siempre consideró por igual a la literatura y al periodismo. El periodista y el escritor se enfrentan ante la posibilidad de la recreación, la cual yace en la memoria. Cualquier hecho ocurrido, así sea hace quince años o una hora antes, está sujeto a los caprichos de la imaginación. Cierto es que los fines de la literatura y el periodismo son disímiles, pero nunca hay que dejar tener en cuenta que la sustancia de ambos géneros ha sido, es y será el artificio. Y para conocer sus alcances, es menester “panear” tradición. Basta una mirada a la tradición literaria hispanoamericana para sacarnos la venda de los ojos: que el Nuevo Periodismo no es propiedad total de la gentita que acompañó a Jann Venner en Rolling Stone. Por ejemplo: para mí es imposible calificar de escritor a Gabriel García Márquez si paso por alto su labor en los periódicos; me es imposible hablar de la narrativa de Vázquez Montalbán si no tomo en cuenta los artículos de época de Pío Baroja; me es imposible hablar de la obra de Vargas Llosa si paso por alto la influencia de Clemente Palma; me es imposible hablar de los best Sellers de sucesos reales del siglo XX si no tomo en cuenta las novelas decimonónicas de Balzac y Dumas; es imposible recordar las columnas de Francisco Umbral si pasamos por alto su herencia azoriniana…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cuando hablamos de crónica en América Latina, tenemos un par de referentes inmediatos: las revistas Soho y Etiqueta Negra, siendo esta última la que mayor empuje le ha dado a la crónica en estos últimos años. Pero seamos claros, la crónica por décadas ha estado presente en todos los diarios y las revistas de la región, ¿cuántas de estos no han destapes entrampamientos políticos y económicos? Al igual que la literatura, el periodismo es un ejercicio de enfrentamiento, en donde la mayor satisfacción yace en el acto de realizarlo por la convicción; entonces no deja de fastidiarme mucho cuando escucho a cronistas (con libro publicado) cuando se quejan de la poquísima atención que reciben de los medios, me irrita la pataleta de muchos de ellos cuando alzan su voz cada vez que los reseñistas literarios no los toman en cuenta, pero bien que no dicen nada cuando sus fotos aparecen en las páginas de sociales de los diarios, o peor aún: cuando el hecho de llamarse “cronistas” les confiere un status superior a la de sus compañeros de redacción de los diarios. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Lamentablemente no puedo catalogar como positivo el auge de la crónica en América Latina. Desde que soy personaje activo en la literatura he tenido la política de no ocuparme de libros y autores que no llamen mi atención. Siempre he hablado de libros y autores que me han estimulado y cuestionado. Por ello, me gustaría desplegar un breve repaso de dos cronistas que merecen el mayor de mis respetos, cuyos libros pueden encontrarse en cualquier librería de Latinoamérica, en clara muestra de lo que debe ser un cronista, en otras palabras: dos verdaderos hijos bastardos del gran Hunter Thompson.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En párrafos anteriores señalé las grandes ventajas de la crónica, de sus llegadas que no solo se atrincheran en los grandes hechos. Repito: todos tienen una historia que contar, para un genuino buscador de historias no existen los grandes y pequeños temas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Ricardo Uceda es un reconocido periodista peruano de investigación. Tiene una riquísima trayectoria que lo ha llevado a no dudar en meterse en execrables baños de mugre con tal de dar cuenta de la verdad. En el año 2004 la editorial Planeta publicó una monumental investigación titulada Muerte en el Pentagonito, en el que se nos detalla los tejes y manejes del mecanismo antisubversivo que llevaron a cabo las Fuerzas Armadas, tanto en los años ochenta, como durante la dictadura de Alberto Fujimori. Si habría que definir a Uceda, pues qué mejor que catalogarlo como un novelista signado por el hechizo del historiador. Las casi quinientas páginas de su libro se pasan volando, en donde también somos presa de los giros narrativos que nos recuerdan a las novelas de espionaje de Forsyth. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A través del testimonio del ex agente del Servicio de Inteligencia peruano Jesús Sosa Saavedra, se nos revela, principalmente, el accionar del terrorismo de estado que se acometieron en los gobiernos de Fernando Belaúnde Terry, Alan García y Alberto Fujimori contra Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. El recuento de asesinatos y torturas que llevaron adelante comandos paramilitares como El Grupo Colina (Fujimori) y el Comando Rodrigo Franco (García, primer gobierno) para con sospechosos o disidentes de la mismas fuerzas militares son una muestra del grado de podredumbre moral a la que estas habían llegado con el aval, hasta el momento no aceptado, por las esferas que detentaban el poder político; como también los asesinatos de espías internacionales que realizaban labores diplomáticas en Perú. En más de un tramo el lector se pregunta si lo que se narra en Muerte en el Pentagonito es ficción o realidad. Para muchos peruanos, recién en estos últimos años, el centro de Operaciones de Inteligencia, conocido como el Pentagonito, es una fortaleza en donde la verdadera historia política peruana, de los últimos treinta años, está escrita, teniendo de “salas de archivos” sus sótanos por donde muchas veces sospechosos de insurgencia perdían su vida, y para no dejar rastro pues no se tenía la mejor idea que quemarlos durante las madrugadas y mañanas. Como el Pentagonito se encuentra ubicado en San Borja, en una zona residencial de la capital peruana, a menos de doscientos metros de la principal carretera al sur, no pocos tenían la seguridad de que el humo que salía en las madrugadas de los inmensos jardines provenía de la panadería y cocina de aquel gigante de concreto. Esta alocada noticia provenía de los diarios comprados por la mafia fujimontesinista ante los constantes destapes que brindaban las sospechosas razonables de que el humo del gran jardín del Pentagonito era de los cuerpos que se incineraban en sus sótanos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Uceda no cae en el vacuo protagonismo, las referencias personales solo se suscriben a cómo se contactó con Sosa Saavedra y a los cuidados que debía tener en cada una de las reuniones que tenía con este testigo privilegiado. El periodista no es un mero transcriptor de hechos dictados, sino que toda la información brindada es corroborada, y ello se deja ver sin que se sienta, los pie de página están, como en todo trabajo de investigación, pero estos no se sienten, puesto que Uceda tiene la máxima de mantener el interés del lector.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En el juicio que se le sigue al ahora preso Alberto Fujimori, los fiscales usan como fuente principal esta publicación. Gran parte de los puntos por los que se acusa a ese sujeto mitómano parten de los datos consignados en el libro de Uceda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No peco de chauvinismo, pero no tengo ningún reparo en señalar que Muerte en el Pentagonito es quizá uno de los mayores libros de no ficción, en castellano, de los últimas décadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Así como la crónica aborda los grandes hechos que marcan el devenir de una nación, ya sea por medio de un presidente corrupto, un narcotraficante, un agente asesino o un cleptómano, también puede relatarse el imaginario cultural por medio de tópicos singulares. Todos tienen una historia que contar, nada nace de la nada, hasta un animal puede ser protagonista de una gran historia, tal y como lo podemos leer y disfrutar en La vida de una vaca, del cronista chileno Juan Pablo Meneses.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Este libro, también publicado por Planeta en este año, está llamado a ser un paradigma para los futuros cronistas. En apariencia puede ser un libro que roce, por su título, con la ridiculez, pero no es así: es un trabajo de investigación en el que han entrado a tallar los últimos medios de la comunicación, en especial el mundo virtual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En La vida de una vaca tenemos a La Negra, y a través de ella Meneses nos muestra la radiografía de la historia argentina. Muchos han intentado diseccionar a este país por medio de investigaciones que giren en torno al fútbol o a Eva Perón. Empero, Meneses lo hace a través de una vaca, solo una, porque, en su visión de buscador de historia, “hablar de todas las vacas es como hablar de ninguna”, tal y como me lo dijo en una entrevista que en julio pasado le hice a razón de su presentación de la Feria Internacional del Libro de Lima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Alrededor de La Negra se interpelan a ganaderos, políticos, periodistas, sociólogos, escritores y demás; a través de la pluralidad de opiniones llegamos a enterarnos de que la dependencia de los argentinos es tal que es capaz de poner en jaque a cualquier gobierno. La carne es cosa seria, en la que no hay cabida para los ambages, puesto que más allá de las características hiperbólicas de los argentinos, la carne no solo es considerada un patrimonio nacional, sino también como la mejor del mundo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Tampoco estamos ante un libro fundacional sobre el tema, existen trabajos parecidos publicados en Estados Unidos, en cuanto al consumo de la carne, como el de The Steer´s Life de Michael Pollan, pero a diferencia de publicaciones de ese tipo, en los que se parte de una investigación para ser editado en formato de libro, este título de Meneses es peculiar: él hizo público su trabajo desde que se compró una ternera para criarla, alimentarla, matarla y comérsela. Lo dio a conocer en su blog, lo cual hace de La vida de una vaca una suerte de libro interactivo. Los lectores tuvieron una constante participación, sumado al hecho que el autor comenzó a publicar adelantos de su trabajo en revistas como Gato Pardo y Etiqueta Negra, lo que generó que la expectativa por el “resultado final” fuera cada vez mayor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cosa curiosa: hasta donde sé, cuando uno se encuentra escribiendo un libro, por lo general se responden generalidades del mismo, siempre y cuando se nos haga la clásica pregunta final del “¿qué es lo que últimamente estás escribiendo?”. Digamos también que de La vida de una vaca se conocía su desenlace desde antes que este entrara a la imprenta. A somera impresión, se trataría de un proyecto que no interesaría a nadie, entonces, me preguntó: ¿en dónde radica su fuerza?, ¿cuál es su componente esencial que hace de un argumento, aparentemente trivial, tan adictivo? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Me hice estas preguntas antes de leer las vicisitudes de La Negra, pero confiaba mucho en lo que Meneses podía hacer. Él ya ha demostrado en Equipaje de mano y Sexo y poder. El caso Santiago, lo que hacer como cronista, de sus recursos intelectuales y literarios que le llevan a sacar adelante un proyecto, del que como indiqué, ya se conocía su final. Estas preguntas tuvieron una sola respuesta: el tratamiento de la historia. La Negra es, digamos sin ser despectivos, el gran pretexto para abordar descarnadamente a una cultura a la que le puede faltar todo, menos la carne.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Como lector, uno se da cuenta cuando un autor te está tomando el pelo, cuando se llenan páginas gratuitamente, lo que no acaece en este extraordinario texto de no ficción, al cual considero como el principal libro de Meneses. En La vida de una vaca hay muchísimo trabajo de biblioteca, un impresionante esfuerzo de edición de la información que muy bien puede servir de ejemplo a los que quieran escribir crónicas. Meneses es, sencillamente, un buen buscador de historias, un obsesionado por el detalle, y por qué no decirlo, el mejor cronista de hoy en Latinoamérica. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Muchos cronistas latinoamericanos de hoy se quejan del por qué no se les acepta en los tan deleznables cenáculos literarios. Se quejan de que no se les reseñan, de por qué no se les toma en serio. A riesgo de que suene a lugar común, pues es solo el tiempo el que dirá si una crónica tiene el valor literario que merece, tal y como pasa con todos los libros. La crítica literaria jamás debe ser inmediata, no debe caer en los apuros de la primicia a la hora de valorar una publicación. Y tal como ocurre con la poesía y la pintura, lo mejor que le puede ocurrir a la crónica es que sea desdeñada por la crítica mediática, que no se devalúe con el facilismo con el que se clasifica a las novelas, por ejemplo. Sé que puedo estar cayendo en una evidente contradicción: es imposible negar el boom de la crónica hoy, pero no hay que ser presas de las trampas de los escribas de dizque crónicas cuando en realidad lo que hacen es contarnos su vida, cosa que así no solo soliviantan sus miserias, sino que también camuflan el poco compromiso que exhiben con el tópico que, en teoría, les debería interesar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A los nombres de Ricardo Uceda y Juan Pablo Meneses, puedo sumar el de Julio Villanueva Chang y Juan Villoro, de quienes me hubiera gustado escribir un poco, pero desde hace ya varios años no publican libros de no ficción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Siempre he sido de la idea de que el mejor homenaje que puede rendirse a un referente inmediato de la crónica, como lo sigue siendo, desde el más allá, Hunter Thompson, es conociendo bien su obra y asimilando su espíritu de denuncia y compromiso, no importa cuál sea la historia que se coja por las astas… Soy un férreo convencido de la bastardía, el mejor tributo es negar y rechazar tajantemente lo que solo un autor como el Gonzo pudo realizar: susurrarnos y gritarnos sus tan adictivos excesos que no pocos hemos anhelado vivir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8329296523543634990?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8329296523543634990/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8329296523543634990&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8329296523543634990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8329296523543634990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/11/los-hijos-bastardos-de-hunter-thompson.html' title='Los hijos bastardos de Hunter Thompson'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-6258488631342551618</id><published>2009-10-25T19:53:00.000-07:00</published><updated>2009-10-25T19:53:39.597-07:00</updated><title type='text'>LA HEGEMONÍA DE LO CONVERSACIONAL, de José Carlos Yrigoyen</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;No tengo la más mínima duda de que la poesía peruana es, junto a la mexicana, la de mayor importancia en el imaginario poético hispanoamericano. Tampoco me embarga saber que esta tradición atraviesa desde mediados de los años setenta una caída libre en cuanto a calidad, sin que ello signifique dejar de saludar y reconocer a los que han sabido forjar un “yo poético”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En LA HEGEMONÍA DE LO CONVERSACIONAL, del poeta y escritor José Carlos Yrigoyen (Lima, 1976), se nos brinda un breve pero contundente ensayo del lazo que comparten muchos de los últimos poetas peruanos (1998 – 2008): la preeminencia, voluntaria e involuntaria, del estilo conversacional, o del “británico modo”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Como nada nace de la nada, Yrigoyen nos detalla cómo este estilo ingresó “oficialmente” a Perú, contándonos la relación que a lo largo del tiempo los poetas han tenido con esta vertiente fruto de las fervientes lecturas de T. S. Eliot. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Basta leer los poemarios para corroborar la fuerza del estilo conversacional. Lo que el autor propone es una especulación que yace en una global lectura responsable, centrada en mediados del ochenta, de la que destacan las voces de Roger Santiváñez y Domingo de Ramos, como aquellas de la década siguiente: Victoria Guerrero, Miguel Ildefonso, Lorenzo Helguero, Roxana Crisólogo y Montserrat Álvarez. Todos ellos han brindado lo mejor, o más interesante, de su poética cada vez que se han acercado a esta “lírica forma de narrar”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A partir de la muestra Piedra/Sangre, colección de quince poemarios, del que únicamente refulge DIARIO DE NAVEGACIÓN de Diego Lazarte, se nos brinda un panorama, no solo suscrito a este plausible proyecto editorial, de lo que es la novísima poesía peruana, describiendo sus virtudes y taras, guiándonos por los senderos que nos llevan al legado “conversacional” del gran Rodolfo Hinostroza. En este sentido, se reconocen los aportes de Manuel Fernández, Jerónimo Pimentel, Miguel Ángel Sanz Chung, Paul Guillén, Andrea Cabel y Romy Sordómez, que en ningún momento son catalogados de “conversacionales totales”, sino que al igual que sus pares de lustros precedentes, han sabido licuar el latente respiro del “británico modo”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Como todo libro, este no está libre de reparos. No voy a ser vocero de los mediocres que reclaman una mención, valiéndose de risibles discursos que denotan la no-lectura del libro. Este escritor, periodista, blogger, editor de extraordinarias publicaciones, reseñista de libros que le gustan y lesionado jugador de basketball, solo reclama por la ausencia de José Miguel Herbozo, tanto en el ensayo como en la colección P/S.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Podemos estar o no de acuerdo con los puntos de vista de Yrigoyen; pero más allá de nuestros pareceres, es importante señalar que en LA HEGEMONÍA DE LO CONVERSACIONAL es notorio el destierro de la lambisconería, el asco al amiguismo y el alejamiento de los intereses paralelos que desde los ochenta muchísimo daño le vienen haciendo a la poesía peruana. Que este recomendable ensayo sea entonces un punto de partida hacia trabajos que intenten brindar radiografías justas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: Lustra Editores – Centro Cultural de España de Lima&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/48438"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-6258488631342551618?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/6258488631342551618/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=6258488631342551618&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6258488631342551618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6258488631342551618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/10/la-hegemonia-de-lo-conversacional-de.html' title='LA HEGEMONÍA DE LO CONVERSACIONAL, de José Carlos Yrigoyen'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-2602971288084010895</id><published>2009-10-11T08:11:00.000-07:00</published><updated>2009-10-11T08:11:42.877-07:00</updated><title type='text'>DIETARIO VOLUBLE, de Enrique Vila - Matas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Semanas en las que me vengo recuperando de una caída…, desde más de dos metros de altura. Un día a la semana juego basketball, deporte en el que siempre he destacado. Me encontraba dando pases, en calma, aprovechando la buena ventaja que mi equipo llevaba en el puntaje. En una de esas, me harté de hacerme el huevón y corrí hacia el aro en pos de una buena canasta, alucinándome en las alturas la versión peruana del legendario Michael Jordan. Bueno fuera haber anotado (triste consuelo), pero no: mi mano derecha quedó atrapada en las mallas del aro, la presión del peso de mi cuerpo amenazaba con que el tablero venga sobre mí, entonces para desprenderme necesitaba de toda la fuerza posible, subí ambas piernas y con jalón hacia abajo me libré de las mallas. Obvio, caí como un costal de azúcar. Todo esto en menos de dos segundos, si demoraba más tiempo el desenlace pudo haber sido fatal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El médico me ordenó descansar. Y como descansar es lo que más me gusta de la vida, opté no refutarle nada. De paso, cómo no, me desentendía por algunos días de mis reuniones con editores que no leen, de escritores que no escriben y de literatos que odian la literatura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En mi cabecera muchos libros e innumerables películas en DVD. Así fue como leí DIETARIO VOLUBLE (2008), del escritor español Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Sensación rara. Me había prometido no leer en mucho tiempo a este estupendo narrador. La razón: a lo mejor ciertas ganas por leer cosas distintas que no sean solo constantes referencias literarias. Motivo caprichoso, lo sé. Sin embargo, este libro, que no es ficción, ni ensayo, me gustó demasiado, el cual te transmite un inconmensurable amor por el placer de leer, por aprender cada día más y en especial por algo que hoy en día contadas veces se ve: coherencia literaria, intelectual y personal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Dietario. Diario literario, para no hacernos problemas abordando varias potenciales definiciones. Escrito entre el 2005 y 2008. Vila-Matas en estado puro, reflexionando y dictaminando sobre la relación entre su vida y la literatura, que en su caso es prácticamente lo mismo. Letraherido miembro de la secta de los “lectores que escriben”, como Roberto Bolaño, Rodrigo Fresán, Claudio Magris…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Leía y apuntaba. El autor de PARÍS NO SE ACABA NUNCA ofreciendo una “escrita charla” magistral en más de doscientas páginas. No me dieron ganas de cerrar el libro, al punto que a propósito me demoraba en avanzar y en no pocos casos levantaba la mirada, presa del arrobamiento. Impresión del lector sobre todas las cosas, pero qué impresiones, cachetadas inmisericordes a todos los miembros de la Escuela del resentimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En DV no existe el lugar común, “libro-nudo” en el que se entrelazan el pulso del novelista, la mirada del lector-crítico y la franqueza del que asume la literatura como un destino. Patadas plausibles a la sarta de mentirosos del mercado editorial; llamadas de atención a no cejar en la disciplina interior que todo artista debe privilegiar en lugar de andar buscando muchachas despistadas por el éxito literario; el diálogo del autor con las nuevas fuentes de la información, como las líneas dedicadas al muy buen blog El lamento de Portnoy; la búsqueda de hermanos literarios a distancia, del que sobresale el artífice de mundos paralelos Enrique Prochazka.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Para sorpresa de los ignorantes, el dietario no es un género nuevo. Subvalorado, sí. No existe hoy en día parcela de escritura más plástica que el dietario. Todos podemos escribir uno, llenarlo de nuestra experiencia, lectura y pensamiento, pero eso no quiere decir que estemos pergeñando una muestra literaria. La forma, como bien señalaba Roland Barthes, lo es todo. Es la forma lo que lleva toda creación a un nivel estético. En este sentido, este diario de vivencias y lecturas de Vila-Matas refulge como uno de los principales referentes de este género al que debemos prestarle más atención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: Anagrama&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Publicado en &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/47918"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Siglo XXI&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-2602971288084010895?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/2602971288084010895/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=2602971288084010895&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2602971288084010895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2602971288084010895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/10/dietario-voluble-de-enrique-vila-matas.html' title='DIETARIO VOLUBLE, de Enrique Vila - Matas'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-3482513597393744082</id><published>2009-10-03T10:58:00.000-07:00</published><updated>2009-10-05T20:27:39.736-07:00</updated><title type='text'>LA NOCHE HUMANA, de Carlos Calderón Fajardo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Esta reseña la debí mandar al diario el año pasado. Sin embargo un fuerte problema de salud hizo que perdiera todos los archivos que venía trabajando. Pero las cosas pasan por algo, puesto que el presente texto será una reseña disfrazada de perfil sobre uno de los narradores latinoamericanos más importantes de la actualidad: el peruano Carlos Calderón Fajardo (Juliaca, 1946).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Recuerdo bien cuando lo leí por primera vez. Corría el 2001 y seguía cursos de adoctrinamiento marxista en la histórica Casa Museo José Carlos Mariátegui, lugarcito ubicado en el centro de Lima. Cierto sábado en la mañana, harto de las mentiras delatadas por la inconsecuencia de los izquierdistas, abandoné el “gran salón” ante la mirada estupefacta de los alumnos y la palmaria desazón del dizque intelectual que impartía la clase de la fecha. Como este lugarcito tenía una pequeña librería, me puse a revisar en sus anaqueles, de todos los lomos uno llamó mi atención: EL QUE PESTAÑEA MUERE. Compré y devoré ese magnífico libro de cuentos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Por mucho tiempo creí que CCF era un seudónimo, puesto que ningún dato sobre él encontraba en las revistas y periódicos de la Hemeroteca Nacional. Sin embargo, en el segundo semestre del 2003 empecé a salir con una estudiante de Literatura de la Universidad Católica, como es obvio, entre las muchas consultas librescas que le hacía, le pregunté sobre la existencia de este escritor. Ella, a los días, me regala en versión fotocopiada de LA CONCIENCIA DEL LÍMITE ÚLTIMO. Una deliciosa novelita, heredera, en parte, del policial enigma inglés. A la semana de leerla, mientras chequeaba los estantes de la librería El Virrey, encontré otra novela del autor, pero esta había sido publicada justo el año que leí EQPM. Con la lectura de LA CONQUISTA DE LA PLENITUD no tuve la más mínima duda de que estaba ante un escritor de culto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;2006 podría ser el año bisagra, sus libros empiezan a editarse con frecuencia, los medios y la crítica le brindan espacios de promoción, y lo más importante para un autor, su nombre comienza a ser mentado por una nueva generación de lectores. Novelas como LA SEGUNDA VISITA DE WILLIAM BURROUGHS y EL HUEVO DE LA IGUANA nos confirmaron la fuerza de una voz narrativa en plena ebullición. En otras palabras: la coherencia interna del proyecto artístico, harto difícil de leer hoy en día debido a las mentiras publicitarias de las grandes editoriales que en muchos casos confunden a los lectores con novelastros dispuestos a alquilarse a la onda literaria del momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Solo he nombrado algunas publicaciones suyas. Ahora, LA NOCHE HUMANA es una de sus novelas que más me gustan, puesto que en ella, a mi parecer, se encuentran las vetas esenciales de su envidiable producción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;LNH está compuesta por las siguientes novelas breves: LA OREJA DEL EXTASIS, LOS MOVIMIENTOS DEL SILENCIO y VIDA INTERRUMPIDA. Las tres tratan sobre escritores y artistas, peruanos que vivieron los años dorados del exceso y el fulgor creativo en París, con saltos desde 1928 hasta fines de los setentas. Tenemos a Miluska Ginsburg, una peruana judía conocida como Milú, cuya presencia (y ausencia) alimenta los espíritus corrosivos de aquellos que encuentran en ella una suerte de vesánica dependencia, sin la cual es imposible comprender el “proyecto narrativo”, que navega como un subtexto, alentado en estas tres novelitas, por el que también podemos tener una metáfora de los bloqueos y acicates, reflejados en los que están dispuestos a perseverar en lo que se cree, sabiendo que bien librado no se saldrá. Es por ello que la configuración de los perfiles de personajes como Helva Huara, Anais Nin, César Vallejo, Gonzalo More, Julio Ramón Ribeyro y demás, son reales gracias a la mentira de la buena ficción, de aquella capaz de sumergirse en sensibilidades harto conocidas en pos de una nueva dimensión humana, la del descontrol de los demonios artísticos que hurgan en los senderos más oscuros del alma. No es gratuito que Calderón Fajardo las haya agrupado bajo la imagen de “la noche humana”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En lo que va del año, Calderón Fajardo no deja de sorprendernos. La publicación de su ANTOLOGÍA ÍNTIMA y de su novela EL VIAJE QUE NUNCA TERMINA nos lleva a catalogarlo como un letraherido mayor, persistente y generoso, de quien muchos debemos aprender.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: COPÉ&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Publicado en &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/47643"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Siglo XXI&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-3482513597393744082?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/3482513597393744082/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=3482513597393744082&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/3482513597393744082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/3482513597393744082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/10/la-noche-humana-de-carlos-calderon.html' title='LA NOCHE HUMANA, de Carlos Calderón Fajardo'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-4576363673486999918</id><published>2009-09-21T10:12:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T10:12:19.384-07:00</updated><title type='text'>GOMORRA, de Roberto Saviano</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Con cientos de miles de ejemplares vendidos, innumerables traducciones desde el 2006 y una más que aceptable adaptación cinematográfica, GOMORRA está llamado a ser uno de los títulos mayores de nuestro tiempo, comercialmente hablando. Su autor, el periodista italiano Roberto Saviano (Nápoles, 1979), a causa de la publicación, ha sido condenado a muerte por la Camorra, nombre del conglomerado de la mafia napolitana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Esta publicación es también una señal que nos confirma el buen momento que atraviesa la literatura de no ficción. Si la memoria no me es tramposa, este escritor y eventual reseñista no recuerda que un libro alejado de las parcelas de la ficción haya tomado tanto vuelo a pocos años de su salida al mercado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Empero, lo que vengo percibiendo es el aura de cierta mano laxa, poco criterio, floja argumentación al momento de resaltar las virtudes del texto. Antes de lanzarme a escribir esta columna, invertí cinco minutos de mi tiempo en buscar artículos y reseñas relacionados con este digno trabajo del periodismo de investigación, y no demoré en toparme con “fellatios” y “sobadas” que delataban la carencia de la lectura previa (e íntegra) al que debe ser sometido todo texto si es que se pretende escribir de él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En GOMORRA se goza de un controlado respiro gonzo, el autor no es presa de la algarabía de otros colegas seducidos por el ego-protagónico, en este sentido es clara la evidente investigación sustentada en entrevistas, testimonios y harto trabajo de búsqueda en archivos de bibliotecas. Cuando la narración parece estancarse en la misma sucesión de las tropelías cometidas en el puerto de Nápoles (en el que dicho sea, se sustenta muy buena parte de la economía occidental) y alrededores, nos topamos con recursos técnicos que nos refrescan para luego volver con interés a sus páginas, como el extenso capítulo dedicado a Mijaíl Kaláshnikov, creador de la homónima arma letal, la cual es el adminículo de preferencia, debido a lo fácil de usarla, de los matones de la Camorra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Sin embargo, el libro adolece de cumbres a recordar. Superadas las tediosas treinta primeras páginas, prácticamente no dejamos de volar, nos convertimos en ríos de sangre a borbotones, nos convertimos en cómplices de la doble moral presente en todos aquellos que se benefician de la organización criminal. Pero en ningún momento nos sentimos contra la pared, no quedamos abstraídos. Esto se debe, seguramente, a la poca pericia narrativa del autor para administrar la información, la que en muchos casos nos son presentadas de sopetón, pasando por alto las pausas (válido tanto en ficción y no ficción) de lo que sería la articulación para la puesta en escena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A nadie le gustaría estar en el pellejo de Saviano. Por ello, no deben dejar de sumarse las voces y firmas de apoyo hacia quien fue consecuente con su vocación de periodista, plasmando en texto, letra viva que lo sobrevivirá, lo que muchos sabían pero que por cobardía e interés callaron por décadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Editorial: Debate&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/47265"&gt;Siglo XXI&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-4576363673486999918?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/4576363673486999918/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=4576363673486999918&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4576363673486999918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4576363673486999918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/09/gomorra-de-roberto-saviano.html' title='GOMORRA, de Roberto Saviano'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-3633575437239336325</id><published>2009-09-14T11:58:00.000-07:00</published><updated>2009-09-14T11:58:03.515-07:00</updated><title type='text'>Regularona adaptación de CRÍMENES IMPERCEPTIBLES</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Hace buen tiempo reseñé la novela CRÍMENES IMPERCEPTIBLES (Premio Planeta Argentina 2003), del narrador Guillermo Martínez, a quien también entrevisté. Ambas entregas fueron publicadas en este medio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Resulta entonces inevitable que no opine sobre su adaptación cinematográfica, que bajo el título de LOS CRÍMENES DE OXFORD estuvo a cargo del director español Alex de la Iglesia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Sabemos bien las diferencias de las parcelas literarias con las cinematográficas, cada una es independiente en su realización, desarrollo y alcances formales. En lo que ahora nos compete, pues CI nos reveló a un escritor no solo talentoso, sino también sumamente inteligente. No es locura alguna catalogarlo como uno de los más atendibles narradores latinoamericanos de hoy, es de los pocos que se salvan de las mentiras a las que nos vienen acostumbrando las grandes casas editoriales, vendiéndonos novelastros por doquier, basuras a las que hay que sindicar ante tanta metida de dedo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Las adaptaciones cinematográficas no tienen que ser fieles a las líneas argumentales de sus fuentes (novelas, dramas, cuentos, biografías), en absoluto; mas sí respetar el espíritu que ellas motivan. En este sentido, De la Iglesia sí ha respetado el espíritu de CI, pero se ha olvidado de la esencia que no solo trasunta el policial negro, sino también el policial enigma: la relación entre sus personajes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Arthur Seldon (John Hurt) y Martin (Elijah Wood) deben poner fin a una serie de crímenes que acaecen en Oxford. Seldon es uno de los lógicos más respetados del siglo XX, Martin es un talentoso joven matemático que cierta tarde encuentra muerta a su casera; esta era también muy amiga de Seldon, a quien se le comunicó del asesinato a través de una nota que se le hizo llegar después brindar una conferencia. A partir de entonces se desarrollan una serie de crímenes avisados, desafíos intelectuales a Seldon, que tienen el objetivo de dejar sin sustento las teorías lógicas que son la base de su reconocimiento mundial.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;La película hace alarde de un buen pulso narrativo, pero la señalada relación de sus personajes es un punto insalvable, hace de esta una más del montón de policiales que se refocilan en la fórmula “Crimen – Culpable”, ni siquiera los personajes secundarios de Beth (Julie Cox) y Lorna (Leonor Watling) sirven para otorgarle esa cuota de densidad en la configuración de las sensibilidades. De la Iglesia peca de complaciente, desaprovecha las pulsiones oscuras que mueven a Seldon, los dramas de Martin nos ligan a Britney Spears al borde del colapso (no es broma).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El policial, ya sea en cine y literatura, se enriquece de la fuerza en el perfil de sus protagonistas, sin importar la historia, ni su desarrollo. El director lo sabe bien, pero a lo mejor se dejó llevar por el hecho de que la película iba a ser exhibida para un público fuera del circuito hispanohablante (LCO está filmada en inglés), lo que evidentemente produjo un tratamiento dócil, hasta pueril, con tal de agradar a todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;LCO no es una mala película, esta cumple su cometido comercial de entretener, pero de un artista de la talla de Alex de la Iglesia, uno espera muchísimo más, no por nada este escritor, a pesar de este señalamiento, le sigue admirando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana;"&gt;&lt;em&gt;Publicado en &lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/46983"&gt;&lt;em&gt;Siglo XXI&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-3633575437239336325?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/3633575437239336325/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=3633575437239336325&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/3633575437239336325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/3633575437239336325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/09/regularona-adaptacion-de-crimenes.html' title='Regularona adaptación de CRÍMENES IMPERCEPTIBLES'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-1753301914471207981</id><published>2009-09-01T16:59:00.000-07:00</published><updated>2009-09-01T17:01:30.259-07:00</updated><title type='text'>JOY DIVISION, el documental</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Joy Division, la legendaria banda inglesa de Manchester, se ha visto favorecida en el imaginario de las nuevas generaciones gracias a las muy buenas películas que esta indirectamente ha inspirado, como 24 HOUR PARTY PEOPLE, de Michael Winterbottom, y CONTROL, de Anton Corbijn. Fácil estas dos podrían entre las mejores treinta películas de la década. En lo personal, me inclino por la primera, por sus insuperables cimas de recursos narrativos que intercalan la ficción con el documental.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Este grupo desaparecido lo tiene todo para perdurar, talento por un lado y el efecto tanático por el otro, en el que se yergue la aún joven figura del cantante Ian Curtis, muerto por propia voluntad a la edad de veinticuatro años el 18 de mayo de 1980. Cierto es que la banda se recuperó de tamaño golpe, manteniendo vivo el proyecto musical primigenio con las entendibles variables que descollaron en lo que conocemos hoy en día como New Order. Sin embargo, la figura de Curtis nunca ha dejado de ser una referencia obligada, una especie de presencia en ausencia que en no pocos casos les ha traído más de un sinsabor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Este cuarteto que descolló en la segunda mitad de los setenta merecía su documental. Confieso que minutos antes de verlo, pensé que me toparía con el refrito de la explotación de la imagen del suicida frontman. Pero no. Felizmente me equivoqué, gocé como nunca de mi prejuicio. El documental JOY DIVISION (2007) es una joya, un diamante de paranoica música oscurantista que cimentó las bases de lo que sería el rock pop ochentero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El director Gran Gee equipara en justa medida el protagonismo de sus entrevistados, no deja de abordar, como es obvio, la figura de Curtis, pero lo más importante: resalta a la banda en su conjunto. En este sentido Peter Hook, Bernard Summer y Stephen Morris no son menos, cada quien sirve de pieza clave en lo que fue Joy Division, afianzando el concepto de que el grupo no era exclusivamente una figura, sino un amalgamiento de sensibilidades ansiosas por huir de la modorra de Manchester.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Joy Division solo grabó dos álbumes, UNKNOWN PLEASURES y CLOSER, pero paradójicamente se le asocia más por sus solitarias canciones escuchadas hasta hoy en todas las discotecas del mundo, como “Transmission”. Gee ahonda en los impulsos que llevaron a la grabación de ese par de álbumes, en cuyos procesos de edición tuvo mucho que ver Martin Hannet, genuina leyenda de la producción musical. Este par de trabajos vienen a ser la radiografía de lo que significaba vivir en una ciudad en donde no había árboles, en la que en cada esquina te topabas con una fábrica abandonada, en cuyas calles veías a miles de jóvenes que no sabían qué hacer con sus vidas. Joy Division recogió ese espíritu de desazón, perdición, cuando valía más ser un nihilista drogo que un esforzado ciudadano razonable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Un documental de visión imprescindible para todo aquel que se precie de buen gusto musical, una buena forma de acercarnos a la influencia de una de las mayores bandas de nuestro tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/46461"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-1753301914471207981?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/1753301914471207981/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=1753301914471207981&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1753301914471207981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1753301914471207981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/09/joy-division-el-documental.html' title='JOY DIVISION, el documental'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-6287033924208344089</id><published>2009-08-12T05:48:00.000-07:00</published><updated>2009-08-12T05:58:04.152-07:00</updated><title type='text'>LA VIDA INTERIOR DE MARTIN FROST, de Paul Auster</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Paul Auster, el más europeo de los narradores norteamericanos contemporáneos, no necesita de más presentación. Este columnista ha leído todos sus libros, siendo su preferido EL PALACIO DE LA LUNA, novela que no duda recomendar con entusiasmo, ubicada, sin exageración alguna, en el rubro de aquellos escritos con el poder de cambiar determinadas vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La narrativa de Auster está salpicada de recursos constantes, como el azar, por ejemplo. Basta una ligera asociación de todos estos adminículos creativos para llegar a la conclusión que Auster no ha hecho otra cosa que escribir el mismo libro a lo largo de su carrera, como muestra de ello tenemos VIAJES POR EL SCRIPTORIUM, suerte de manual en clave para austerianos, que revela el backstage de los motivos y acicates de un proyecto narrativo llamado a quedar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La incursión del escritor en el mundo del celuloide no obedece a caprichos de divo alucinado con destacar en cualquier parcela que se le ocurra, recordemos el estupendo guión de SMOKE, mas no así el de BLUE IN THE FACE, ambas dirigidas por Wayne Wang. Basta estas señas en su faceta de guionista como para que la expectativa haya ido creciendo ni bien se supo que escribiría y dirigiría su película a rodarse en Portugal, LA VIDA INTERIOR DE MARTIN FROST.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He tenido la oportunidad de verla hace unas semanas y me he vuelto a acercar a ella en cuatro ocasiones más para esta reseña. Como es de esperarse, tenemos como protagonista a Martin Frost (David Thewlis), escritor de relativo éxito que se va a pasar una temporada, en absoluta soledad, en la casa de campo de un amigo también escritor (P. Auster).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin Frost se instala, se ordena y programa su tiempo para dedicarse a tomar notas para su próxima novela. A la mañana siguiente, al despertar, encuentra a Claire Martin (Irene Jacobs) a su lado, quien dice ser sobrina de la esposa de su amigo escritor; a ella también le habían recomendado pasar unos días en la casa mientras escribía su tesis. Los desconocidos deciden ocupar distintas estancias para no perturbarse en sus respectivas labores. Pero claro, eso es pura teoría, porque queda cantado el inminente romance entre Martin y Claire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, el argumento tiene todas las señas del mundo de Auster, cuya película tranquilamente puede ser catalogada como una metáfora de la inspiración del artista, puesto que Claire, a medida que Martin avanza endiabladamente su nuevo escrito, comienza a ser presa de un extraño malestar que la obliga postrarse por días en cama. Ambos toman la determinación de irse de la casa de campo, pero un neumático reventado en la carretera (más una llamada del “más allá”) es el pretexto que convence a Claire desaparecer de la vida de Martin, quien inmerso en la perplejidad, regresa a la casa de campo… Martin conoce a Jim Fortunato (Michael Imperioli), un plomero que lee mucho y escribe pésimo, este le habla de Anna James (Sophie Auster), sobrina suya, y la propone para que le ayude en las labores de la casa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algo nos va dejando el curso de la película, es la fidelidad a prueba de balas del escritor y ahora director con su mundo creativo. Los cuatro personajes encierran las pulsiones que transcurren en toda su literatura. Sin embargo, lo que también nos muestra es lo poco dotado que está el norteamericano para narrar visualmente, en muchos momentos la película se torna tediosa, decae en una suerte de filosofismo posero cargado de lugares comunes, digno del pésimo discurso de autoayuda barata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, destaquemos la actuación de Thewlis en el rol protagónico (no es la primera vez que encarna a un escritor, anteriormente hizo de Paul Verlaine en TOTAL ECLIPSE, de Agnieszka Holland), mas no así a la ex sex symbol noventera (pero buena actriz) Jacobs. Y claro, lo que se hereda no se hurta en arte, Sophie Auster se roba por segundos toda la atención en una inolvidable acapella, confirmando que el canto (y el modelaje) es lo suyo, no la actuación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/46018"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-6287033924208344089?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/6287033924208344089/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=6287033924208344089&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6287033924208344089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6287033924208344089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/08/la-vida-interior-de-martin-frost-de.html' title='LA VIDA INTERIOR DE MARTIN FROST, de Paul Auster'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-7553331681710107357</id><published>2009-07-23T00:31:00.000-07:00</published><updated>2009-07-23T00:35:10.473-07:00</updated><title type='text'>Oswaldo Reynoso, escritor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La reciente publicación en Argentina de la novela EN OCTUBRE NO HAY MILAGROS, por cuenta de la editorial El Andariego, es más que un buen motivo para dedicar algunas líneas al escritor peruano más influyente de las últimas décadas, Oswaldo Reynoso (Arequipa, 1931).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente esta novela, editada en Lima, en 1965, es el primer libro que leí del autor. Corrían los fines de los noventa, tenía diecisiete años y mi voracidad por leerlo todo estaba en su punto de máxima ebullición… He leído muchísimo, pero la sensación canábica que me deparó esta novela, todavía se mantiene en mi memoria, en testimonio de franca resistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es para menos, dichas páginas eran la representación descarnada de una ciudad que no había cambiado en nada; la podredumbre y la inmoralidad, ausentes personajes que no lo degradan todo a su paso, confundiendo a los protagonistas en caída libre en los pozos más hondos de la peor de las corrupciones: la del alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encontré, entonces, con un escritor poderoso. Y no dudé en devorar cuanto libro suyo haya publicado. LOS INOCENTES, EL ESCARABAJO Y EL HOMBRE y su obra mayor LOS EUNUCOS INMORTALES. Tiempo después, a inicios de este nuevo siglo, sus joyas breves: EN BUSCA DE ALADINO y EL GOCE DE LA PIEL. Y tres años atrás, en el Hostal El Corregidor de la ciudad de Cusco, en una mañana de cielo tapiado de naranja, LAS TRES ESTACIONES.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existe joven narrador peruano que no haya bebido de la influencia directa o indirecta de Reynoso. La mayoría de sus libros fueron publicados en los sesenta, y más allá de las traiciones del tiempo su narrativa mantiene frescura, vida y respiro caliente, sacándole la lengua a las modas literarias, apoyándose esta vigencia en el trabajo de orfebrería del escritor con el lenguaje, lo que le ha catalogado, quién lo dudará, como el mayor estilista peruano de la segunda mitad del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lector compulsivo, narrador pausado, patente deudor de Martín Adán y Marcel Proust. Intelectual consecuente. Maestro de generaciones. En síntesis, lo que podría resumir su importancia para las letras peruanas: el escritor más leído después de don Mario Vargas Llosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pocas veces Reynoso ha declarado que solo escribe para el Perú. No le interesa el mentiroso reconocimiento, por el que muchos bregan durante toda una vida, sacando provecho de las relaciones, el amiguismo, la mala leche, sin tener, qué novedad, una obra literaria digna de la más mínima atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayor reconocimiento Reynoso ya lo tiene en vida, he sido testigo de ello, como cuando gente que no conoce ni en pelea de perros se le acerca para darle las gracias por todo lo que sus libros significan, por su tenacidad para con la literatura y la cultura del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Polémico a ultranza. Puedo estar de acuerdo o no con sus ideas. Sin embargo, lo que nadie podrá negar, como indiqué líneas arriba, es su consecuencia, entre lo que dice y lo que hace, detalle tan difícil de cumplir para algunos alharaquientos de izquierda (por cierto: no soy de derecha, tampoco de izquierda (obviamente), abrigo el anarquismo, aunque este es también una rama de la izquierda).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez estoy más seguro de que, tarde o temprano, Reynoso se convertirá en personaje de ficción. Tal y como sucede en la novela LA VISITA AL MAESTRO, de Philip Roth. En ella el norteamericano rinde tributo a su ídolo Bernard Malamud, transfigurado en E. I. Lonoff, escritor entrado en años que asienta la vocación del novel plumífero Nathan Zuckerman, personaje con el que Roth ha sostenido con creces nueve novelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas vocaciones se han visto afianzadas con la pasión y obra de Reynoso? Obviamente se trata de una pregunta retórica, pero no hay que dejar de formularla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el algún mes del año 2000 lo visité en su casa, la primera y única vez. No fui con un manuscrito anillado dentro de la mochila, sino con todos sus libros para que me los firmara. Era una mañana lluviosa de sábado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué un joven, e inédito, narrador salía de su puerta, acaba de terminar su sesión de escritura con el maestro… Me presenté… Caminamos a través de un sendero flanqueado por plantas. Llegamos a su casa-habitación-estudio. Sobre el escritorio una máquina de escribir Olivetti, de color verde, de acero, que refulgía sin desentonar con los innumerables motivos chinos de la estancia. Comenzamos a hablar de sus libros. Lógicamente, tenía un desbordado interés en saber su opinión sobre LOS EUNUCOS INMORTALES, en lo concerniente al evidente respiro socialista de la novela, a lo que él me dijo, con sonora contundencia que “el hombre sin ideología es una bestia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel instante no tuve idea del alcance de la frase, la cual pude aprehender muchos años después. Reynoso es un confeso marxista, y si bien es cierto que esta ideología atraviesa toda su obra, no debemos dejar de señalar que esta no es lo primordial en su literatura, imponiéndose en ella la hechicera elasticidad de la palabra, la plasticidad del verbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me fui de su casa con la sensación de haber afianzado mi vocación de escritor, como lo he venido escuchando y leyendo, de muchos que lo han visitado. Mas sí con la certeza de que sea cual sea el camino ideológico que elija, debería honrarlo con mi consecuencia. Y claro, con irrefrenables ganas de llegar cuanto antes a casa y comerme el mundo escribiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he tenido la oportunidad de escuchar personalmente (pero sí he leído sobre ello, como el gran artículo sobre su persona en Radar de Libros de Argentina) qué es lo siente al ser publicado fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, algo me dice que el asunto no le sorprende, que lo toma como algo normal, como producto del peso de su obra tan alabada y atacada por igual, la cual se ha impuesto a los sentimientos menores y caprichos de los Hooligans de la literatura peruana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/45686"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-7553331681710107357?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/7553331681710107357/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=7553331681710107357&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7553331681710107357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7553331681710107357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/07/oswaldo-reynoso-escritor.html' title='Oswaldo Reynoso, escritor'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-4760985341236253069</id><published>2009-07-09T08:26:00.000-07:00</published><updated>2009-07-09T08:30:18.194-07:00</updated><title type='text'>El documental del Gonzo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Una de las mayores pérdidas que ha tenido la literatura de no ficción en estos años del nuevo siglo, es, no hay duda que valga, la del suicidio del escritor norteamericano Hunter S. Thompson (1937 – 2005), creador del Periodismo Gonzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gonzo, tal y como le gustaba que le llamen, había tenido una vida harta conocida por encausar sus proyectos al límite, los que se veían reflejados en el vesánico estilo de su escritura que dio cuenta de los años más revoltosos en Estados Unidos, signados por el aura del nihilismo, la protesta, la libertad sexual y, cuándo no, el abuso de las drogas por parte de la juventud gringa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su suicidio no sorprendió a nadie, muchas de sus amistades y admiradores sabían que se trataba de una noticia pautada por el ritmo del retraso en la decisión final, porque más de uno llevaba años preguntándose el por qué no jalaba del gatillo y muera de la misma forma en que vivió: jugando permanentemente con su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tres años de su muerte, el recordado autor de imprescindibles títulos como MIEDO Y ASCO EN LAS VEGAS, LA GRAN CAZA DEL TIBURÓN o LOS ÁNGELES DEL INFIERNO, ya tiene su documental, el cual tiene todos los componentes para ser definitivo, el carpetazo final que pondrá a descansar todas las habladurías sin fundamento que en torno a su vida, muchas veces sin haber leído más de tres de sus endemoniadas páginas, se han venido dando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estrenada para el imaginario hispanoparlante en octubre del año pasado en el Festival de Cine Documental de Barcelona, GONZO: THE LIFE AND WORK OF DR. HUNTER S. THOMPSON es un documental que está a la altura de la grandeza de su personaje. No es para menos, diera la impresión de que todos los convocados pusieron lo mejor de sí para ofrecer un testimonio honesto de quien en vida fuera el gonzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El director Alex Gibney, sabedor de las trampas que significa caer en el anecdotario con tal de ser efectista, hace lo más inteligente: centra su trabajo en los años de plenitud vital, literaria y periodística del gonzo. Estamos pues ante casi tres horas que se pasan volando, las cuales giran en la influencia del escritor suicida en lo que conocemos hoy como Nuevo Periodismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gibney no pudo haber escogido mejor, es precisamente esa etapa sesentera la que tatuó a una generación ávida por librarse de las ataduras de la tradición, de la moral y del doble discurso. En medio de estos inconformes, la figura de Thompson fue descollante, tal y como lo certifican los que estuvieron en su entorno, siendo el testimonio de Tom Wolfe el más iluminador, puesto que si no fuera por LOS ÁNGELES DEL INFIERNO y las grabaciones en audio que Thompson le alcanzó, Wolfe no hubiera escrito el libro mayor de la literatura de no ficción del siglo XX, PONCHE DE ÁCIDO LISÉRGICO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ritmo de la narración que emplea Gibney nos recuerda mucho al método literario empleado por su protagonista “ausente”, la narración de Johnny Depp se acopla bien con las imágenes de archivo del gonzo, imposible notar desbalance alguno en estos senderos narrativos. Y ni qué decir del buen oído del director puesto que la banda sonora es en sí misma otra protagonista, las canciones son idóneas en todos los pasajes, reflejan el espíritu de época acorde con las declaraciones de, por ejemplo (entre varios), Jann Venner, destacando por sobre todas el “Spirit in the Sky” de Norman Greenbaum.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de algunas incoherencias de contenido, como el amorío de Thompson con la cantante de Jefferson Airplane, Grace Slick, pero consignando en imágenes el “It´s no Secret” con Toly Anderson, el presente documental no solo tiene el poder de contagiar interés a quienes recién conocen a Thompson (imperdonable a estas alturas), sino también la de afianzar conciencias y cimentar vocaciones, logros encomiables que lo convierten desde ya en un referente llamado a quedar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/45375"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-4760985341236253069?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/4760985341236253069/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=4760985341236253069&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4760985341236253069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4760985341236253069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/07/el-documental-del-gonzo.html' title='El documental del Gonzo'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8761474359370033527</id><published>2009-06-24T10:06:00.000-07:00</published><updated>2009-06-24T10:12:16.665-07:00</updated><title type='text'>MC5, el revolucionario rock de Detroit</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pese a su corta existencia grupal (1964 – 1972), MC5 ha salido muy bien librado de las parcelas del olvido. Escuchar sus tres únicos discos (KICK OUT THE JAMS (1969), BACK IN THE USA (1970) y HIGH TIME (1971)) hoy en día, no es poco más que una experiencia mística que aviva el instinto, el relámpago sobre el agua de las sensaciones imperecederas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Corrían los años sesenta del siglo pasado, una reducida pero bullente facción de la juventud norteamericana vivía días, semanas y meses de pura revuelta, motivada por el uso de las pastillas anticonceptivas, el LSD, la marihuana, la cocaína, el descontento, el ambiente caldeado que significaba la estúpida guerra de Vietnam, la presencia de la oligofrenia en el poder representada en Richard Nixon, la creciente imposición de las llamadas minorías sexuales... Inconformismo en llama pura en las ciudades del Pacifico gringo. Si había algún disidente de la mediocridad, pues debía dirigirse a ciudades como California o San Francisco, en donde refulgía la cúspide del espíritu revolucionario.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La aparición de un grupo influyente como MC5, cuyos miembros provenían de la ciudad de Detroit, en Michigan, fue la prueba concluyente de que la “algarabía espiritual” no era propiedad exclusiva de este par de ciudades cobijadas por el abrasador sol. Era la muestra de que el descontento generacional suspiraba en cada rincón del imperio gringo, siendo este quinteto el que mejor supo llevar hasta los límites el plus del discurso coherente en su propuesta de rock de garage.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Wayne Kramer, Fred “Sonic” Smith (guitarras), Rob Tyner (voz), Denis Thompson (batería) y Michael Davis (bajo), se hicieron llamar, en honor a su ciudad natal, Motor City Five. Como al igual que hoy, Detroit es la ciudad con más fábricas de automóviles en el mundo, y en esa época de apogeo de los metales sobre ruedas, pues con mayor razón. Los padres y familiares del quinteto trabajaban en las fábricas de La Ciudad Motor, eran los hijos de la pujante clase media.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El último bastión del rock de garage que a lo largo han querido silenciar, y pese a la propaganda en contra llevada a cabo por el sistema, esta ha sobrevivido gracias a lo que poquísimos consiguen: la influencia. ¿Es acaso posible explicar el rock de hoy sin asociarlo con el legado de este grupazo? Imposible. Los MC5 son hoy en día una silente presencia con pie firme en los chirridos de los acordes, en la vesania de los dedos en el bajo, en el karma de las cuerdas vocales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Banda incómoda, debido a sus líderes el portavoz “Hermano” J.C. Crawford y el guía espiritual John Sinclair. Par de almas inconformes, alucinadas y drogadas, si no fuera por este dúo, MC5 no perviviría en el tiempo, no bastaría con la adictiva música del desenfreno, porque esta, desde el primer “riff”, estuvo signada por la marca del compromiso político. Ellos hacían el rock para la revolución, sin disidencia su estridente propuesta sonora no tenía razón de ser.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Investigados por el FBI, la DEA y la CIA, el tráfico de drogas y el apoyo a grupos extremistas estuvo vinculado desde su fundación, y lo que es peor para sus seguidores con derecho a defenderlos, ellos mismos se encargaron de volver razonables esas sospechas. Los años no han pasado en vano, y por más cierta que haya sido ese pasado, no deja de ser necesario recalcar, cada vez que se pueda, que sin ese discurso, hoy en día muy en desuso, la banda no habría alcanzado los logros musicales, y en especial el haber formado una mística de conjunto, que sin estar de acuerdo con ella, nos permite corroborar que lo perdurable no debe estar reñido con la coherencia, la que a fin de cuentas no dejará de cuidarnos de la vacuidad de la frivolidad que hoy en día vemos, leemos y escuchamos en los pequeños pero no obstante poderosos círculos del arte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hay muchas leyendas sobre la corta vida de MC5. Como se indicó líneas arriba, el sistema capitalista les puso trabas a la difusión de su rock, pero el verdadero final de esta superbanda nació en su propio seno, en lo que podría llamarse un autogol conciente ya que no por nada Wayne Kramer, el cerebro de esta, pasó cinco años en la cárcel, y no por disidencia o consumo de estupefacientes, sino por comercializarlos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/44995"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8761474359370033527?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8761474359370033527/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8761474359370033527&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8761474359370033527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8761474359370033527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/mc5-el-revolucionario-rock-de-detroit.html' title='MC5, el revolucionario rock de Detroit'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-2126936210687755686</id><published>2009-06-17T06:18:00.000-07:00</published><updated>2009-06-17T06:23:56.925-07:00</updated><title type='text'>Cartas del Norte, de Luis García</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hay una clara manipulación por parte de los letrados hooligans de la academia, que intentan, apelando a artimañazas discursivas, denostar cada vez que pueden los textos de divulgación, privilegiando, cómo no, vaya novedad, el oscurantismo analítico de textos literarios, destinados a ser leídos y analizados por no más de cuatro gatos conocedores de los tramposos códigos teóricos. El problema yace en la estúpida creencia que dictamina como superior a un texto de especialidad sobre uno de divulgación, cuando lo cierto es que muchas veces un libro abierto a posibilidades de debate es mucho más productivo e enriquecedor que los mamotretos de los hooligans, que los publican como sea con tal de cuidar una plaza docente, justificar una beca, o, como suele ocurrir en todo el mundo, aumentarse el sueldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la línea de los textos de divulgación, centramos CARTAS DEL NORTE (2006), del escritor español Luis García (Oviedo, 1962). Como se anuncia en el título, tomado de la columna literaria que García tenía en el suplemento La Mirada, de El Correo de Andalucía, y fijándonos en la connotación paralela que le podemos dar a “Cartas”, no nos es difícil colegir que estamos ante una muestra de comunión, de escritura íntima para el “otro”, como un amigo que, a lo mejor en un bar, relata su sensación imperecedera que le acaba de dejar un libro devorado en la madrugada. Por ello, en estas CDN percibimos el mejor compromiso que puede tenerse con la literatura: pues con los libros que nos gustan, teniendo como principio la dificilísima destreza de saber resaltar y sumar, dialogando con otras tradiciones, buscando puentes de especulación (porque escribir de libros es especular, con fundamento, claro está).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para García, el fondo es tan importante como la forma, es menester decirlo puesto que un protagonista de esta publicación es el estilo, envolvente, idóneo para que nos dé cuenta de autores como Álvaro Mutis, Julio Stella, José María Conget, Julio Torri, Reynaldo Arenas y más… Además, este no es nada sin la mirada, componente esencial en todo aquel que se precie de escritor; entonces la de García, que por entusiasta no deja de ser crítica, no se refocila en el macheteo gratuito, sino que se eslabona en un por qué, como muy bien lo explica en el capítulo, entre otros, sobre las relaciones entre las grandes editoriales y las denominadas “pequeñas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sumemos un componente adicional, el espíritu, no solo de estas páginas, aventurándome seguramente, del autor: la sencillez de su erudición. Este ha leído, y muchísimo, el hombre sabe, y tiene el ego dinamitado, o controlado, como para no entrar en los senderos luminosos del fascismo snobista, el practicado por aquellos que piensan que todo lo conocen, que todo lo leen, que dominan las teorías literarias posmodernas, cuando lo cierto es que tienen una vida perdida al haber pasado por alto las aventuras que despertaron nuestro amor por la letra impresa, el mundo alucinante de las primeras lecturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARTAS DEL NORTE está bendecido por el aura del azar, la magia y el amor. En una época en la que el arte y la literatura no se salvan de la frivolidad, libros como este, escritos por un hermano lejano de Bartleby, nos hacen pisar tierra, nos ayudan a enfocarnos en lo que realmente debe interesarle a un lector, un escritor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Editorial: Literaturas.com Libros&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/44762"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-2126936210687755686?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/2126936210687755686/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=2126936210687755686&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2126936210687755686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2126936210687755686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/cartas-del-norte-de-luis-garcia.html' title='Cartas del Norte, de Luis García'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-581515061644538939</id><published>2009-06-13T15:28:00.000-07:00</published><updated>2009-06-13T15:29:00.716-07:00</updated><title type='text'>14</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-581515061644538939?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/581515061644538939/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=581515061644538939&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/581515061644538939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/581515061644538939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/14.html' title='14'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8629469273135055095</id><published>2009-06-13T14:59:00.003-07:00</published><updated>2009-06-13T15:43:34.834-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega sobre DISIDENTES, por Francisco Ángeles</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQomS98HxI/AAAAAAAAA_s/heZxpzEwXSc/s1600-h/Gabriel+UNAB+3.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346943295987392274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 266px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQomS98HxI/AAAAAAAAA_s/heZxpzEwXSc/s400/Gabriel+UNAB+3.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La antología Disidentes, que reúne a veinte de los más destacados narradores peruanos jóvenes, es anunciada por Gabriel Ruiz Ortega para esta semana. Conversamos con el encargado de la antología sobre las dificultades por las que pasó la publicación, los criterios de selección, el realismo sucio de los noventa y el buen momento de la narrativa joven en nuestro país.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;  &lt;br /&gt;Por: Francisco Ángeles&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La disidencia se entiende normalmente como un acto de rebeldía frente al discurso oficial. Sin embargo, en tu antología figuran todos los más conocidos narradores peruanos jóvenes. Así que la primera pregunta es obvia: ¿por qué “disidentes”? ¿Disidentes frente a qué?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Claro, cuando se escucha la palabra ‘disidente’ pensamos que estamos ante un grupo de revoltosos con tendencias anárquicas. Así que entiendo perfectamente que el título genere más de una pregunta. Cuando empecé a elaborar la antología, en lo último que pensé fue en el nombre, pero sí tenía claro que había que mostrar un quiebre tajante con lo escrito en narrativa joven en la década pasada que, salvo las excepciones que señalo en el prólogo, aportó poco o nada. Por ello, Disidentes yace en el espíritu de negación, en el nivel formal y de tópico, de la narrativa joven de los noventa. ¿Disidentes frente a qué? Disidentes ante la ignorancia y la pose.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el prólogo escribes que los escritores de los noventa vinculados al realismo sucio quedaron sólo en promesas porque no sentían un verdadero compromiso con la literatura, y que su propósito central era quedar como “leyendas urbanas”…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En los noventa hubo muchísimos narradores que sólo ellos mismos saben por qué quedaron como promesas. Debo haber leído a unos cincuenta, y muchos de ellos vivían con el ánimo de quedar como protagonistas de las más desopilantes experiencias nocturnas. Eso les impedía hacer lo más difícil y básico que requiere un oficio tan arduo como el literario: leer y escribir. Por ello, esos libros han quedado en el olvido. Es imposible mantener una poética sólida a punta de experiencia de vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Crees que Bukowski, a quien te refieres en el prólogo, ha sido perjudicial para nuestra narrativa?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bukowski ha sido perjudicial en la medida que se quiso ser Bukowski a lo bestia. O sea, apelando a lo más fácil de emular: la conducta. La persona de Bukowski te puede llevar a la admiración, lo cual es válido, pero una verdadera valoración de Bukowski tiene que descansar en el conocimiento de sus libros. Bukowski no era sólo un borrachito que escribía de sus desdichas, sino que tenía una cultura libresca realmente envidiable. A no pocos narradores de esa década les escuchaba frases como “oye, así yo también puedo escribir”, “puta, cuento mi vida y la hago”, “esto es vida, carajo”. ¿Y qué es lo que hacían? ¿Acaso escribían? No, nada de eso, solamente se juntaban para hacer una chanchita y comprarse una botellita de ron o pisco. Entre tanto trago pensaban que algo tenía que salir.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Crees que el realismo sucio está agotado como propuesta?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Detrás del realismo sucio hay una riquísima tradición literaria que nace con Viaje hacia el fin de la noche de Celine, cuyo respiro puede rastrearse en autores como Henry Miller, John Fante y el mismo Bukowski. Toda propuesta muere si es que no conoces la semilla en la que se forja, ya que ninguna manifestación artística nace de la nada. Ningún cambio nace apelando al más puro talento puesto que es necesario conocer qué es lo que quiebra. Lógicamente, si no se conoce la tradición en la que descansa el realismo sucio, toda clase de epígono no será más que una atarantada epifanía con un axiomático mal sabor de boca, de roncito en especial.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hablemos de la antología. ¿Cuáles fueron los criterios de selección?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Seleccioné autores que ofrecen ese quiebre temático y estructural del que hablé hace un momento, nacidos a partir de 1970,  y de cabeza, que tengan, al menos, un libro publicado. Y, lógicamente, que me guste lo que escriben.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuéntame cómo surge la idea de hacer la antología.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En agosto del año pasado conversaba con Harold Alva, editor de Zignos, acerca de la cantidad de narradores que estaban apareciendo. Harold me propuso hacer una antología. Y acepté  porque me pareció raro que aún no hubiese una antología de narrativa joven en esta década. Así que me puse a elaborar una lista de posibles seleccionados. Empecé con un universo de setenta y de ahí me quedé con cuarenta. Pero como cuarenta es un número exageradísimo para una antología, de ese número me quedé con la mitad…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál fue el criterio para ir descartando hasta quedarte con los veinte de la lista definitiva?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando empecé mi recuento pensé que sólo iba a llegar a treinta, pero a medida que iba recordando y revisando algunas notas, la lista fue creciendo descomunalmente. Y no tardé en notar que los trabajos que se destacaban eran aquellos que le sacaban la lengua a la pésima narrativa vivencial de los noventa. En el prólogo menciono a algunos narradores de ese gran grupo que quedaron de lado. Obviamente, no iba a mencionar a todos los cincuenta restantes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En la lista anterior figuraban Max Palacios y Gabriel Rimachi. ¿Por qué fueron descartados?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muy simple. Como en todo trabajo, los editores sometieron el prólogo a revisión. E indudablemente, los apreciables libros de Palacios y Rimachi guardan no pocos lazos tributarios con la temática noventera que se critica en el prólogo y que se refuerza indudablemente con los relatos. Y la decisión final de descartarlos fue exclusivamente mía. O sea, en una antología de temática policial, digamos, no puedes meter un par de cuentos de ciencia ficción.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿La editorial en la publicaron los escritores fue tomada en cuenta para la selección?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para nada. Es cierto que hay editoriales jóvenes que han aparecido en estos años, e indudablemente son parte de esta realidad, pero siempre lo he visto como un asunto complementario, o sea, pueda que haya nueva editoriales, pero no destacarían si los autores publicados no muestran un muy buen nivel. Hago hincapié en los autores porque son ellos lo que me interesan. Además, si la editorial hubiera ejercido alguna influencia sobre mí, no le hubiera escrito a Daniel Soria para que sea parte del proyecto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Crees en la idea de “generación?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Soy un convencido de que cuando se habla de “generación” se habla de academia, pero yo no soy académico. Y creo también en la idea de “generación” en lo referido al punto de vista del escritor. Cuando se discuten estas ideas hay que delimitar bien desde qué lado se opina, si nos manejamos bien en ese lado, ten por seguro que se pueden sacar muchas cosas más que provechosas…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Forman los “disidentes” una nueva generación? ¿Cuáles serían los rasgos estilísticos o temáticos que vinculan a este grupo de escritores?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí, creo que los integrantes de Disidentes forman una nueva generación. Además, como nunca antes existe mucho entusiasmo por lo que han escrito y escriben. Y las discusiones que se dan alrededor de ellos casi siempre gira alrededor de sus propuestas, las cuales están rubricadas por el halo de la variedad temática y un claro compromiso personal en consolidar o buscar una voz propia desde sus primeras publicaciones. Eso es patente ni bien los lees. Los integrantes de Disidentes son la mejor muestra de la buena salud que goza nuestra literatura, así esto duela o fastidie a algunos. Uno de los puntos a tomar en cuenta es la polaridad de opiniones que despiertan los trabajos de estos escritores. Eso lo veo como algo sumamente positivo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Hay algún escritor que hayas convocado y no aceptó participar?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una de las intenciones que me animaron a aceptar esta antología fue hacer un trabajo que sea una muestra tajante contra esas manifestaciones aneuronadas de quienes se empecinan en crear realidades etéreas como “la mafia” y “la argolla”. Pues bien, me interesó contar con un narrador de tendencia izquierdista que vive como neoliberal, a quien no nombraré, que cada vez que puede se manda con un floro remanido de la exclusión, la marginación. Yo le escribí hablándole del proyecto, y lo que este patita me contesta es que no quería ser parte de mi antología porque “ex amigos tuyos y ahora amigos tuyos atacan a mis amigos”. Así como lo oyes, lo cual, más allá de mostrarme un paupérrimo criterio, también le quita toda autoridad moral e intelectual para hablar de la exclusión, la marginación y de criticar a ciertos intelectuales progresistas que veranean en sus casas de playa en Asia. Le escribí porque me parece un autor valioso, pero por desgracia este automarginado no cumple con una frase que me dijo Miguel Gutiérrez hace un tiempo mientras tomábamos café: “para mí, todo escritor debe tener un gran pensamiento”. En otras palabras, no hay que ser idiota. Por ejemplo: tengo un amigo, a quien aprecio, que tiene una confrontación abierta y justificada con un integrante de Disidentes. Si yo hubiera apelado a esa veta del amiguismo, simplemente no lo hubiera llamado para este proyecto. Pero yo no me manejo así, ya que este integrante de la antología es un muy buen narrador, cuyo libro me gustó muchísimo. Siempre he visto a los proyectos literarios como espacios de diálogo y enriquecimiento en el que se deja de lado toda clase de rencillas personales que no tienen nada que ver.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Alguno que se te haya pasado y te hubiera gustado incluir? Pensaba en Ernesto Carlín, de quien escribiste en tu blog hace poco…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En una antología siempre habrá quienes queden de lado. Falso al amanecer, esa deliciosa novela de Carlín, me hizo pensar en su momento en contar con él, pero así como por un golpe de suerte di con dicha novela, no he leído nada de él, en ficción, en estos años. Además, Falso al amanecer merece una reedición. También me hubiese gustado contar con una mujer más en Disidentes, e hice hasta lo inimaginable para ponerme en contacto con Alessia di Paolo. También lamento no contar con Jeremías Gamboa, quien no está en la antología porque aún no tiene libro publicado, pero recomiendo sus cuentos que han aparecido en algunas revistas locales. Algo que he aprendido en esta experiencia de hacer una antología es que un escritor no pierde su identidad si no es incluido en alguna, como tampoco la afianza si está en una. Suena ingenuo pero, no sé si para bien o para mal, en varias ocasiones he sido  testigo de la elaboración de antologías poéticas, y déjame decirte que es toda una guerra de egos que tienen a la poesía, como tal, en el último escalón.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el prólogo señalas que lo único que se podría objetar a tu antología es la falta de escritores de provincia…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí, es cierto. Varios amigos me dijeron que la ausencia de escritores jóvenes de provincia podía traer ciertos reparos que últimamente tienen el aura de la sensibilidad. Pero tampoco soy un demagogo o un hipócrita para poner a un escritor de provincia si no me muestra en libro y propuesta una calidad apreciable. Por varias razones, el año pasado viajé con frecuencia dentro del país, y en mi estancia en ciudades como Cusco, Arequipa, Iquitos y Trujillo me di tiempo para contactarme con escritores de la zona para que me hablaran de la producción en narrativa joven, y así buscar los libros que posiblemente me interesen. Pues bien, la sorpresa fue que no había libros de jóvenes autores, pero sí revistas y plaquetas en los que publicaban sus cuentos o adelantos de novela. Hay un rollo muy malsano que se maneja alrededor de los escritores jóvenes de provincia. Es cierto que hay muy buenos, pero no es lo mismo un cuento publicado en revista que uno que es parte de un libro. El libro te ofrece la garantía, al menos en apariencia, que dicho escritor seguirá publicando. También me di cuenta que las dificultades para publicar son las mismas para un narrador joven de la capital y para uno de provincia, pero es axiomático que en Lima tienes mayores posibilidades de difusión. Y para serte franco, sí me hubiese gustado contar con algunos, pero no soy un demagogo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La publicación de Disidentes se ha ido postergando…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En un principio iba a presentarse en la Feria del Libro Ricardo Palma, no se pudo. Luego, a fines de ese año, no se pudo. Luego, se anunció para la Feria del Libro de Trujillo, tampoco se pudo. Luego, Harold me prometió que quince días después de lo de Trujillo se tendría la antología, y ya la historia es conocida. Sin embargo, las cosas pasan por algo, ya que después de la primera postergación leí al último autor en integrarse a Disidentes: Augusto Effio Ordóñez.  No me iba a perdonar no contar con él.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En ese tránsito, el proyecto cambia de editorial…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por boca de Harold, sabía del interés de otras editoriales en hacer una coedición, pero tampoco es nada agradable enterarte de una postergación a un día de la fecha límite. No te digo esto por una posible cólera a Harold, porque no la hay, sino porque he sido yo quien ha tenido que dar la cara en cada una de estas postergaciones. Y bueno, ya David Ballardo me estaba hablando del proyecto editorial que pensaba sacar con Walter Sanseviero. Noté un interés responsable por la antología, por eso es que Disidentes sale con Revuelta Editores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Finalmente, ¿dónde se podrá conseguir el libro?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Estará el martes 22 de mayo en todas las librerías. David Ballardo está a cargo de ello.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt; El Hablador (blog)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8629469273135055095?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8629469273135055095/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8629469273135055095&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8629469273135055095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8629469273135055095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/13.html' title='Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega sobre DISIDENTES, por Francisco Ángeles'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQomS98HxI/AAAAAAAAA_s/heZxpzEwXSc/s72-c/Gabriel+UNAB+3.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-5001026074731929541</id><published>2009-06-13T14:59:00.001-07:00</published><updated>2009-06-13T15:55:04.470-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega sobre DISIDENTES, por Vanessa Arrué</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQs4Zj84NI/AAAAAAAAA_0/hIURmCNd9aE/s1600-h/Gabriel+Ruiz-Ortega.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346948005041594578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQs4Zj84NI/AAAAAAAAA_0/hIURmCNd9aE/s400/Gabriel+Ruiz-Ortega.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;«Lo que me gusta más de los escritores de “Disidentes” es su capacidad de riesgo por la novedad»&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Vanessa Arrué &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La nueva narrativa peruana atraviesa una etapa sumamente interesante. Los narradores que Gabriel Ruiz Ortega (Lima, 1977) convocó para “Disidentes (Muestra de la nueva narrativa peruana)” es un necesario trabajo en el que se destaca lo que para muchos es la mejor generación de escritores jóvenes de los últimos treinta años en Perú. “Disidentes” ha sido publicado por el sello Revuelta Editores, de David Ballardo y Walter Sanseviero. La antología ya se encuentra distribuida en Argentina, Chile y México. Sobre el proceso de elaboración de “Disidentes” conversamos con Ruiz Ortega, quien es también autor de la novela “La cacería”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Qué es lo que te llevó a elaborar una antología sobre la narrativa peruana última?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La razón de peso que me llevó a embarcarme en este proyecto fue que ya han pasado los años suficientes como para poder ofrecer una muestra de lo mejor que en narrativa joven se está escribiendo en Perú. Para nadie es una duda que la nueva narrativa peruana atraviesa un momento expectante que se sustenta en libros de gran calidad. Y el elaborar una antología que refleje esta realidad era algo que se veía venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿ Por qué el nombre de “Disidentes”?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Puede sonar un tanto caprichoso, pero Disidentes es un nombre que se ajusta al espíritu del proyecto, el cual busca englobar a los narradores que muestran un quiebre tajante con el realismo sucio muy mal asimilado por muchísimos narradores jóvenes en la década pasada en Perú. En esos años, el realismo sucio tuvo un auge desproporcionado, lo cual está bien, pero lo malo es que no se asimiló bien el legado de Bukowski y otros exponentes referenciales. Y lo mejor que se ha escrito en narrativa en estos años en Perú descansa precisamente en la negación de esa pose de escritor maldito e incomprendido. Se pensaba que el realismo sucio iba a continuar con su estela en lo que se iba a escribir en los años 2000, pero no fue así, y esto, llamémoslo de alguna manera, es una disidencia ante una corriente que amenazaba con enquistarse. Lógicamente, el realismo sucio es perjudicial cuando no se conoce la riquísima tradición en la que descansa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Durante cuánto tiempo trabajaste “Disidentes”?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Estuve metido unos cuatro meses seleccionando. Llegué a tener una lista de setenta narradores y me quedé con los veinte narradores que dan vida a esta antología, la cual puede tener algunos defectos porque siempre hay quienes quedan de lado, pero estoy seguro que nadie la puede calificar de caprichosa. Están los que tienen que estar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Tienes alguna anécdota que te haya ocurrido durante su elaboración?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Siempre hay cosas que te pasan en plena elaboración, pero mientras la confeccionaba tuve experiencias personales que, viéndolas a la distancia, me llevan a calificarlas como las más fuertes y valiosas de mi vida. En ese sentido, “Disidentes” me ayudó a concentrarme y vivir una realidad paralela cuando más necesitaba estar desconectado. Además, ni bien “Disidentes” salió a la venta, algunas voces hicieron sentir su voz contra mí, descalificándome apelando a los más bajos afanes por llamar la atención, pero soy de la idea de que perennizar odios o celos del presente no es literatura. Por eso no contesto ninguno de los ataques. La literatura es como el fútbol, te ofrece revanchas, y estas se canalizan por medio del trabajo, la producción y, sobre todo, la perseverancia. No vale la pena pelearse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Cómo le ha ido en críticas a Disidentes?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Bueno, en menos de dos meses Disidentes ha cosechado siete reseñas. Sin contar las estafetas de Somos y Perú 21 y las reseñas que aparecieron en el blog El Hablador, que dicho sea, sino fuera por ese blog “Disidentes” no hubiera causado el revuelo que tiene. Con respecto a la crítica pues valoro mucho las opiniones, así sean favorables o contrarias, porque si se han atrevido a comentarla es porque el prólogo los llevó a eso. Cosa que a los editores de Revuelta como a mí nos parece que está más que bien. Lo que sí me deja muy tranquilo, o satisfecho, mejor dicho, es que casi todos han señalado que la selección de “Disidentes” es irreprochable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Qué es lo que más te gusta de esta antología?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Siéndote sincero, y sin exagerar, me gustan todos los relatos de “Disidentes”. Cuando se lee la antología uno se da cuenta que hay una riquísima variedad temática y estilística que no solo se suscribe a la tradición peruana, sino que en ella es posible rastrear tradiciones tan disímiles como la mexicana, la argentina, la brasileña, la cubana, la italiana, la norteamericana, etc., sumado a que podemos ver diálogos de influencia con parcelas creativas no necesariamente literarias como la música y el cine. Lo que me gusta más de los escritores de “Disidentes” es su capacidad de riesgo por la novedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿A qué se debe la aparición de estos nuevos narradores?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Son varios factores los que se juntan cuando ves una eclosión como esta. Por un lado están las nuevas editoriales dispuestas en apostar por nuevos narradores, la atención de los medios de comunicación, que no es mucha, pero algo es algo; sin embargo, todos estos factores no serían columnas de difusión si es que la base no fuera sólida, y esta base la conforman los escritores que han aparecido con una propuesta muy fuerte que no ha pasado desapercibida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Alonso Cueto y Santiago Roncagliolo, ¿serían ejemplos del buen momento de la narrativa peruana actual?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Lo bueno de los premios otorgados a Cueto y Roncagliolo es que no se trata de un par de hechos aislados, tal y como ocurría hace muchos años. Esto se refuerza con otros premios importantes como el que le acaban de dar a Blanca Varela. Además, cuando la mirada de la prensa y editoriales foráneas se fijan en lo que se está escribiendo en Perú, se encuentran con una riquísima producción que no solo atañe a narradores mayores, sino que esta tiene todos los visos de continuar gracias a la producción joven que está dándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Siendo un integrante de la generación de autores que seleccionas, ¿cómo marcaste distancia?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Cierto es que soy un integrante de esta generación de nuevos narradores peruanos, pero la distancia siempre la he tenido con el ambiente literario en Lima, me siento muy ajeno a lo que sucede aquí, aunque no parezca. Por otro lado, no conozco personalmente ni a la mitad de los narradores que integran “Disidentes”, solo soy amigo de tres de ellos, quienes no están en la antología por ser amigos míos, sino porque sus libros me gustaron mucho. Y bueno, me hubiese gustado contar con Jeremías Gamboa y Francisco Ángeles, pero están en calidad de inéditos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En realidad tampoco es una antología de cuentos, en ella hay fragmentos de novela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Cuando un narrador se da a conocer, siempre, o casi siempre, lo hace a través del cuento. Pero tres de los narradores que forman esta eclosión narrativa se dieron a conocer por medio de la novela. Por ello utilice fragmentos de “Casa de Islandia” de Luis Hernán Castañeda; “Habrá que hacer mientras tanto” de Ezio Neyra Magagna; y “La evasión” de Christopher van Ginhoven. Los tres fragmentos pueden leerse como cuento, pero, ante todo, en ellos se exhibe el estilo, muy en especial en el caso de Van Ginhoven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Quiénes son los autores seleccionados?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;A los ya mencionados, están Claudia Ulloa Donoso, Susanne Noltenius, Alexis Iparraguirre, Edwin Chávez, Johann Page, Víctor Falcón Castro, Pedro Llosa, Marco García Falcón, Leonardo Aguirre, Antonio Moretti, Miguel Ruiz Effio, Daniel Soria, Santiago Roncagliolo, Augusto Effio Ordóñez, Carlos Yushimito, Juan Manuel Chávez y Daniel Alarcón. No es que quiera exagerar, pero con ninguno hay pierde. Son muy talentosos. Y estoy sumamente agradecido, con todos ellos, por creer en el proyecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanessa Arrué&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y sobre tu producción personal, ¿qué es lo que estás escribiendo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz OrtegaEn estos momentos estoy descansando. Espero que en no mucho haya novedades.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.literaturas.com/v010/sec0710/entrevistas/entrevistas-02.html"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Literaturas.com&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-5001026074731929541?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/5001026074731929541/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=5001026074731929541&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5001026074731929541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5001026074731929541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/12.html' title='Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega sobre DISIDENTES, por Vanessa Arrué'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQs4Zj84NI/AAAAAAAAA_0/hIURmCNd9aE/s72-c/Gabriel+Ruiz-Ortega.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-7469375354825028563</id><published>2009-06-13T14:15:00.007-07:00</published><updated>2009-06-13T15:05:01.936-07:00</updated><title type='text'>LA CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; por Antonio Moretti</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega me sorprendió. La primera vez cuando vi su libro en Crisol, me llamó la atención su portada negra y una pistola. Me llamó la atención el grosor. Pero me sorprendió cuando a la semana siguiente visité la librería y ya no habían ejemplares. Me costó un poco encontrar nuevamente el libro. Y me sorprendió de nuevo el tema: ¿fujimorismo? ¿política? ¿mafia? Diré que esos temas, tal vez por haberlos sufrido, no me atraen, más bien me alejan. Sin embargo, creo que con habilidad, Ruiz Ortega utiliza un recurso: música. La cantidad de referentes culturales, musicales, cine, literatura... si bien, es un recurso arriesgado, pues convierte la literatura en un cuadro churriguerezco, produce en el lector, lo que es un triunfo en el autor: tarea. Esto sí es una sorpresa. El lector toma nota de lo que el escritor le está susurrando, genera la atmósfera. Definitivamente es lo más logrado en esta novela. Tal vez el lenguaje, saturado de lisuras, se pudo haber equilibrado, pudo ser más prudente. Pero nada más. Me dio gusto leer y conocer a un nuevo escritor. En la solapa del libro anuncia nuevos libros. Habrá que esperar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://azuluz.blogspot.com/2006/08/la-cacera.html"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Luz Azul&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-7469375354825028563?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/7469375354825028563/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=7469375354825028563&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7469375354825028563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7469375354825028563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/11.html' title='LA CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; por Antonio Moretti'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-4153343837078463345</id><published>2009-06-13T14:15:00.005-07:00</published><updated>2009-06-13T14:15:49.937-07:00</updated><title type='text'>10</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-4153343837078463345?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/4153343837078463345/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=4153343837078463345&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4153343837078463345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4153343837078463345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/10.html' title='10'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8299791682786216937</id><published>2009-06-13T14:15:00.003-07:00</published><updated>2009-09-24T15:42:46.149-07:00</updated><title type='text'>LA  CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; por Miguel Ildefonso</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega ha recogido no solo una cierta línea de la última tradición literaria peruana que abarca desde Al final de la calle de Óscar Malca hasta Grandes miradas de Alonso Cueto, sino que, además, se ha alimentado de anteriores -citemos Los inocentes o Conversación en La Catedral- y de autores extranjeros como Hunter Thompson y, por supuesto, de toda la novela policial, política y underground, para escribir esta su ópera prima. Sobre todo ha optado por Thompson para darle esa peculiaridad de su escritura a veces áspera, cuand no lacerante, o para crear esa voz desenfadada llena de extremo coloquialismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El periodismo gonzo "... es aquel en el que el cronista se convierte en protagonista de su crónica, promoviendo su acción y sufriendo sus consecuencias". Así, nos encontramos con una obra ambiciosa que narra una historia principal, la que abarca el gran espectro social podrido por la corrupción, la improvisación, los grupos cuasi militares (como Las Esquirlas), la mediocridad, en fin, todo aquello que caracterizó a la dictadura fujimontesinista. Se hilvanan a su vez otras historias de microcosmos en conflicto (como la del grupo de amigos Duelos), en las que el autor-narrador mismo de La cacería se ve involucrado, y en las que haciendo un juego metaliterario, hasta la novela misma se ve autorreferenciada y trocada en materia novelística.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El lenguaje acertadamente escogido crea la fluidez que le hace efectiva la articulación de esas historias, afectadas a veces por las alteraciones temporales (la novela termina en el inicio cronológico). Gracias a esa arriesgada juventud del novel narrador y a su selectivo bagaje cultural -del que hace gala en la novela- podemos descubrir, entre lo real y lo ficcional, lo que es el Perú actual. Ruiz Ortega posee una aguda mirada para penetrar en esos circuitos "invisibles" del mal que nuestra sociedad se obstina en no ver; y además, una lucidez crítica para hurgar en lo que empuja a sus individuos a seguir moviendo las ruedas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Un buen comienzo literario de este autor, que si bien salió de las aulas universitarias, más se diría que es un "alpinchista" autodidacta apasionado de la literatura, el rock y el cine, que ha hecho de esta pasión una forma de vida, y que esperamos siga desarrollándose, tal como anuncia en la solapa del libro, con sus futuras publicaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Publicado en la revista Pelícano (segundo número).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8299791682786216937?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8299791682786216937/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8299791682786216937&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8299791682786216937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8299791682786216937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/9.html' title='LA  CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; por Miguel Ildefonso'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8279009841479866876</id><published>2009-06-13T14:15:00.001-07:00</published><updated>2009-06-13T14:57:01.149-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega sobre LA CACERÍA, por Herme Cerezo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQc3AJkHAI/AAAAAAAAA_k/yDdK3f4AoMM/s1600-h/Gabriel+y+Gianella.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346930388854119426" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQc3AJkHAI/AAAAAAAAA_k/yDdK3f4AoMM/s400/Gabriel+y+Gianella.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;'Escribir es una forma de vida'&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz Ortega, escritor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, traemos a las páginas del Diario del Siglo XXI, a nuestro colaborador en tareas de crítica literaria y también escritor, Gabriel Ruiz Ortega, nacido en Lima (Perú), allá por el año 1977. Gabriel ya es toda una realidad de las letras peruanas actuales, a pesar de su juventud, y a través de nuestras preguntas y, sobre todo, de sus respuestas, vamos a conocerle un poco más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Herme Cerezo / SIGLO XXI&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Qué es escribir para ti: una afición, una forma de vida...? ¿Eres un letraherido? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Es una forma de vida. Supongo que esto se debe a que siempre he estado rodeado de libros en mi casa. Y como suele ocurrir, el escribir es la extensión del placer que te genera la desaforada lectura, además, lo que más amo es escribir, siento un gran vacío cuando no lo hago. Y sí, soy un letraherido (me encanta esa palabra). Soy de la idea de que cualquiera que se dedique a este oficio tiene que serlo, me es inaceptable que sea lo contrario. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Cuéntanos un poco tus comienzos, el público español, tus futuros lectores, deben conocerlos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Bueno, supongo que será como los inicios de todo el mundo. Empecé escribiendo para revistas locales, hacía reseñas, escribía artículos, crónicas, realizaba entrevistas a escritores, etc. Sin embargo, no poca gente creía que yo escribía poesía por el hecho de que un buen tiempo paraba bastante con poetas. Iba mucho a recitales de poesía, a bares y discotecas, matando la noche con toda clase de botellas de alcohol y demás estimulantes de ocasión. Y clandestinamente escribía prosa, bastante, de manera torrencial y desordenada. Y bueno, se dio la posibilidad de que se publique La cacería. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sudamérica, Perú en concreto, parece un vivero inagotable de escritores. Tras el llamado ‘boom’ sudamericano de los años sesenta-setenta, ¿tú en qué generación de plumíferos te encuadras?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Los escritores del Boom siguen siendo insuperables, sigo muy de cerca lo que se publica en Latinoamérica. Si bien es cierto que hay obras importantísimas aparecidas en estas últimas décadas, es menester aclarar que estas no superan lo hecho por los narradores del Boom. Hasta que eso no ocurra, seguiremos siendo deudores de lo mejor que dio Latinoamérica el siglo pasado. Además, el Boom no solo fue importante para la literatura de esta parte del mundo, sino que fue clave para refrescar la temática de la literatura española, ¿qué sería hoy de la literatura española sin la influencia del Boom?, absolutamente nada de nada. Ahora, me siento bien y estimulado en la generación de nuevos narradores de mi país. Como nunca antes hay una camada que derrocha talento y formación, y eso que la gran mayoría recién tiene un libro publicado, y lo bueno es que el camino está trazado para que dentro de un tiempo se escriban obras referenciales. Solo es cuestión de esperar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Detrás de todo escritor o antes de un escritor, existe un lector. ¿Qué lecturas nutren la mente y la vida de Gabriel Ruiz Ortega? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Leo bastante, pero siempre hay libros a los que vuelvo porque me son necesarios no solo por factores literarios, sino también por fundamentadas razones existenciales. Me es imposible ver la vida si no releo cada dos años Las ilusiones perdidas, de Balzac; o Gargantúa y Pantagruel, de Rabelais. Y están los libros que me han llevado a escribir, como El palacio de la luna, de Auster; Miedo y asco en Las Vegas, de Thompson; las sagas del detective Carvalho, de Vázquez Montalbán; todo Ellroy, todo Vargas Llosa, todo Pérez-Reverte; y autores necesarios como Bukowski, Fante, Aragon, Robins, Glez, Roth, Chandler, Kerouac. En fin, son demasiados, tampoco quiero mostrar un catálogo. Solo digo que un escritor no escribe de la nada, cada cual tiene un canon personal, este puede ser diverso, sin ningún hilo conductor, y uno sabe cuán necesarios son para sendos proyectos narrativos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Cuál es tu metodología para escribir: planificas o te dejas llevar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; Planifico lo esencial: principio y final. Luego, me dejo llevar, además, en el mismo proceso pueden ocurrir cambios, pero estos no se dan si es que no tienes una idea general de lo que quieres contar. No sé, pero me siento incapaz de escribir cuentos, sencillamente no puedo, me es muy difícil. Por eso estoy convencido de que siempre escribiré novelas, creo que el mismo hecho de escribirlas es el mayor placer que pueda sentir. Además, hace un tiempo le escuché decir a Pérez-Reverte que uno no puede atreverse a escribir novela si es que no se conoce bien el siglo de la novela, el XIX. Conocer la novela decimonónica es fundamental, no sé qué hubiera sido de Joyce, Faulkner o Nabokov si no hubieran tenido un conocimiento cabal de lo escrito en el XIX. Imagínate, cuando lees las novelas de Faulkner y las analizas en conjunto no tardas en darte cuenta que estás ante un patente homenaje a La comedia humana, o sea, Faulkner renovó la estructura convencional de la novela partiendo de un conocimiento de causa esencial.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Relacionado íntimamente con la anterior: escribir es ¿inspiración o trabajo? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En el caso de la novela es netamente trabajo, requiere de mucha disciplina interior y constancia. No conozco caso alguno de renombre e importancia que haya escrito una novela a punta de inspiración. A lo mejor la inspiración sirva en cuento y poesía, pero no sé, no escribo esos géneros, pueda que peque de prejuicioso. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Rompes muchos papeles o te viene todo fluido? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Todo lo escribo en la pantalla de la PC. Lo que sí hago es tomar notas que sé que me pueden ayudar en un momento determinado. Digamos que las ideas me vienen con mucha facilidad y el trabajo consiste en seleccionar las ideas que valgan la pena, esto es también una lucha con uno mismo. Si bien es cierto que la novela es la parcela más libre que hay, no debe abusarse de esa libertad, si quieres hacer algo original, y como ya lo dije, tienes que saber qué es lo quiebras. Y eso sí, hoy en día, aunque no lo parezca, se escribe mucho más en la pantalla de la PC que cuando se escribía a mano o en máquina de escribir. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Háblanos de ‘La cacería’, ¿de dónde te surgió la idea para tu primera novela? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La cacería cuenta tres historias: la de un par de agentes de la dictadura de Fujimori, la del periodista Óscar Gómez y la de quien cuenta la novela. Pero esto no hubiera sido posible si es que no me hubiese encontrado en un bar de mala muerte en La Victoria –distrito populoso de Lima- a donde llegué no sé cómo, pero lo que sí recuerdo fue que al despertar me encontré con un par de sujetos de porte militar en la misma mesa en la que estaba yo, ambos estaban hablando de la edición de unos videos pornográficos y a cada rato mencionaban al Doc y al Presidente. Recuerdo que me puse a beber con ellos hasta que salió el sol, y me contaron cosas realmente alucinantes. Ahora, no sé si eran agentes de verdad, a lo mejor eran unos militares frustrados que querían impresionarme, pero aún así, lo que escuché me sirvió para tener la idea base de La cacería. Llevaba tiempo dándole vueltas a un argumento sobre la dictadura de Fujimori y su asesor Montesinos, y no encontraba novela alguna en la que se haya relatado esa relación sórdida entre ese par de sujetos, pero las cosas suceden por algo puesto que en esos meses Alonso Cueto publica Grandes miradas, novela que me gustó mucho, y a raíz de dicha lectura fue que me sentí libre para abordar la historia que tenía en mente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Desnúdate un poco, ¿qué hay de real y qué de ficticio en tu novela? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Casi todo es real, hay personajes fácilmente reconocibles en sus páginas. Leí mucho sobre el tema, no por fines literarios, sino por un interés personal. Por desgracia, en Perú la gente se deja llevar más por lo que se dice en las calles, en los bares y en los baños. Si quería saber a cabalidad de esa época, tenía que hacerlo bien. Claro que en algunos casos he tenido que camuflar, al punto que tuve que hacer uso de no pocos apellidos maternos y jugar con la ubicación de ciertos espacios. Cada personaje tiene algo de mí, y la atmósfera representada es lo que siempre me ha obsesionado. Lo que sí me gustaría decir es que yo estoy en contra del aborto, salvo excepciones bien fundamentadas. Quienes lean la novela se darán cuenta por qué lo digo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Varios años después de la desaparición de Fujimori y Montesinos, ¿quedan huellas en la sociedad peruana de su presencia al frente del país? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Fujimori y Montesinos no han desaparecido. Montesinos está una supuesta cárcel de máxima seguridad, y el cobarde y cleptómano de Fujimori se da la gran vida en Chile. Esto es algo que me fastidia mucho puesto que el actual gobierno de Alan García no hace nada por agilizar la extradición de ese ladrón, y en parte entiendo esta actitud de García ya que fue él quien ayudó a Fujimori a llegar a la presidencia, y el partido político de Fujimori es ahora un aliado clave del actual gobierno. García está meciendo al país con estupideces, no ha hecho nada concreto que valga la pena resaltar, y el luchar contra la corrupción jamás ha sido una de sus características. Lamentablemente, lo dejado por Fujimori y Montesinos es una estela de podredumbre moral que afectará a varias generaciones de peruanos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Algunos personajes de ‘La cacería’ son descarnados, faltos de escrúpulos, ¿van tipos así sueltos por las calles del Perú? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Yo creo que en todo lugar hay gente inescrupulosa, desde aquellos que ejercen sus bajezas desde el poder hasta aquellos que se refocilan en ella en la vida diaria. Lógicamente que lo de Fujimori se hizo sentir más por el mero hecho de que su gobierno se caracterizó por ejercer el terrorismo de estado a través de grupos paramilitares como Colina y un servicio de inteligencia que tenía la función de amedrentar, extorsionar y asesinar a quien fuera un peligro para sus planes de perdurabilidad. Ni hablar de la sujeción del Poder Judicial, pero esto no es nada en comparación al plan de embrutecimiento y desinformación que llevaron los canales de televisión, las radios y no pocos diarios. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero tus inquietudes no se circunscriben sólo a la literatura. ‘La cacería’ es también un repaso al bagaje cultural que te envuelve, hablas en ella del cine y, especialmente de la música, ¿eres un hijo del pop y del rock? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me gusta bastante la música, en especial el rock. No hago absolutamente nada si no estoy escuchando música. Salgo mucho a discotecas en las que se pongan cosas de Joy Division, Happy Mondays, Aviador Dro, New Order, The Ocean Blue, Café Tacuba, etc. Creo que todos necesitamos de una banda sonora personal, y mi banda sonora que me seguirá hasta el fin de mis días es el álbum Quadrophenia de The Who. Ese álbum me salvó la vida. Además, me gusta compartir música, tanto así que con Miguel Rivera y mi pata Daniel Salas administramos La caverna, un blog en el que colocamos videos musicales que valen la pena. Pero paradójicamente, a la hora de escribir ficción, prescindo del rock para dejarme llevar por Las variaciones Goldberg, en la versión del hechicero Glenn Gould. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El tráfico de drogas y su conexión con el poder también se reflejan en tu novela, ¿tan terrible es la situación en Perú sobre este tema tan espinoso? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Imagínate que se usaba el avión presidencial para transportar droga. Sin embargo, creo que esto no es una situación que se haya vivido solo en Perú, estoy convencido que también sucede en otros países de la región. Lo que pasa es que cuando se dieron a conocer los videos que tumbaron a la dictadura empezó a cristalizarse lo que fluía como sospecha o habladuría. Fue un golpe durísimo para quienes defendían y exaltaban los supuestos logros de Fujimori, pero aún así, la gente es desmemoriada ya que ahora hay un porcentaje significativo de la población que extraña a Fujimori. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ejerces la crítica en el “Diario del Siglo XXI” y también en tu país, ¿qué tal han ido las críticas vertidas sobre tu ‘ópera prima’? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me considero un escritor que escribe sobre libros que le gustan, e intento ser muy objetivo, y sé que aún me falta aprender bastante, y eso es lo sustancial, seguir aprendiendo, ergo, seguir leyendo torrencialmente, me encanta como no tienes idea. Con relación a las críticas de mi novela no me gusta decir mucho, no soy un onanista que ventile de lo bien que se habla de La cacería, ni mucho menos un despechado que dispara contra quienes hayan escrito mal de mi libro. La crítica está desde siempre, y sean cuales fueran los comentarios, estos jamás me van a afectar. Gracias a Dios estoy curado contra eso. El verdadero escritor tiene que estar dispuesto a soportar lo que sea. Y tiene que saber guardar mesura a la hora de los elogios. Hace un tiempo le escuché decir a Roberto Bolaño que le parecía patético que los escritores se esfuercen por ser inmortales, que eso era una burda ilusión puesto que todos los escritores están condenados al olvido, y que esto se verá en el gran futuro, en el que Shakespeare y menganito serán prácticamente lo mismo. Bueno, hay muchísimas cosas que dijo Bolaño en vida, era un soberano bocón, pero en esto, en especial, le doy toda la razón. Lo importante es vivir hacia adentro, en preocuparme en lo que realmente importa: leer, escribir y vivir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/19896"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8279009841479866876?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8279009841479866876/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8279009841479866876&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8279009841479866876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8279009841479866876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/8.html' title='Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega sobre LA CACERÍA, por Herme Cerezo'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SjQc3AJkHAI/AAAAAAAAA_k/yDdK3f4AoMM/s72-c/Gabriel+y+Gianella.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-5416683152751290481</id><published>2009-06-13T14:11:00.001-07:00</published><updated>2009-09-26T15:47:24.816-07:00</updated><title type='text'>LA CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; por Víctor Coral</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;En las primeras páginas de su EUMESWILL, el escritor alemán Ernst Junger sugiere que, en literatura, una frase puede ser inexacta, pero no insincera. Guiados por estas sabias palabras, abordamos la novela debut del autor pasando por alto el puñado de errores ortográficos, gramaticales y hasta de tipeo con que "adorna" su estilo desenfadado, y deudor, positivamente hablando, de maestros del policial político, como James Ellroy. Centrado en los estertores del Fujimorato, el libro registra la persecución, por parte de las fuerzas del orden, de una joven implicada en una confabulación contra el gobierno. Desaliños aparte, el autor exhibe un proteico manejo del ritmo, una sintaxis narrativa aceptable, y gran capacidad de mantener el interés del lector.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Rock, drogas, sexo,violencia y personajes reconocibles gravitan en este mundo posible (Dolezel dixit) tan parecido a un pasado inmediato nuestro que nunca estará de más recordar para no repetir. Tiros de salva adicionales para el diseño de portada, en sobrio negro sobre negro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Publicado en la revista Somos del diario El Comercio, el sábado 3 de setiembre del 2005&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-5416683152751290481?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/5416683152751290481/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=5416683152751290481&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5416683152751290481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5416683152751290481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/7.html' title='LA CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; por Víctor Coral'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-4742295503785635224</id><published>2009-06-13T14:10:00.004-07:00</published><updated>2009-06-13T14:11:03.141-07:00</updated><title type='text'>6</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-4742295503785635224?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/4742295503785635224/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=4742295503785635224&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4742295503785635224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4742295503785635224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/6.html' title='6'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-6975758914881769445</id><published>2009-06-13T14:10:00.003-07:00</published><updated>2009-06-13T15:19:27.000-07:00</updated><title type='text'>LA CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; por Herme Cerezo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Resulta estimulante, a la vez que comprometido, reseñar la novela de un amigo. Sobre todo cuando la obra, amistad aparte, tiene calidad. Me estoy refiriendo a ‘La cacería’, opera prima de Gabriel Ruiz-Ortega, un escritor peruano, nacido en Lima en 1977, colaborador de Diario Siglo XXI, inédito todavía en España aunque suficientemente conocido en el continente sudamericano como crítico, reseñista, antologista y escritor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz-Ortega encuadra ‘La cacería’ en Perú, durante la presidencia, democrática, primero, y dictatorial, después, de Alberto Fujimori, al que en la novela los personajes se refieren como el ‘Chino’, por su clara ascendencia japonesa (si hubiera sido de origen chino, los peruanos, con su fino sentido del humor, le habrían bautizado como el ‘Japonés’, claro está, mirusté, como diría Montero Glez) y del asesor del Jefe del Servicio de Inteligencia peruano, Vladimiro Montesinos, personaje de oscuro pasado que terminó erigiéndose en mandamás de la dictadura fujimorista. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La acción se centra en la localización de una mujer, de la que se sospecha que posee unos disquetes entregados por su novio, un periodista asesinado, en los que se almacena información comprometedora para el régimen. Los encargados de esta búsqueda son los agentes Martínez y Casas, miembros del grupo paramilitar “Las Esquirlas”, dos tipos carentes de escrúpulos, cuyos comportamientos nos invitan a conocer los mecanismos utilizados por el Doc (Montesinos) para neutralizar enemigos, en este caso concreto el periodista, Óscar Gómez en el libro, personaje tal vez basado en Gustavo Gorriti, reportero de la vida real que investigaba las andanzas del Doc hasta su arresto por las fuerzas paramilitares. También incide el libro en las relaciones entre el asesor presidencial y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas) y su buen gusto por las mujeres, a las que no dudaba en trasladar a pocas cuadras de su residencia, para tenerlas a mano cuando la bragueta le apretase más de la cuenta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sobre Ruiz-Ortega hay aspectos importantes que no se pueden dejar pasar por alto sin efectuar un mínimo comentario. En primer lugar, su fraseo dinámico, rápido, sin tregua, que te agarra y empuja del principio al fin de la historia, como si el lector fuese el tronco de un árbol, que ha quedado a merced de una corriente fluvial. El propio autor ha manifestado que “La cacería es una novela que muerde” y creo que no anda desencaminado en su aserto porque, por momentos, mientras la leía, desembocó en mi memoria “otro mordedor literario”, el James Ellroy de ‘Requiem por Brown’ o ‘L.A. Confidencial’, paradigma de la escritura trepidante. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;‘La cacería’ es también un compendio del acervo cultural de su autor. Gabriel Ruiz-Ortega, además de un espléndido escritor, es un apasionado por la literatura. Sus referencias constantes a otros autores y las opiniones que le merecen algunos de ellos (Varguitas, Pérez-Reverte, Cernuda, Octavio Paz, Machado, Cummings, John Le Carré, Frederic Forsyth, Durrell, Juan Carlos Onetti, Rodolfo Walsh ― del que les hablé recientemente ―, Montero Glez o Roberto Arlt) demuestran su profundo conocimiento literario. No podemos ni debemos olvidar que detrás de todo escritor se esconde un lector empedernido, un borracho de la literatura y un letraherido, como creo que es el caso de Ruiz-Ortega. Devoto de Paul Auster, el reciente Premio Príncipe de Asturias, Gabriel ubica algunos pasajes de su novela en una discoteca que lleva por nombre ‘El Palacio de la Luna’, en alusión (yo diría que homenaje), a una de las mejores obras del escritor neoyorquino. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero no terminan ahí las referencias culturales del escritor limeño, porque el mundo del cine (‘Apocalypse Now’, ‘Fear and loathing in las Vegas’, ‘Taxi Driver’ o ‘Raging Bull’), del cómic underground (Robert Crumb) y de aventuras (Hugo Pratt), así como la música rock y pop transitan continuamente por las páginas de ‘La cacería’. The who, Lou Reed, David Bowie, Janis Joplin o The Smiths, entre otros, son buenos ejemplos de esto último. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La religión, en este caso representada por el modelo evangélico, también encuentra su hueco en la novela, un hueco interesante por lo que aporta de su conocimiento para el neófito en ese mundo de congregaciones y pastores en que se mueve. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El lenguaje de ‘La cacería’ es típico de la literatura peruana. En eso no cabe duda ― no puede negarlo ―, Gabriel Ruiz-Ortega se muestra heredero de sus paisanos que se encuadraron en el llamado Boom de los 70 y otros posteriores, aunque Gabriel incluye una sutileza, sin duda debido a su edad: el lenguaje de argot, de ambiente joven, del mundo de las discotecas y de los estupefacientes, sin olvidar, por supuesto, la terminología de las corruptelas políticas, impuesta por el propio leit-motiv de la ‘La cacería’ y las derivaciones del mundo de la informática (chateo, messenguer, disquetes, cedés, etc.). Es, por lo tanto, su léxico bien propio de la generación peruana a la que representa, hija del tiempo que le tocó vivir, transcrito en un lenguaje crudo, sin ambages, plagado de usos propios del habla coloquial, francamente duro por momentos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero todavía encierra una última sorpresa esta ‘cacería’ de negro sobre blanco. Y es que el propio Gabriel Ruiz-Ortega, se incluye en ella como un personaje más. Pero lo hace sin seudónimo, sin camuflaje, a pecho descubierto, sin chaleco antibalas, utilizando su propio nombre y haciendo honor a una de las citas del fallecido Manuel Vázquez Montalbán, que incluye en la cabecera del libro: “Cuando una persona real sale en una novela, deja de ser real, se convierte en un personaje de ficción”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En resumen, estupendo debut de Gabriel Ruiz-Ortega en el mundo de la novela, al que sólo una pequeña nota discordante, no atribuible al escritor peruano, puede achacársele: la labor poco eficiente del editor. Ojalá pronto podamos leerle en España en una versión más cuidada que la existente. Gabriel Ruiz-Ortega lo merece.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Así sea.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/19133"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-6975758914881769445?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/6975758914881769445/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=6975758914881769445&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6975758914881769445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6975758914881769445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/5.html' title='LA CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; por Herme Cerezo'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-2153246134959569348</id><published>2009-06-13T14:10:00.001-07:00</published><updated>2009-06-13T14:10:47.502-07:00</updated><title type='text'>4</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-2153246134959569348?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/2153246134959569348/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=2153246134959569348&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2153246134959569348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2153246134959569348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/4.html' title='4'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-4864200692894650784</id><published>2009-06-13T14:08:00.004-07:00</published><updated>2009-06-13T14:10:10.039-07:00</updated><title type='text'>3</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-4864200692894650784?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/4864200692894650784/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=4864200692894650784&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4864200692894650784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/4864200692894650784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/3.html' title='3'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-6455848953225747656</id><published>2009-06-13T14:08:00.003-07:00</published><updated>2009-06-13T15:18:26.830-07:00</updated><title type='text'>LA CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; Montero Glez</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;GABRIEL RUIZ ORTEGA. Gabriel Ruiz Ortega es un amigo limeño al que conocí gracias a este invento que es la internet y que tanto nos acerca y que de vez en cuando nos enfrenta. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El amigo Gabriel es aficionado a la música y al cine y un apasionado de las letras. Tiene publicada en su Perú una novela deliciosa y amarga a la par. Se titula: La cacería, y en ella da cuenta de los últimos suspiros de la dictadura fujimorista.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gabriel Ruiz Ortega en La cacería escribe y describe a pulso rápido y con lenguaje coloquial una historia negra como el destino de sus protagonistas. En ella se dan cita los New Order junto con Peter Frampton y Lezama Lima y Hunter Thompson y Pío Baoja y Jim Jarmusch. Referencias culturales de un tipo curioso que de vez en vez me escribe. Y un servidor, que es muy perro para estas cosas, a veces le contesta y a veces no.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El otro día recibí un correo del amigo limeño. Bueno, más que un correo era un regalo de los que no se olvidan. Me había conseguido editorial en Perú y queria un volumen de cuentos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Toda una buena noticia que me ha hecho volver al pasado y buscar y rebuscar entre tanto papelote. Me paso las noches corrigiendo, seleccionando, tirando a la papelera cuentos que ya no me valen. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;De todos los cuentos, hay uno que me lleva al Madrid de hace veinte años, o por ahí, cuando un servidor todavía era un chaval dispuesto a comerse el mundo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Antes de que el mundo me zampara por entero, tenía, además de granos en la jeta, una guitarra que tocaba con sordina cuando llegaba la noche. En ella arrancaba acordes de rocanrol. Smoke on the water. Wish you where here, Sweet home Alabama, Hotel California y sobre todos ellos los acordes de Starway to heaven, de Led Zeppelin. Litronas de la Mahou y cigarros sueltos de Fortuna y taleguitos de jachís envueltos en papel de plata. Con eso y poco más, fui un adolescente feliz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hoy, gracias a mi amigo limeño, la memoria me devuelve a aquellos tiempos que ahora plasmo en un cuento que a primeros de septiembre he prometido entregarle. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Era el Madrid de los conciertos al aire libre en el campo del Moscardó, el Madrid de los graffitti del Muelle y de las muñequeras de pinchos, el Madrid del Cojo Manteca, de las crestas de colores y toda la inocencia de aquel chaval delgaducho, con granos en la cara y con un brillo en los ojos que siemprre le delataba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Aquel chaval que iba a comerse el mundo, ahora pelea para que el mundo haga con él una buena digestión y que todavía no le cague. Todavía no, por favor, que hay que cumplir con el amigo limeño.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.bestiario.com/trinchera/d.php?id=165"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;La Trinchera Cósmica&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-6455848953225747656?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/6455848953225747656/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=6455848953225747656&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6455848953225747656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6455848953225747656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/2.html' title='LA CACERÍA, de Gabriel Ruiz Ortega; Montero Glez'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-5433007436844407969</id><published>2009-06-13T14:08:00.001-07:00</published><updated>2009-06-13T14:08:34.225-07:00</updated><title type='text'>1</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-5433007436844407969?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/5433007436844407969/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=5433007436844407969&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5433007436844407969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5433007436844407969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/06/1.html' title='1'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-536493020684108760</id><published>2009-05-06T05:00:00.000-07:00</published><updated>2009-05-06T05:06:51.640-07:00</updated><title type='text'>Sergio Pitol, ensayista</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Tienes que leer a este genial escritor”, te lo dicen muchos, en cuanto a sus dotes como narrador de ficción. Cuando te llega el momento de enfrentarlo, con el primer suyo que consigues, como que te preparas para un viaje salpicado de hechizo; y una vez que te adentras, te cuestionas, no pocos mohines aparecen, el rostro pierde lentamente la expectativa primaria; y por más que lo intentas, no logras levantar la mirada, o sino a medias, tal y como siempre te ha ocurrido con los grandes. Terminas ese libro por orgullo, no es malo, piensas, por el contrario, es muy bueno, pero no te sientes contagiado, como lo esperabas. A los días, buscas en librerías y bibliotecas otros libros del autor, estás decidido a darle una oportunidad más, y en cada uno de las lecturas sucesivas, el mismo mohín, la inalterable desazón… Pues bien, con el perdón de los amigos de buena voluntad (y grandes lectores), me es difícil aprehender los libros de ficción del mexicano Sergio Pitol (Puebla, 1933).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Que no te guste su ficción, no significa que el autor sea malo. Es necesario recalcar esta pequeña gran diferencia. Pero tan cierto como ella es que los buenos autores, los perdurables, proyectan su nervio en otros géneros, lo hacen con tremenda maestría que no dudas en reconciliarte con la vida, en enfocar tus energías en lo que realmente debe importar. En este sentido, los libros de ensayo de Pitol son otra cosa, radioactivos la verdad: LA CASA DE LA TRIBU, EL ARTE DE LA FUGA, EL VIAJE y PASIÓN POR LA TRAMA. Catalogarlos como ensayo es solo una salida fácil, cada uno tiene el respiro de la crónica, el viaje, el diario y la memoria. Pues bien, hace diez volví a devorar PASIÓN POR LA TRAMA (Ediciones ERA, 1998), experiencia única que motiva este artículo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Al igual que en sus otros libros de ensayo, el mexicano no deja de diseminar inteligencia canalizada en un lenguaje depurado. Títulos y autores son abordados con extraño nervio ficcional, como si estuviéramos presenciando la estructura de una novela, con sus aceleraciones y paralizaciones, sus puntos de quiebre y desenlaces cerrados y abiertos. La experiencia de vida es importante para Pitol, así tenga que escribir sobre literatura, pero esta es controlada: no cae presa del “Ego Trip” que corroe a muchos, se desplaza de lejos pero a la vez de cerca, contándonos sutilmente el por qué los libros son importantes en su vida. Y no es para menos, la vida de Pitol tiene todos los componentes de la “novela del escritor”: de niño enfermó de malaria y estuvo en cama hasta los doce años, leyendo; de adolescente conoció todas las sangres en las que se basa la cultura mexicana; de joven estudió y forjó amistades perdurables; y de adulto no hizo otra cosa que viajar en calidad de diplomático. Claro, parecen referencias muy mezquinas, pero claves para entender los móviles del autor: el constante deslumbramiento…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Por ello, nos adentramos en la literatura centroeuropea, tradición riquísima aún por descubrir, gracias a la novela EL REY DE LAS DOS SICILIAS de Andrzej Kusniewicz. O el austriaco Arthur Schnitzler… Llegamos a los avatares de Walter Benjamin, quien en 1924 realizó un viaje a Moscú para ser testigo del sistemático rechazo por parte de una mujer que lo usó, pero dicha experiencia le permitió conocer la verdad de las mentiras de Trotski y Stalin… La justificada admiración por el italiano Antonio Tabucchi y su gloriosa novelita SOSTIENE PEREIRA… La perdurabilidad de mentadas, pero poco leídas, aves raras latinoamericanas, a excepción de Carlos Fuentes, como Álvaro Mutis, José Donoso y Carlos Monsiváis. Y el comprensible arrobamiento por EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS de Joseph Conrad y LOS PAPELES DE ASPERN de Henry James.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sin embargo, el protagonismo mayor yace en la disección de EL SOBERBIO ORINOCO, gran novela menor de Jules Verne, que no es más que un pretexto del ensayista para deleitarnos no solo con el clásico autor francés. El mexicano, entonces, nos ofrece un recorrido vital, histórico y literario de la novela decimonónica y su cumbre como modelo narrativo: el proyecto galo que privilegiaba al lector con aventuras en extremo occidente, las que acrisolaban los avances científicos y filosóficos de dicho siglo que, de paso, sirve, como si fuera una puesta en escena, para concatenar con autores contrarios a las novelas de aventuras, como Gogol. Pitol, a lo mejor sin proponérselo, deja una lección implícita que todo escritor debe seguir: que para escribir novela, pues hay que nutrirse del siglo de la novela, el XIX. Y de paso, quiebra los mitos sobre las novelas de aventuras, limitadas, desde hace décadas, al público juvenil.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Los libros de ensayo de Pitol no son ajenos al fuego iridiscente que exhibe en PASIÓN POR LA TRAMA; cada uno de ellos, a su manera, derrocha el verdadero compromiso literario: aquel que nos regresa, y redescubre, a los libros que nos marcaron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nota: artículo publicado en &lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/43569"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt; XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-536493020684108760?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/536493020684108760/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=536493020684108760&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/536493020684108760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/536493020684108760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/05/sergio-pitol-ensayista.html' title='Sergio Pitol, ensayista'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-5748312424264567249</id><published>2009-04-21T11:27:00.000-07:00</published><updated>2009-05-02T16:55:26.147-07:00</updated><title type='text'>La violencia íntima en los cuentos de Richard Ford</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hace unas semanas estuve en la casa del escritor peruano Carlos Torres Rotondo, lo que permitió dar un vistazo a su bien nutrida biblioteca. Mientras me perdía leyendo los lomos, noté uno que había escuchado, mas no leído. Metí en mi mochila viajera ROCK SPRINGS (1987, en castellano 1991), el primer libro de cuentos del norteamericano Richard Ford (Jackson, Mississippi, 1944).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La poética de Ford le debe todo a la parcela temática más violenta que ser humano pueda vivir: la violencia de la intimidad, del mundo interior. Prácticamente, Ford ha hecho de esta mentada violencia, que no es otra cosa que su Demonio Literario, el flujo por el que ha nutrido las novelas que le han deparado un merecido reconocimiento internacional, prueba de ello es la saga de su personaje fetiche Frank Bascombe, el de los monumentos novelísticos conformados por EL PERIODISTA DEPORTIVO, EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA y ACCIÓN DE GRACIAS. Sin embargo, para las nuevas generaciones de lectores, Ford no es muy conocido en su faceta como cuentista. Leer su primer libro, el mejor en su incursión en el cuento, es un peligro: quedamos desarmados ante la influencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Los cuentos de RS son, a secas, insuperables. En ellos hay una búsqueda del trauma a exorcizar a través de los recuerdos, las historias no están suscritas a eventos fuera de lo común, sino que estas se desarrollan en la más absoluta cotidianidad, los personajes huyen de sí mismos, y depositan su esperanza por el “otro”, como el criminal fugitivo del cuento homónimo del conjunto, o el hombre que al llegar a su casa encuentra a su mujer conversando con un ex novio que es perseguido por la justicia, o aquel que lleva a cabo una aventura en un tren mientras su esposa duerme en el camarote… Todos estos personajes están castrados de sí mismos, quieren decir muchas cosas, pero se las guardan, la violencia interna se canaliza en las actitudes, lo dicho no refleja más que el apego a la normalidad, basta un gesto, una mirada, alguna postura como para denotar que están hartos de la vida, pero a la vez incapaces de dar rienda suelta al contenido espíritu tanático, aferrándose a los instantes de iluminación, los que no aparecen ni por asomo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La sequedad de sus descripciones, de las disección de las psicologías no carecen de un más que estimable vuelo lírico, se percibe un trabajo en el ritmo y melodía de las palabras, ni una falta ni sobra, que conllevan a afianzar la desgarradora sensibilidad que impregna cada uno de los cuentos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Libros como ROCK SPRINGS, por más que hayan sido publicados hace más de veinte años, mantienen su vigencia, son una muestra tajante de que la narrativa norteamericana no solo puntea en novela, sino también en el género más difícil de concebir: el cuento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado el 21 de abril en&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/43053"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt; Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-5748312424264567249?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/5748312424264567249/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=5748312424264567249&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5748312424264567249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5748312424264567249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/04/la-violencia-intima-en-los-cuentos-de.html' title='La violencia íntima en los cuentos de Richard Ford'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-2479477852965745445</id><published>2009-04-09T09:05:00.000-07:00</published><updated>2009-04-09T09:10:21.345-07:00</updated><title type='text'>Un cuarto de siglo para Alberto Fujimori</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sin lugar a dudas, el martes 7 de marzo del 2009 es un día histórico no solo para la historia política peruana, sino también para todos aquellos que creen en la justicia y la política: que nadie, por más poder que ostente, está libre de “vivir como si nada” luego de cometer las más ignominiosas tropelías.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Alberto Fujimori no era tan inteligente como se decía. Solo a un imbécil le pudo pasar lo que a él: lo perdió todo ni bien abandonó su exilio dorado en Japón, impulsado por los desbarajustes del gobierno de Alejandro Toledo, pensando, quizá, que iba a poder presentarse en las elecciones presidenciales del 2006. Pero el tiro le salió por la culata, le penetró el orto al ser arrinconado en el país en el que pretendía hacer escala política, Chile.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“- ¿Cómo? ¿Un cobarde y asesino en mi país?” –seguramente se dijo la presidenta de la tierra de Salvador Allende.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Michelle Bachelet hizo gala de algo que pocas veces se ve en políticos: coherencia moral. La decisión de detenerlo fue más política que jurídica. Su mano firme fue más que importante para que la tan anhelada extradición se concretice. Y así fue: Fujimori regresó a Perú vía Chile.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En los meses que duró el juicio, hemos visto desfilar a una serie de personas que con sus testimonios corroboraban lo que la poca gente pensante en Perú sabía (y lo que muchísimos se negaban a creer): que Fujimori violó hasta más no poder los derechos humanos a cuenta del grupo Colina, el comando paramilitar que apoyó y honró en su lucha contra el terrorismo de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, puesto que en su mentalidad tenía tatuado el convencimiento de que al terrorismo se le combate con terrorismo de estado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Es por un par de gracias del grupo Colina (la matanza de Barrios Altos y la universidad La Cantura) que se le condena a un cuarto de siglo de cárcel, y cárcel de verdad, ya que este sinverguenza no podrá acogerse al malsano 2 x 1 (cada día de trabajo te resta un día de condena), el execrable beneficio penitenciario que en Perú permite dejar en libertad a los más avezados estafadores, violadores y narcotraficantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Lo que hemos visto millones de peruanos el martes 7 es una lección de justicia. En un país como Perú, en donde priman los sentimientos menores en todos los niveles de la vida, es imposible negar la transparencia y decencia con la que se ha guiado este proceso judicial. El fallo de los jueces yace en lo que nunca las huestes fujimoristas mostrarán: pruebas y argumentos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ahora, que Fujimori se pudra en la cárcel. Tiene suficiente tiempo para reflexionar, que por muchas obras a favor que haya hecho por millones de peruanos, eso no le daba derecho a usar mal el discurso de la democracia, puesto que, entre muchas cosas, de qué le valía fundar un colegio por día cuando por lo bajo manchaba de a pocos la conciencia y el alma de todo un país. Lo triste es saber que esa herida interior durará un par de generaciones más.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En este escritor no hay ánimo de venganza realizada mientras escribe este artículo. Lo que siente muy en su interior es mucho regocijo y paz, y, por qué no decirlo, mucha fe en que sujetos como Alberto Fujimori, quienes con la fe del pueblo (ignorante e iletrado, por cierto) llegan al poder, no vuelvan a dirigir los destinos de un país.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/42722"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-2479477852965745445?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/2479477852965745445/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=2479477852965745445&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2479477852965745445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2479477852965745445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/04/un-cuarto-de-siglo-para-alberto.html' title='Un cuarto de siglo para Alberto Fujimori'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-587120539686813842</id><published>2009-04-02T09:34:00.000-07:00</published><updated>2009-04-02T09:41:43.453-07:00</updated><title type='text'>Maestro del crimen: Raymond Chandler</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El pasado 26 de marzo se cumplieron cincuenta años del fallecimiento de Raymond Chandler (Chicago, 1888 – La Jolla, California, 1959), considerado como el indiscutible maestro de la novela negra, el gurú del policial, el espejo en el que muchos escribas anhelan reflejarse…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las novelas y cuentos de Chandler conforman el axioma de que la mejor manera de conocer al ser humano no es otro que hurgando en los bajos fondos de la miseria humana, en los vericuetos de la conciencia acicateada por las bajas pasiones en pos del goce, sea personal, o, en su defecto, colectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete novelas y un puñado de cuentos de perdurable factura le valieron el pasaje de ingreso a la inmortalidad. Pero en ¿qué radica esta inmortalidad que muchos desean pero que solo los verdaderos grandes rehúyen?, ¿cuál es el gran aporte de Chandler a ese género catalogado por los “hooligans” de lo “cultamente correcto” como menor, inservible, lo más sub de lo sub?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las posibles respuestas pueden ser complejas, tendríamos que volver a las páginas de EL SUEÑO ETERNO, LA DAMA DEL LAGO, LA VENTANA SINIESTRA, EL LARGO ADIÓS… publicadas, digámoslos, tardíamente, cuando el autor tenía cincuenta y un años… No debe pensarse, entonces, que Chandler descubrió su pasión por las letras a edad avanzada. Según la biografía LA VIDA DE RAYMOND CHANDLER, de Frank MacShane, tenemos indicios documentados de que esta demora por publicar fue pensada en cada uno de sus detalles, puesto que en los años que permaneció en blanco no hizo otra cosa que no sea foguearse en la escritura, limando las taras, controlando los demonios y condimentando el pus del corrosivo y fino humor que con el tiempo llegó a desarrollar, y  patentizar, como el “estilo Chandler”. Hasta cuando se decidió a escribir, a los cuarenta y cuatro años, había aprovechado bien el tiempo: se calificaba como una bestia de la lectura, la cual era, junto a la bebida y las mujeres, la mayor pasión de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que no pocos quedan sorprendidos por el trabajo verbal signado por la plasticidad en EL SUEÑO ETERNO, novela que mandó al olvido la premisa que genera todo primer libro de autor: la de ser una promesa. Con ESE Chandler confirmó lo que se venía diciendo de él desde sus cuentos publicados en The Black Mask. Además, con esta novela nos topamos con el personaje fetiche del autor: el detective Philip Marlowe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como los policiales se distribuían a nivel popular, los “hooligans” de “lo correcto” limitaban a los policiales de cima literaria, empero tuvieron que moderarse ante las nuevas puertas que Chandler abría, puesto que los policiales dejaron de ser vistos como meros devaneos argumentales, desplazados por la razón de ser de toda obra literaria que se respete: la interacción de los personajes, el condimento esencial de cualquier misterio a resolver. Basta repasar el argumento de EL LARGO ADIÓS, por ejemplo, como para darnos cuenta de que su argumento es jalado de los cabellos, estúpido por decir lo menos, pero es la cualidad humana insuflada por Chandler lo que termina sobrepasando la ridiculez del andamiaje de la historia, dotándola, cómo no, de verosimilitud, esencia suprema de todo crimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las siguientes novelas aparecieron en seguidilla, el autor se convirtió en una estrella en vida, y la leyenda de hombre polémico no conoció otro camino que no sea la certeza. En los cincuenta y sesenta estaba de moda contratar a escritores para que funjan de guionistas, Chandler no fue ajeno a esa avalancha. Es su paso por el mundo del cine lo que puso a la vista y oídos de todo el mundo el gran mal que llevaba sufriendo por décadas (por el que, entre otras cosas, lo habían despedido de la empresa petrolera en la que estuvo trabajando antes de darse a conocer como escritor): el alcoholismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen los entendidos que los maestros dejan escuela, y Chandler sí que lo hizo. Hoy en día no existe escritor de policiales que no haya “bebido” de sus páginas, muchos de estos perfilan a sus Marlowes, unos con toques del frío anglosajón, otros con tendencia al calor tropical, algunos ante la presencia del Atlántico, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, Chandler fue uno de los primeros en teorizar sobre el crimen, su largo ensayo “El  simple arte de matar” sigue vigente como la mayor defensa que puede esgrimirse sobre el policial, en estas líneas encontramos los secretos de la ficción criminal, de que no es tan fácil ser un escritor de policiales (cuentos, novela negra, etc.), sino que este género exige la misma tenacidad y formación que los otros géneros narrativos calificados de mayores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado el 2 de abril en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/42531"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-587120539686813842?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/587120539686813842/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=587120539686813842&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/587120539686813842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/587120539686813842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/04/maestro-del-crimen-raymond-chandler.html' title='Maestro del crimen: Raymond Chandler'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-6002657362968874598</id><published>2009-03-25T20:23:00.000-07:00</published><updated>2009-03-29T08:46:58.235-07:00</updated><title type='text'>La genialidad de Peter Gabriel</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Fue en la mañana del segundo domingo de enero del presente año, llegaba caminando a mi casa, sazonado en tabaco, rock y alcohol, cuando reparé en la portada de la sección Luces del diario El Comercio, colgada de uno de los bordes de madera del quiosco ubicado a tres cuadras de mi casa: “Un monstruo llega a Lima”. El músico británico Peter Gabriel se presentaría en Lima el viernes 20 de marzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si este reseñista, blogger, escritor y editor sabe “algo” de música, pues se lo debe en gran medida a todo lo que ha aprendido de Peter Gabriel. (Con él he llegado a valorar y apreciar proyectos musicales que yacen en discursos pensados y coherentes.) Confieso que en principio no me fue fácil, de jóvenes solemos ser sensoriales, hormonales e instintivos, y estas características las proyectamos en todos nuestros gustos, en especial en los musicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué al trabajo de Peter Gabriel, a los dieciocho años, por medio del SELLING ENGLAND BY THE POUND (1973), el mítico álbum del grupo Genesis, del cual Gabriel fue frontman hasta 1975. Valió la pena darle más de una oportunidad: los temas, que en su mayoría no bajaban de los diez minutos, eran todo un desafío para alguien que crecía en la era de las velocidades mediáticas. Como nunca antes hice mía la sentencia de José Lezama Lima (a quien aún no leía): “solo lo difícil es estimulante.” De a pocos, entonces, grabé en mi disco duro (la tramposa memoria) todo lo recibido en esas sesiones en los que dejaba a un lado los sarpullidos del mal punk y pésimo pop que tanto daño me estaban causando (la edad de las poses, pues). Para cuando asimilé la propuesta de Genesis, no demoré en sentir la desazón que me había perdido de una gran fiesta, que solo tenía que conformarme con los alcances y limitaciones de mi imaginación traidora, recreando lo que hubiera experimentado viendo las interminables performances de Gabriel con Genesis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comencé a seguirle la pista, a lo largo de los años, al líder natural de la banda, desde su debut solista PETER GABRIEL I hasta el UP. No pocas veces pensé que estaba poniéndome al día luego de haber perdido parte de mi vida musical escuchando grupos y cantantes que, aparte de carecer de discursos sólidos y muy adornados con toquecitos de involuntaria incoherencia, hacían gala del talento tonal y atonal, tan píricos como una eyaculación precoz. Por ello, durante estos meses de verano (de enero a marzo) en Lima, lo único que hice fue esperar el arribo de Peter Gabriel y cumplir el sueño personal de ver en vivo a quien indudablemente me lo dio todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los conciertos de Peter Gabriel en Latinoamérica (Venezuela, Chile, Argentina, México y Perú) son parte del Small Place Tour. No tengo muchas luces de cómo es la recepción de su música en los países beneficiados por el tour, sin embargo, en el caso peruano, tengo una teoría, un poco jalada de los cabellos, cierto, pero no del todo irreal: la música de Peter Gabriel muy pocas veces se pasa por las radios, es un tanto difícil encontrar sus discos, ni siquiera uno puede escuchar sus “grandes éxitos” en discotecas o pubs (ni hablar de los karaokes (a los que felizmente no voy)). Es por ello que el concierto del último viernes fue ante todo una gran reunión para elegidos. Y no fue para menos: el mismo estuvo a la altura de las expectativas, y pese a que el costo de las entradas estaban por los cielos (las más caras de la seguidilla de los grandes espectáculos musicales que vienen realizándose por estos lares), la explanada del estadio Monumental mostró por lo menos a doce mil espectadores que quedamos hipnotizados desde el saque: primero con los teloneros, el cuarteto apadrinado por Gabriel, los también británicos The Black Swan Effect, que a más de uno hizo recordar al Radiohead de THE BENDS; y lo esperado: la presencia de Gabriel con “Zaar”, tema ideal que delineó el desarrollo del espectáculo signado por los orgasmos musicales que duraron casi dos horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artista estuvo acompañado por un grupo de músicos de primer nivel, entre los que destacaron su hija Melanie Gabriel, el guitarrista David Roth y Tony Levin, el legendario bajista de King Crimson. Las tres pantallas gigantes y los efectos de las luces no desentonaron, no se sintió la pésima costumbre de la falta de sincronización, tan caros en otros conciertos, aunque eso sí: no pocos tuvimos la sensación de que el sonido pudo estar mejor de lo que estuvo. Y claro, los álgidos instantes eternos marcados por las joyas conformadas por “Secret World”, “San Jacinto”, Solsbury Hill”, “Steam”, “Blood of Eden”, “No Self Control”, “Sledgehammer”, “In Your Eyes”, “Biko”, “On the Air” y “Red Rain”. No se extrañaron para nada las no menos joyas “Come Talk to Me”, “Kiss that Frog” y “Digging in the Dirt”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos “una línea” se merece la hija del artista, Melanie, quien prácticamente se robó para siempre un tema de su progenitor, el “Mother of Violence” suena muchísimo mejor en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peter Gabriel ya no es el showman que solía dejar la piel en los conciertos, los años no pasan en vano, pero eso no importa, es lo de menos, lo que realmente está por encima es su capacidad para seguir creando y transmitir la esencia de una propuesta musical tan vigente como genial, la que no ha dejado de descansar en la insaciable curiosidad que le permite estar abierto a todo tipo de manifestaciones tonales, atonales, no necesariamente en la onda del pop, sino que su inquietud va mucho más allá. No por nada es uno de los pocos artistas integrales y honestos que quedan hoy en día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Publicado el &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/42318"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;25 de marzo en Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-6002657362968874598?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/6002657362968874598/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=6002657362968874598&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6002657362968874598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/6002657362968874598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/03/la-genialidad-de-peter-gabriel.html' title='La genialidad de Peter Gabriel'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-7667198688680273963</id><published>2009-03-05T04:12:00.000-08:00</published><updated>2009-03-05T04:14:52.471-08:00</updated><title type='text'>Paul Auster y la No Ficción</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Paul Auster (New Jersey, 1947)  es quizá el narrador norteamericano contemporáneo más presente en el imaginario de los lectores en lengua castellana. Sus libros, por ejemplo (entre varios), son referentes ineludibles para muchísimos escritores que se regodean en los nada nuevos recursos metaliterarios. A Auster nunca dejará de reconocérsele la sensibilidad y la inteligencia desplegadas; si no fuera por él, posiblemente géneros ahora no muy frecuentados estarían en el panteón del olvido, como la novela policial de enigma, deudora del policial inglés y de la canónica “rara avis” Edgar Allan Poe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no deja de sorprender es que a un autor de su talla, no se le reconozca en su país natal. Auster está “por debajo” de Philip Roth, Don DeLillo, Cormac McCarthy, Tom Wolfe, John Irving… Tremendamente injusto… Auster ha rehuido de la tradición novelesca norteamericana, la del siglo XIX, en pos de nutrirse de las corrientes literarias europeas, cosa que para la academia y crítica literaria es de por sí imperdonable&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obra austeriana se sirve de un diálogo permanente entre todos sus libros, basta leer novelas como EL PALACIO DE LA LUNA y EL LIBRO DE LAS ILUSIONES para tejer puentes entre las dos, y así sucesivamente con otras, lo que no es nada fácil. Son pocos los escritores que logran mantener tópicos, estilos y personajes en más de diez libros, signados por la calidad, sin repetirse. Empero, y pese a que este autor sigue publicando extraordinarias novelas, muchísimos lectores han notado que él ya ha agotado sus recursos narrativos, por eso no es extraño que, como quien se da un respiro, haya ingresado al mundo del cine como director, tal y como sucede con LA VIDA INTERIOR DE MARTIN FROST. Este interés en el cine no es nuevo, Auster desde antes venía buscando esta incursión, tal y como pasó cuando escribió los guiones de la regularona BLUE IN THE FACE y la perdurable SMOKE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se ha hablado mucho del Auster escritor de No Ficción, lo cual es entendible porque sus novelas son aplanadoras mediáticas; sin embargo, estos libros escritos con ayuda de la memoria y la asesoría de los demonios, no están muy a la saga de los de ficción, en algunos casos hasta los sobrepasan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta rama de su obra, resaltan EXPERIMENTOS CON LA VERDAD, LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD y A SALTO DE MATA. Mucha propaganda ha tenido este último título, en el cual el autor realiza un viaje introspectivo que nos ayuda a entender el contexto que lo impulsó a determinarse como un escritor sistemático; sin embargo ECLV y LIDLS encierran la esencia de la poética austeriana en todo aspecto, con los que podemos tener luces de los motores que llevaron al autor a afianzar su peculiar universo narrativo: la búsqueda de la primera infancia; de la pureza emotiva; y de la sospecha que rondaba su vida, encarnada en la figura del padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ECLV puede leerse como una suerte de recopilación artículos y ensayos que tienen un hilo conductor: la irrupción del azar, su máximo tópico, pero a la vez este componente está ligado con el proceso de la escritura en concordancia con los filtros de la memoria que le remite no a hechos sublimes, sino a experiencias sobrecogedoras; también es un canto rendido ante la influencia de la literatura francesa, en especial la poesía del movimiento surrealista. Auster nos pone en bandeja los motivos de sus novelas: no es extraño que la gran mayoría de sus personajes sean escritores que relacionan lo que les acaece con algún pasaje biográfico, dispuestos a convertirlos en literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para nadie que lo haya leído bien, o someramente, le es sorpresa de que su ficción tiene el espíritu de la búsqueda del por qué del “nacimiento” de las cosas; en este sentido LIDLS engloba los demonios literarios del autor al darnos cuenta del extraño carácter de su padre, de sus sentimientos encontrados hacia él, los cuales no yacen en el amor y odio, sino en la perplejidad. La perplejidad es saber mirar y escuchar, sin ella no se valoraría el uso del azar que tanto prestigio le ha deparado. LIDLS es un díptico: la primera parte, “Retrato de un hombre invisible”, viene a ser uno de los perfiles más desgarradores y honestos que se haya escrito sobre la figura del padre; en “El libro de la memoria” tenemos la ficcionalización de su desgarro emocional, en clara muestra de que es mucho más que un ejercicio narrativo, que se abre como un abanico en LEVIATÁN, LA NOCHE DEL ORÁCULO, LA TRILOGÍA DE NUEVA YORK, EL PAÍS DE LAS ÚLTIMAS COSAS, LA MÚSICA DEL AZAR, BROOKLYN FOLLIES… Auster es tan apabullante que muchas veces no se tiene la certeza de que nos está tomando el pelo. Tanto en sus novelas, como en ensayos, crónicas y artículos, Auster mantiene su postura: sacarle la vuelta a la nimiedad de la realidad a través de sus detalles: un universo rico puede estar en una luz roja del semáforo, en un encuentro fortuito, en una llamada perdida, en un desapercibido aviso de un diario, en un papel rodando por el suelo, en una mujer que sin conocernos nos da todo en un par de palabras, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Auster de No Ficción nos da una enseñanza sin querer: que la mayor recompensa no es el éxito, sino la perseverancia, la verdadera garantía de la coherencia con una convicción, sea cual esta sea.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Artículo publicado el &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/41811"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;5 de marzo en Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-7667198688680273963?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/7667198688680273963/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=7667198688680273963&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7667198688680273963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7667198688680273963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/03/paul-auster-y-la-no-ficcion.html' title='Paul Auster y la No Ficción'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8347666287968708105</id><published>2009-02-26T10:29:00.000-08:00</published><updated>2009-02-26T10:32:16.027-08:00</updated><title type='text'>LA LÍNEA EN MEDIO DEL CIELO, de Francisco Ángeles</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Estamos en años prolíficos y fructíferos para la nueva narrativa peruana. Los narradores que vienen apareciendo en este nuevo siglo están demostrando no solo talento, sino también formación, y lo más importante: una convicción férrea con sus proyectos literarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los narradores más interesantes, consigno a Marco García Falcón, Carlos Yushimito, Claudia Ulloa Donoso, Katya Adaui, Pedro Llosa, Leonardo Aguirre, Luis Hernán Castañeda y Jeremías Gamboa. Obviamente que esta es una lista mezquina, faltan varios; sin embargo, recomiendo que las miradas empiecen a centrarse en ellos, como una prueba tajante de que el buen momento internacional de la narrativa peruana no es bajo ningún punto de vista un hecho aislado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los mencionados se suma el escritor más original de su generación, Francisco Ángeles (Lima, 1977). A fines del año pasado, Ángeles sorprendió con la novela breve LA LÍNEA EN MEDIO DEL CIELO (Revuelta Editores). Novela compleja, pese a su brevedad; novela que exige la complicidad del lector; novela que seduce y trastorna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces la originalidad se ha visto como una suerte de salvavidas, se hace uso de un argumento no convencional, se lleva al límite la elasticidad de la palabra, se juega con las estructuras y zas, ya tienes tu libro original. Es por eso que la crítica trata con guante blanco a libros así, las reseñas “perdonavidas” cunden, no solo en Perú, sino en Latinoamérica, hasta en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, ¿qué tiene que ver el párrafo anterior con LLEMDC? Pues mucho, porque la novela de Ángeles es una verdadera e irrefutable lección de originalidad que no descansa en el capricho experimental. El autor nos ha entregado un libro que es tan realista como onírico, tan clásico como de vanguardia. ¿Cómo uno percibe esto? Pues a través de su estructura y del uso funcional del lenguaje en pos de la recreación de una atmósfera tétrica que es, a mi entender, la gran protagonista de la novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos a Ignat, un muchacho despreocupado, dispuesto a dejarse llevar; conoce a Virginia, quien le presenta a sus compañeros de trabajo, cuyas conductas extrañas dan a entender que están inmersos en una conspiración de tintes políticos. El contexto es opresivo, es fácil ubicarnos en un escenario manipulado por un gobierno dictatorial. Sin embargo, lo que parece ser una novela policial trueca en un juego de situaciones por las que nos topamos con un macabro asesinato colectivo cometido en un hotel, con un médico que relata historias de desaparecidos, con un viejo que trabaja en una funeraria y con un amante despechado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, un argumento lineal. Pero no. No es así. Es mi propia idea de la estructura de la novela, y he allí uno de los méritos de la misma: su estructura es circular y a la vez lineal; circular porque los personajes parecen estar alternando roles, Ignat puede ser el médico, como también el amante despechado, etc. Sin embargo, la atmósfera no pierde su sentido, sigue avanzando, no decae, porque lo quiere el autor es mostrarnos la lógica onírica del mundo interior de sus personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Líneas arriba mencione el posible influjo del policial. Por sus características, la novela se inscribe en el policial enigma, en donde los hechos a seguir son suplantados por la deducción y el instinto, pero esta sobrepasa los parámetros de dicho género puesto que no se busca descifrar un misterio, sino el hacernos partícipes del regodeo testimonial sobre las falsas autodestrucciones, como una pesadilla de la que se quiere despertar, sabiendo sin saber que será peor la paz del ordinario mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprende, sí, que una novela de este corte sea la carta de presentación de un escritor debutante. Ángeles nos demuestra que la originalidad sin riesgo es absolutamente nada, que la tensión narrativa no depende de la piromanía verbal. LA LÍNEA EN MEDIO DEL CIELO es de esos libros llamados a generar opiniones encontradas, pero nunca indiferencia, y eso no es poca cosa, es una gran cualidad que contadas veces se ve. Francisco Ángeles es un autor a quien deberemos seguir con lupa desde ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Editorial: Revuelta Editores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Reseña publicada el 26 de febrero en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/41581"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8347666287968708105?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8347666287968708105/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8347666287968708105&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8347666287968708105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8347666287968708105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/02/la-linea-en-medio-del-cielo-de.html' title='LA LÍNEA EN MEDIO DEL CIELO, de Francisco Ángeles'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8583696987237168939</id><published>2009-02-18T08:53:00.000-08:00</published><updated>2009-02-18T08:55:21.747-08:00</updated><title type='text'>CHESIL BEACH, de Ian McEwan</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Si la memoria no me falla, estoy casi seguro de que poquísimas veces he escrito sobre novelistas ingleses, cosa imperdonable puesto que la narrativa inglesa tiene exponentes más que atendibles, como Martin Amis, Kazuo Ishiguro, Hanif Kureishi, Julian Barnes y el gran Ian McEwan (Aldershot, 1948).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;McEwan es autor de las novelas AMSTERDAN, AMOR PERDURABLE, EXPIACIÓN, sus joyitas más conocidas. A estas se suma su última entrega, motivo de la presente reseña, CHESIL BEACH (2008).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A primera impresión podríamos estar ante una novela escrita a la antigua, al modo decimonónico, en la veta que más interesa el reflejo de la sociedad, con sus virtudes y taras, que en la exploración guiada por un argumento, al modo Balzac, Dumas y Zue. Empero, CHB tiene algo más: el viaje interior de sus dos protagonistas por sus temores y miserias existenciales. Es por ello que no creo del todo acertado cuando se dice que es una mera novela costumbrista. Afirmar aquello es, sencillamente, carecer de un nivel básico de lecturas que socava la valoración de los grandes alcances de esta extraordinaria novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Edward y Florence son dos jóvenes que van a pasar su noche de bodas en un hotel de Chesil Beach. Él viene de una familia esforzada, ella de una que lo ha tenido todo. Él es historiador, ella violinista. Ambos se conocieron en una manifestación contra las armas nucleares. Estamos en 1962. Todo marcha perfecto, el noviazgo y la boda han salido tal y como durante meses lo venían pensando. Pero a medida que se acerca el momento en que los dos serán uno en el sexo, afloran las taras y temores que embargan a los debutantes esposos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digámoslo de una vez: que no se piense que CHB es una novela sobre la consumación del acto sexual. El autor, a partir de ese tópico, se vale de viajes al pasado, por los que hurga en las personalidades de los jóvenes protagonistas, mostrándonos el por qué de sus ansias y rechazos en la misma noche de bodas. Florence es una mujer de mentalidad abierta, su objetivo es llegar a convertirse en una gran violinista, no piensa en nada que no sean las ejecuciones musicales, también anhela enamorarse, pero aspira al amor a través del platonismo, el sexo es algo que la asquea y repugna. Todo lo contrario con Edward, que todo lo que tiene lo ha conseguido con mucho esfuerzo, sintiéndose engañado por Florence al no querer hacer el amor con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;McEwan, entonces, nos regala un jugoso fresco de un tipo de pensamiento que marcó las nuevas miras en la segunda mitad del Siglo XX, y que continúa en los inicios del XXI: el de las libertades individuales y colectivas. Como acertadamente suele decirse, la mejor forma de canalizar los recambios cognoscitivos –tal y como ocurrió con LA NÁUSEA y EL EXTRANJERO, si hablamos del existencialismo- es a través de la novela. Obviamente que este tremendo escritor inglés no tuvo la intención de proferir un mensaje parecido gracias al contrabando literario, nada de eso; pero nos queda claro que sí tuvo la intención de escribirlo por el mero placer de hacerlo, porque por medio de CHB McEwan nos acerca a la juventud que estuvo en vísperas a los desencadenamientos de revueltas políticas y hormonales que influyeron en  los sesenta y setenta, ergo: su época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que la novela es el género más libre, pero también no menos cierto es que es el más irregular. La perfección siempre ha estado, está y estará en el cuento, la poesía. La excelencia en la parcela de las distancias largas recae en la novela corta, aquella que encierra un mundo limitado pero rico, en donde cada palabra y frase no solo se justifican por sus lados, sino también dependen entre sí; en la que no hay lugar a “ramas” sueltas, la que se resiente mucho si se quita o coloca un ladrillo, lo suficiente para generar el derrumbe de la linda y habitable casa que se construye con ahínco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me lanzaba a escribir esta reseña media hora después de la lectura de CHB, podría haber dicho es una novela perfecta. Pero no, las obligaciones me llevaron a posponer durante días sentarme frente a la pc, lo que me dio tiempo para pensar en esta muestra del innegable talento de McEwan, mientras discutía con escritores que se alucinaban Philip Roth y Jonathan Lethem juntos, y valorarla en su justa dimensión. Es por eso que pienso que el autor debió restarle líneas a Edward y sumarlas a la riqueza y apetecible oscuridad de Florence. Sin embargo, este es un capricho de lector, lo que no desmerece para nada la contundencia y perdurabilidad de CHB. Una obra (casi) maestra, lo cual no es poca cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Editorial: Anagrama&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Esta reseña fue publicada el &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/41369"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;18 de febrero&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;en Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8583696987237168939?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8583696987237168939/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8583696987237168939&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8583696987237168939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8583696987237168939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/02/chesil-beach-de-ian-mcewan.html' title='CHESIL BEACH, de Ian McEwan'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-2377962402741813097</id><published>2009-02-11T06:02:00.000-08:00</published><updated>2009-02-11T06:12:18.839-08:00</updated><title type='text'>La vigencia del realismo sucio de Pedro Juan Gutiérrez</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Llegué a saber del escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez (Matanzas, 1950) gracias a Guillermo Niño de Guzmán, narrador peruano y gran lector. Niño de Guzmán me lo mencionó puesto que estábamos de realismo sucio, uno de los ejes de mi primera novela. El tema venía a colación ya que en estos últimos años la nueva narrativa peruana se encuentra experimentando vueltas en márgenes ajenas al realismo y variantes parecidas. Después de hablar con Guillermo, me propuse buscar los libros de Gutiérrez. En principio fue difícil, pero estos empezaron a llegar, uno a uno, obnubilándome cada vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para este medio he entrevistado y reseñado al autor cubano. Prácticamente he leído todos sus libros. El primer libro suyo que devoré fue la novela NUESTRO GG EN LA HABANA y de allí no paré. Me hice hincha del cubano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días estuve ordenando mi biblioteca. Encontré sin buscar el lomo de TRILOGÍA SUCIA DE LA HABANA (Anagrama, 2000), la quinta de las innumerables ediciones de este librazo orgánico de cuentos. Como siguía guardando buenos recuerdos del libro, me puse a releerlo, con la idea de pasar algunas horas con aquellas líneas atiborradas de sexo, miseria, descontrol y harto ron. Me olvidé de ordenar la biblioteca, el acercamiento a ese mundo signado por la supervivencia me llevó a olvidarme por completo de mis labores librescas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los personajes presente en la mayoría de cuentos es Pedro Juan, a todas luces, alter ego del autor. PJ se desplaza en los tres grandes bloques del conjunto, que en realidad es la unión de tres libros de relatos: Anclado en tierra de nadie, Nada que hacer y Sabor a mí. PJ lo único que hace es sobrevivir a su modo, trabaja en lo que sea, hace suyas las calles de La Habana, mira y seduce a muchas mujeres, bebe mucho. (Podría pensarse que estamos ante un libro de sucesos repetidos, porque para bien o para mal es en la secuencia cíclica (muchas veces carentes de recursos) por donde más se le ha achacado al realismo sucio, aún más en estos tiempos en los que se está volviendo costumbre premiar y reconocer libros escritos con mucha sobriedad y vuelo verbal pero sin el más mínimo respiro de vida.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suele decirse que el realismo sucio no está llamado a perdurar, ya que sus tópicos que aborda no son los suficientemente fuertes como para mantener un proyecto narrativo consistente. Empero, la relectura de TSDLH es una cachetada inmisericorde a esos augurios amparados en la visión contemplativa que ven el devenir de la narrativa hispanoamericana en una suerte de exploración de parcelas librescas, mundos paralelos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este involuntario acercamiento a uno de las publicaciones puntales de Gutiérrez no ha hecho otra cosa que no sea la de afianzar aún más mi fe en el realismo sucio. El realismo sucio no debe verse (leerse) como el facilismo de la escritura. Los párrafos de Gutiérrez son cortantes, trabajados; su apuesta por las oraciones descarnadas son la única manera de retratar la vida de los héroes anónimos de la mítica isla, porque hay que decirlo desde ya: el protagonista es también el lenguaje, la que ha hace que este librazo siga manteniendo la frescura a poco más de diez años de haber sido publicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el cuento “Yo, revolcador de mierda”, de Anclado en tierra de nadie, puede leerse lo siguiente: “Eso es todo. No me interesa lo decorativo, ni lo hermoso, ni lo dulce, ni lo delicioso. Por eso siempre he dudado de una escultora que fue mi mujer algún tiempo. Había demasiada paz en sus esculturas para ser buenas. El arte sólo sirve para algo si es irreverente, atormentado, lleno de pesadillas y desespero. Sólo un arte irritado, indecente, violento, grosero, puede mostrarnos la otra cara del mundo, la que nunca vemos o nunca queremos ver para evitarle molestias a nuestra conciencia.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fama que goza Gutiérrez a nivel mundial está más que merecida. TSDLH es una muestra no solo de ello, sino también que las obras literarias llamadas a perdurar son las que se atreven a retratar lo que tanto nos atormenta como seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por demás, y aunque suene polémico, pienso que es toda una estupidez calificar a Gutiérrez como el Bukowski tropical. El cubano está por encima, dos párrafos de cualquier libro suyo se lleva de encuentro toda la poética del norteamericano nacido en Alemania.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Artículo publicado &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/41175"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;el 11 de febrero en Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-2377962402741813097?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/2377962402741813097/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=2377962402741813097&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2377962402741813097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/2377962402741813097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/02/la-vigencia-del-realismo-sucio-de-pedro.html' title='La vigencia del realismo sucio de Pedro Juan Gutiérrez'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-1134983003627738783</id><published>2009-01-31T04:25:00.000-08:00</published><updated>2009-01-31T04:40:38.654-08:00</updated><title type='text'>LA MARAVILLOSA VIDA BREVE DE ÓSCAR WAO, de Junot Díaz</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Junot Díaz nació en República Dominicana en 1968. Desde los tres años vive en Estados Unidos. En otras palabras, estamos hablando de un autor que ha crecido bajo la cultura norteamericana. Su novela, LA MARAVILLOSA VIDA BREVE DE ÓSCAR WAO, galardonada con el Pulitzer 2008 y el National Critics Circle Award 2007, es una verdadera muestra de que el autor no hubiera escrito tremendo libro si pasaba por alto el influjo de su cultura natal. Esta novela es tan gringa como latinoamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En LMVBDOW tenemos un personaje peculiar llamado Óscar de León, un obeso y feo americano-dominicano, que vive en Paterson (New Jersey), que sueña con convertirse en el Tolkien tropical de las letras y, como goza del nulo favor de las mujeres, tiene el comprensible temor de morir virgen. Sin embargo, no solo se nos cuenta la historia de este desdichado ser, sino también las vicisitudes de su madre Beli y su hermana Lola, como también las de su abuelo Abelard Luis Cabral, respetado médico dominicano que vivió en plena dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Díaz, para este propósito, se vale de un narrador que va recopilando datos, con los que arma la estructura de la novela. En este sentido, Yunior es quien nos deja por sentada la gran virtud de la misma: la acertada fusión de humor y tragedia, desplegada en la maldición ancestral del Fukú, la que desde hace décadas arrastra la familia de Óscar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como suele ocurrir en las novelas más interesantes de hoy, sus principales protagonistas son aspirantes a escritores, Yunior y Óscar se complementan, así sea a través de la mofa del primero hacia el segundo. Si no fuera por el humor ya señalado, esta novela vendría a ocupar un lugar más de las “millones” de novelas que se han escrito sobre el trujillato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dividida en tres grandes capítulos, nos adentramos en la aciaga vida de los antepasados directos de Óscar de León (bautizado como Óscar Wao gracias a un giro verbal relacionado a la pronunciación del nombre del autor de EL RETRATO DE DORIAN GRAY), ensañada por el Fukú, diseminado sobre el abuelo Cabral al negarse a los caprichos sexuales de Trujillo, tan ansioso por desvirgarla. A través de estas vidas, es que nos adentramos en los traumas que acarrean a una nación que no para de ser flagelada por el estigma del Chivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno se pregunta si un relato triste y risueño puede llegar a ser verosímil, no son pocos los que encausan sus discursos contra el humor, puesto que este es muchas veces usado para tapar “taras” de estructura y contenido. Felizmente esto no ocurre con la novela Díaz, en cada una de sus páginas se siente el respiro de un pulso inteligente en el que los recursos técnicos no se mezclan y traicionan, y eso es menester destacar porque denota no solo el gran talento de Díaz, sino también su gran acervo conformado por lecturas y un gran flujo de referentes de la cultura popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me preguntaran por las diez mejores novelas publicadas en la década, en cuanto a un nuevo autor, esta de Junot Díaz sería mencionada sin chistar. Bajo todo punto de vista estamos ante un gran escritor a quien no hay que perder la ruta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Editorial: Mondadori.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Reseñada publicada en &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/40818"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; el 31 de enero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-1134983003627738783?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/1134983003627738783/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=1134983003627738783&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1134983003627738783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1134983003627738783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/01/la-maravillosa-vida-breve-de-oscar-wao.html' title='LA MARAVILLOSA VIDA BREVE DE ÓSCAR WAO, de Junot Díaz'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-1083117867057558246</id><published>2009-01-12T11:38:00.000-08:00</published><updated>2009-01-12T11:42:49.660-08:00</updated><title type='text'>Reencuentro con Andrés Caicedo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Las relecturas parecen ser el mejor método para redescubrir a los escritores que, por alguna u otra razón, no gozan de la suficiente atención mediática. ¿Pero qué ocurre cuando un autor viene siendo objeto de culto desde hace buen tiempo? En ese caso ¿qué tanto podría sumar una opinión más a una poética ya impregnada en el imaginario del lector?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, estas preguntas rondaron mi cabeza ni bien terminé en una madrugada la relectura de CALICALABOZO, del escritor colombiano Andrés Caicedo (1951 – 1977). Lamentablemente, Caicedo se está volviendo más un autor más mentado que leído. Su suicidio, a los veintiséis años, no ha hecho otra cosa que no sea la de acrecentar su leyenda a lo largo de los años. Muchos lo leen, claro que sí. Pero son más los que repiten y repiten lo que de sobra se conoce de él. Es que es tan fácil volverse hincha de un escritor que no solo en vida gozó del reconocimiento de su obra, sino que también era, digámoslo, todo un personaje de la escena cultural y literaria de su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta columna no hablaré de su vida, no indagaré sobre los motivos que lo llevaron a tomarse sesenta pastillas horas después de recibir su último libro editado; no me sumaré al coro, que por tan alharaquiento, termina caricaturizando a este gran letraherido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CALICALABOZO es el título con el que Caicedo bautizó a estos quince cuentos que tienen a la ciudad colombiana de Cali como la gran protagonista en presencia y ausencia. Lo primero que uno percibe en estas páginas cargadas de rock, salsa, literatura y sexo, es el dominio que el autor tenía del habla popular de Cali, para elaborar una jerga basada en la recreación de un sistema oral impuesto, signado por la musicalización de las frases y la atmósfera pesada en la que están inmersos sus personajes adolescentes, bullentes hormonales y hastiados de la rutina, sumergidos en una ciudad que “literalmente” se los traga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Esto es suficiente para que la narrativa de Caicedo siga fresca? Imposible. No pocos apuntan al rescate del habla popular, como si fuera algo nuevo, cuando lo cierto es que todas las tradiciones literarias nunca han dejado de nutrirse de la oralidad. Estos cuentos, en especial, supuran oralidad, pero esta no es vacua; en los giros verbales podemos notar la preeminencia de una sensibilidad que taladra, la que a fin de cuenta rige el sentido de cualquier tipo de expresión. Es por eso que, sin ser la gran cosa, los cuentos mantienen su vigencia, ya sea desde que circulaban en revistas o cuando fueron reunidos en el volumen con el título que deseaba el suicida escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay duda de que cuando la muerte llega, sea como sea, a la vida de un autor de enorme talento, más el detalle de que era joven, esta termina desplazando la verdadera atención, que en el caso de Caicedo era su brutal honestidad creativa que se nutría del teatro, el cine y la literatura. Sus libros es lo que nos debe importar, CALICALABOZO es un ejemplo axiomático de ello.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Este artículo fue publicado previamente en&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/40246"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-1083117867057558246?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/1083117867057558246/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=1083117867057558246&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1083117867057558246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1083117867057558246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2009/01/reencuentro-con-andrs-caicedo.html' title='Reencuentro con Andrés Caicedo'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-888067880156413680</id><published>2008-11-20T07:00:00.001-08:00</published><updated>2008-11-20T07:02:13.557-08:00</updated><title type='text'>SUEÑOS REALES, de Alonso Cueto</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Escribir de los libros y autores que a uno le gustan, en especial si quien lo hace es escritor, resulta a fin de cuentas una labor tan placentera como ardua. Cuando abordamos un texto que nos remece, es necesario tener una franja de tiempo que nos permita abocarnos con cierta objetividad, el tiempo es el verdadero filtro de nuestros excesos, así yazcan en la parcela del entusiasmo o la decepción, porque no siempre los retornos a las páginas que nos entregaron tanto logran sobrevivir a la segunda o tercera lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El narrador peruano Alonso Cueto (1954), ganador del Premio Herralde de Novela, en el 2005, con LA HORA AZUL, y finalista del Premio de Novela Planeta Casamerica, en el 2007, con EL SUSURRO DE LA MUJER BALLENA, nos acaba de entregar SUEÑOS REALES, una recopilación de sus artículos literarios que aparecieron en diarios y revistas de Latinoamérica, como Letras Libres de México, La Tercera de Chile, El Dominical de El Comercio de Perú, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dividido en cuatro grandes secciones; Sueños Reales, Testimonios y Lectura, Retratos, y Variaciones; Cueto nos sumerge en las páginas de los escritores con quienes aún continúa sintiéndose un agradecido deudor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cualidad que resalta en todo el conjunto es la que siempre debe prevalecer en este tipo de publicaciones: la del contagio por la lectura. En este aspecto, el autor nos lleva de la mano por sus escritores favoritos, en los que es palpable el equilibrio entre deslumbramiento y objetividad, en donde no hay ningún espíritu con ansias de pontificar, sino la de incentivar la lectura de aquellos títulos, hurgando en la vida de sus creadores, que sí o sí deben forman parte del canon de todo escritor, tal y como puede disfrutarse en las páginas dedicadas a Henry James, Joseph Conrad, Raymond Carver e Italo Svevo. Entonces no debe ser una sorpresa que la primera sección, Sueños reales, sea la más sustanciosa del libro, en donde no solo es posible notar admiración, sino que por medio de los autores y obras abordadas nos acercamos también al canon personal del autor (a estas alturas, es imposible no ubicar entre sus principales referentes a James y Carver).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Testimonios y Lecturas, nos topamos con perfiles de escritores peruanos, como (menciono algunos) Martín Adán, José María Arguedas, Julio Ramón Ribeyro y Alfredo Bryce, signados, en la mayoría, por la cercanía del autor con ellos, sin caer en el subjetivismo ensalzador. En “Retratos” se aborda, de manera sucinta, algunos libros de Paul Auster, Haruki Murakami, Isak Dinesen y Carson McCullers. Y en “Variaciones” tenemos tres textos que se desplazan en los alcances de la lengua, el tópico del cuerpo y la degradación innata del racismo, siendo el “El triunfo de la lengua” el mejor, puesto que en él se hace incidencia en la riqueza de la plasticidad del castellano para hacer suyos giros verbales de otras lenguas, teniendo como gran base del diálogo a la buena literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo libro, SR no está libre de ciertas caídas. A mí me hubiera gustado que el autor desarrolle más la sección “Retratos”, me queda la sensación como que el dulce es muy efímero, especialmente en las páginas dedicadas al gran narrador japonés Murakami.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un autor decide que se publiquen sus entregas publicadas en diarios y revistas, puede ser visto, porque hay casos, como una suerte de querer sumar más en su bibliografía, esta clase de intenciones se notan en el orden y criterio con los que se elijen los textos. Felizmente eso no ocurre con SR, en la escogencia de los textos hay una lógica, un por qué, un gran patrón que afianza el espíritu orgánico del libro. Por lo tanto, sí es patente encontrar el sentido al entusiasmo fundamentado de Cueto. SR es una muestra irrefutable de que el verdadero compromiso que debemos tener con los libros es precisamente con aquellos que nos gustan, que nos cuestionan, ergo, con los que somos mejores personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Editorial: Seix Barral&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nota: esta reseña apareció &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/38753"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;el 20 de noviembre&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;en Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-888067880156413680?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/888067880156413680/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=888067880156413680&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/888067880156413680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/888067880156413680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/11/sueos-reales-de-alonso-cueto.html' title='SUEÑOS REALES, de Alonso Cueto'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-455107955618441288</id><published>2008-11-13T05:19:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T05:31:02.880-08:00</updated><title type='text'>EL OLVIDO QUE SEREMOS, de Héctor Abad Faciolince</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Qué tópico tan difícil en la tradición literaria que el abordar la figura del padre. Cuentos, poemas, ensayos y novelas son los campos de experimentación de no pocos escritores que rara vez salen airosos de esta empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor Abad Faciolince (Medellín, 1958) es un escritor colombiano de quien puede decirse claramente que es un letraherido de la más pura estirpe. Autor de títulos importantes, como la novela BASURA, ganadora, en el 2000, del Primer Premio de Narrativa Innovadora de la Casa de América de Madrid, nos entregó, hace un par de años, el que vendría a ser su mejor libro, la memoria novelada EL OLVIDO QUE SEREMOS, la cual lleva hasta la fecha más de diez ediciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algunas referencias en cuanto a posible hermandad literaria tenga esta entrega de HAF, y aprovechando la cualidad de que el hacer reseñas es también un sano ejercicio de especulación (siempre y cuando se fundamente), lo ligaría a PATRIMONIO de Philip Roth y LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD de Paul Auster, los que tienen como centro la figura paterna, vista desde los buenos recuerdos sin dejar de lado el espíritu crítico que todo texto literario debe tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En EOQS el autor colombiano nos introduce en la vida de su progenitor, el médico Héctor Abad Gómez, y por medio de él es que no solo nos ceñimos a la historia de la familia Abad, sino que somos llevados a uno de lo periodos más crudos y sangrientos de Colombia, en donde la violencia era acicateada por las tan deleznables diferencias políticas e ideológicas, por la extrema pobreza, por los grupos paramilitares, por los sicarios, por las guerrillas, etc. Abad Gómez era, en sus propias palabras, un “cristiano en religión, marxista en economía y liberal en política”. Ergo, el médico era un idealista, al punto que nunca esperó hacer algo, como sus luchas por la salud pública, por ejemplo, con el fin de verse beneficiado con algún cargo público o tentar un poder político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La publicación es también la emisión de “fotogramas” del autor en cuanto a su vocación literaria, leer estas páginas es una manera de adentrarnos en los espíritus de las entrelíneas de sus otros libros, ya que es patente que la búsqueda del reconocimiento no es el principal fin de su labor, sino que en el hecho mismo de escribir yace la mayor dicha que debe sentir cualquiera que pretenda llamarse escritor. Esta visión de la literatura fue alentada en un joven HAF por su padre, quien el martes 25 de agosto de 1987 fue asesinado por un grupo paramilitar, hecho central que motivó la escritura de estas páginas cargadas de recuerdos, felicidad, amor y también de mucha crítica para con el médico. El asesinato de Abad Gómez no llegó a ser resuelto del todo, por el contrario, hay varias versiones que sindican a los culpables directos, las cuales no son lo suficientemente fuertes como para nombrar a los autores intelectuales. (En aquellos años los líderes colombianos, que tenían que poner solución a los problemones de las FARC, el narcotráfico y el sicariato, hacían “uso” de los execrables grupos paramilitares, en lo que se conoce como “guerra de baja intensidad” (lo sé bien puesto que en Perú (1990 – 1997) al felizmente hoy encarcelado dictador Alberto Fujimori se le dio por dar apoyo a la “guerra de baja intensidad”, con la que se combatía al terrorismo con el peor de los medios: el terrorismo de estado). Abad Gómez denunciaba estos mecanismos de lucha antiterrorista a través de comunicados de prensa y artículos, o sea, era un elemento sumamente incómodo, tildado de comunista, izquierdista y derechista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HAF deja patente la muestra de su talento (trabajado) para la escritura, las páginas vuelan, en no pocos tramos nos llevan a retroceder para seguir, demostrando que lo suyo es, ante todo, la buena prosa, con la que puede darse el lujo de escribir de lo que le venga en gana. Sin embargo, a este escritor que reseña libros que le gustan, le hubiera gustado leer un poco más sobre esos círculos de poder que apoyaron a los grupos paramilitares, cosa que no se pudo ya que, como bien señala el autor, no se llegó a tener las suficientes pruebas pese a que se tiene una idea, muy razonable, de quienes pudieron ser los responsables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin ninguna duda, Héctor Abad Faciolince es un autor al que debe leerse, su poética posee la cualidad de despertar en el lector la sensación de agradecimiento por la lectura concluida, cosa que hoy en día ocurre contadísimas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Editorial: Planeta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nota: Esta reseña apareció el&lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/38558"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt; jueves 13&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;de noviembre en Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-455107955618441288?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/455107955618441288/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=455107955618441288&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/455107955618441288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/455107955618441288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/11/el-olvido-que-seremos-de-hctor-abad.html' title='EL OLVIDO QUE SEREMOS, de Héctor Abad Faciolince'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8030826319991514693</id><published>2008-11-04T04:45:00.000-08:00</published><updated>2008-11-04T04:48:15.615-08:00</updated><title type='text'>LA CARRETERA, de Cormac McCarthy</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Como ya lo dije antes en esta columna, Estados Unidos es tierra de novelistas. Hoy en día este país puede darse el lujo de tener más de veinte de primer nivel, muchos de ellos llamados a quedar y a ser de influencia directa para las nuevas generaciones de escritores del mundo entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que si hablamos de la tradición novelística norteamericana, no nos referimos a poca cosa, cada escritor en ciernes sabe que su acervo inconciente descansa en una estela punzante en no pocas décadas del siglo XX, la cual tiene como punto de inflexión la consolidación de esta tradición en la segunda mitad del XIX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto a Philip Roth y Don DeLillo, Cormac McCarthy (Rhode Island, 1933) se ubica como parte de esta triada que marca el devenir de la novela como tal, su legado va más allá de lo literario, se asienta también en una actitud ante el oficio de la escritura, encadenada a una suerte de negación de los vaivenes de la propaganda editorial que no pocas veces ataranta a “algunos”. Durante muchos años McCarthy ha sido un escritor oculto, lo único que se sabía de él era que vivía escondido en una casa de El Paso, Texas; hasta se ponía en tela de juicio su existencia, ligándola a la estirpe de los “escritores que odian la fama” como J. D. Salinger y Thomas Pynchon, con quienes compartía una cualidad más allá de anacoretismo: sus libros recibían la consagración de la crítica y el justísimo favor de los lectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a ser reconocido como uno de los más grandes narradores norteamericanos vivos, fue a raíz de la adaptación cinematográfica de los hermanos Coen de su novela NO ES PAÍS PARA VIEJOS lo que terminó impregnándolo en el imaginario popular. Tengamos también en cuenta que esta “impregnación” tuvo un antecedente gracias al círculo de lectores de la famosa conductora de tv Ophra Winfrey. Es a partir de estos sucesos que el hasta entonces ermitaño narrador empezó a salir más, lo cual tiene mucho que ver con un factor de desprendimiento emocional: su hijo menor, quien lo acompañó en la ceremonia de premiación de la última edición del Oscar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Premiada con el Premio Pulitzer de Novela 2007, LA CARRETERA es una novela distinta en la trayectoria del ex ermitaño. Todas sus novelas están asentadas en contextos de lucha por la supervivencia de la zona sur gringa; sin embargo, en esta estamos ante un trabajo que linda con las novelas utópicas y distópicas, en la que se nos presenta un territorio norteamericano devastado por lo que pudo ser una gran explosión nuclear, en donde un hombre y su hijo caminan y caminan siguiendo la dirección de una carretera que los llevará al mar, que funge como símbolo que engloba tanto a la incertidumbre como a la esperanza. Es así que estos innominados protagonistas, hambrientos y sucios, no tienen otra opción que seguir el único sendero claro en medio de bosques y ciudades cubiertos de ceniza, en su trayecto, el padre es presa de sus recuerdos de niñez y juventud, los que se incrementan ante las entendibles preguntas signadas por la curiosidad que le formula su hijo. Pero no son los únicos, también aparecen bandas de caníbales enfermos y mutilados, que los atacan y persiguen, ya sea para robarle lo poco que llevan en su carrito de compras de supermercado o para violarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un aspecto salta a la vista en la novela: asimilación y renuncia del legado de su maestro William Faulkner, tan pero tan presente en todos sus libros. Empero, en LC este legado se ve reducido debido al uso excesivo del lenguaje minimalista, que en no pocos pasajes recuerda a los recursos empleados por James Ellroy y Raymond Carver, al que no apela por mero facilismo, sino a través de un proceso de descomposición al servicio no de la historia, sino de la atmósfera asfixiante y derrotista de esta, que vendría a ser el único puente que lo mantiene en la veta del autor de EL SONIDO Y LA FURIA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algún reparo podemos hacerle a la novela es que es muy buena, pero a la vez está muy lejos de la contundencia imperecedera exhibida en MERIDANO DE SANGRE, TODOS LOS HERMOSOS CABALLOS y EN LA FRONTERA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Editorial: Mondadori&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Nota: Publicado el &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/38278"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;4 de noviembre&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;en Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8030826319991514693?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8030826319991514693/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8030826319991514693&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8030826319991514693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8030826319991514693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/11/la-carretera-de-cormac-mccarthy.html' title='LA CARRETERA, de Cormac McCarthy'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-799745591496225197</id><published>2008-10-27T04:13:00.001-07:00</published><updated>2008-10-27T04:19:31.013-07:00</updated><title type='text'>Dos libros de Javier Alonso Benito</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hace unas semanas en Lima moderé la presentación del escritor español Javier Alonso Benito (Logroño, 1977), quien leyó la ponencia “La literatura del yo en la narrativa española actual”, lo cual fue un enriquecedor descubrimiento puesto que muy poco sabía de la tradición de los dietarios en la tradición literaria española, aunque de alguna manera los autores que mencionó en la lectura sí me eran muy conocidos, a quienes en su mayoría conocía por sus novelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues aprovechando el acercamiento que tuve con este escritor contemporáneo a mí, con quien no solo compartí mesa, sino también el afiche promocional, leí con mucho interés sus dos libros: la novela SUEÑOS Y CADÁVERES (Pre-Textos, 2002) y SÍNDROME (AMG Editor, 2002), el cual ganó el X Premio de Narrativa Café Bretón. Y como era de esperarse, quedé más convencido que nunca de que aún nos falta muchísimo por saber lo que se escribe pasando el charco. He allí la importancia de los encuentros literarios organizados por el Centro Cultural de España de Lima, que más allá del esfuerzo por patrocinarlos, tiene el buen ojo de traer a escritores que se defienden solos, con sus libros, tal y como quedó demostrado con Eduardo Lago, Antonio Orejudo, Lorenzo Silva, Carlos Castán y ahora último con Javier Alonso Benito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SYC nos recuerda a las novelas de aprendizaje, tiene todos los componentes para ser catalogada como tal en primera instancia, sin embargo, una mirada más atenta nos lleva a decir que es más que una buena novela de dicha vertiente. En ella tenemos un par de protagonistas peculiares, Benjamín y Lucio, ambos son corrosivos letraheridos que se ganan la vida en labores muy ajenas a las carreras que estudiaron, pero que pese a esa situación, tienen una predisposición por el gusto de vivir y cuestionarlo todo, cosa que es más que interesante, ya que la novela, carente de un gran argumento, está muy lejos de aquellos exabruptos novelísticos con páginas llenas de las más anodinas anécdotas, puesto que se sostiene gracias al buen perfil de sus personajes, cuestión clave para todo proyecto narrativo que se respete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una novela que lo tiene todo en cuanto a los sucesos generacionales, tantos los protagonistas como aquellos que los rodean son un testimonio de lo “no contado” cuando acaecen los cambios que alcanzan, por ejemplo, a la historia última española, a sus modos de pensar, a la persistencia de los ideales cuando la realidad te brinda todo para no creer en ellos, fundido todo en una atmósfera carnavalesca sazonada con referentes populares que tienen su virtud en el no abuso de estos, que entran y salen a manera de comerciales de tv, como para recordarnos que la esencia de SYC está en sus subhistorias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, no creo que sea una locura afirmar que esta es una novela con voluntad de crónica, la cual nos pone en primer plano la desazón y el fracaso, en donde también tenemos un protagonista presente y ausente en casi todas las páginas, que, hay que decirlo para colaborar con la desmitificación, causa temor y es digno de desdén por parte de muchos amos y señores de las letras: pues me refiero al humor cínico y corrosivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en la no muy conocida tradición del dietario, tenemos al dietario SÍNDROME.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De arranque, llama la atención que un escritor joven apueste por esta vertiente narrativa, ya que en la mayoría de los casos, son los escritores trajinados los que se lanzan a escribir dietarios, seguramente bajo el cobijo que representa dejar un testamento literario. Sin embargo, en contra de lo que podría suponerse, el dietario tiene un riquísimo abanico de posibilidades, se nutre del espíritu de la novela y se arropa del subjetivismo de la poesía, elementos importantes para lograr proyectos narrativos signados por la experimentación temática y formal. En SÍNDROME, el autor juega a ser él mismo, pero en distintas facetas, o miradas, desplazándose sobre hechos que abarcan acontecimientos literarios, musicales, cinematográficos, existenciales, etc., los cuales no están en la vanguardia por su grado de importancia, sino por la manifestación de sus detalles, en los que evidentemente están los logros estéticos del libro. Y al igual que en la novela, el humor se hace presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, no es una exageración afirmar que Javier Alonso Benito es un narrador a tomar en consideración, en sus dos libros es posible notar lo que muchos demoran lustros en encontrar (sea por falta de talento o lecturas): una voz propia de una poética del fracaso canalizada por el delirio, la que no es, bajo ningún punto de vista, poca cosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Publicado el &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/37965"&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;27 de octubre&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;en Siglo XXI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-799745591496225197?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/799745591496225197/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=799745591496225197&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/799745591496225197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/799745591496225197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/dos-libros-de-javier-alonso-benito.html' title='Dos libros de Javier Alonso Benito'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-9200288469701494950</id><published>2008-10-20T06:59:00.001-07:00</published><updated>2008-10-20T07:02:35.788-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Guillermo Niño de Guzmán (PP)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyO5dTXoOI/AAAAAAAAAfE/0VQLO0pO5Xc/s1600-h/guillermo+niÃ±o+de+guzmÃ¡n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259235582631452898" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyO5dTXoOI/AAAAAAAAAfE/0VQLO0pO5Xc/s400/guillermo+ni%C3%B1o+de+guzm%C3%A1n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Soy un bibliófilo incorregible. Nada me tranquiliza más que pasarme horas en una librería, buscando en las estanterías algún ejemplar valioso para mí”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermo Niño de Guzmán, escritor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin lugar a dudas, Guillermo Niño de Guzmán (Lima, 1955) es uno de los más importantes narradores que tiene Perú hoy en día. Es autor de libros imprescindibles como El tesoro de los sueños, Caballos de medianoche y Una mujer no hace un verano. Su amor por la literatura lo ha llevado a escribir los deliciosos En búsqueda del placer y Relámpagos sobre el agua. Y es el responsable de la referencial antología narrativa En el camino. Niño de Guzmán no suele ofrecer muchas entrevistas, pero en esta derrocha la pasión con la que ha sabido construir una obra realmente adictiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz-Ortega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermo, todo indica que no eres un escritor prolífico, sin embargo, tus libros de ficción se resisten en abandonar la parcela del olvido. En el caso de Caballos de medianoche, ¿cómo lo ves a ya más de veinticuatro años de haber sido publicado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un libro primerizo, con todos los aciertos y errores que ello supone. El problema inherente a todo primer libro es la falta de experiencia del autor. No sólo en cuanto a la vida sino en lo que concierne al trabajo del lenguaje, a la búsqueda y depuración de un estilo personal. Mirando ese libro con los ojos fríos de hoy quizá lo más rescatable sea la creación de determinadas atmósferas y de un tipo de personajes. Me refiero a esos ambientes lúgubres, mortecinos y sórdidos, así como a la desolación y sensación de derrota implícitas en la mayoría de los personajes. No me gusta releer lo que he escrito porque suelo encontrar fallas debidas a mi inexperiencia o falta de mesura. Recientemente tuve que volver a leer el relato “Carta a París” de aquel volumen -que, dicho sea de paso, es una historia que nunca me gustó mucho por su truculencia y porque aún no había conocido París y, por tanto, estaba basada en una información de segunda mano-, ya que me lo solicitaron para una antología (Pasajeros perdurables). Al releer el cuento percibí sus debilidades y me vi obligado a hacer una revisión minuciosa antes de enviarlo al editor. Desde luego, no creo que haya mejorado demasiado (¡hay varios remiendos!), pero, en todo caso, resulta menos deficiente que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manejo la idea de que la poesía y el cuento están muy ligados en el detalle, digamos que se linda con la relojería. ¿Qué es lo que te atrae del cuento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me atrae del género breve es la concisión y la capacidad de concentrar todo un mundo en un instante. Hay    escritores que edifican casas e incluso grandes edificios, mientras que yo me conformo con construir una habitación. A veces, incluso, con sólo una ventana por donde poder mirar. Por otra parte, a diferencia de la novela, en el cuento todo resulta esencial. En ese sentido, se acerca a la poesía y yo siempre he admirado mucho a los poetas (aunque soy incapaz de escribir un par de versos).  Asimismo, creo que todo es cuestión de aliento creativo. Yo soy un gran lector de novelas y, sin duda, me gustaría ser capaz de escribirlas. Sin embargo, creo que ocurre algo similar a lo que se observa en el ámbito de los corredores: hay expertos en distancias cortas, medias y largas. Yo no puedo correr un maratón, ni diez mil o cinco mil metros, pero sí cien, doscientos y cuatrocientos metros planos. Y, quién sabe, tal vez me anime a probar en unos ciento diez metros con vallas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que te vi tenía quince años, y te vi en televisión, en una entrevista que te hiciera Jaime Bayly. Lo recuerdo bien porque ese día falleció Julio Ramón Ribeyro y le rendiste un homenaje descorchando una botella de vino en pleno programa. Creo que nunca olvidaré un homenaje así. Tú fuiste uno de sus amigos más cercanos, ¿qué es lo que más recuerdas de él?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su complicidad. Bajo su apariencia tímida y distante, de cierta tristeza y apatía, ardía el corazón de un muchacho de barrio que había hecho todas las mataperradas de la infancia y adolescencia, y al que le entusiasmaba la camaradería y ese “esprit de corps” que caracteriza a un estrecho clan de buenos amigos. Por desgracia, durante gran parte de su vida el autoexilio que se impuso y una salud endeble fueron minando sus ganas de aventura. Sin embargo, tuvo el acierto de compensar esta situación arrojándose de lleno a la literatura, donde dio rienda suelta a sus pulsiones más íntimas y desveló su mirada escéptica e implacable. Lo curioso es que, si se lee con atención su obra –sobre todo, sus diarios-, se puede descubrir que no era nada indulgente consigo mismo, Por el contrario, era muy conciente de sus debilidades, yerros y fracasos. Para mí, pese a la gran brecha generacional que nos separaba, era como un amigo de mi edad. Sus tres o cuatro años finales fueron intensos, si no felices, ya que, para sorpresa de todos, decidió dejar de reemplazar la vida con la literatura y se zambulló en la aventura como un joven inflamado de ardor guerrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las entrevistas que te han hecho hay una en la que dices que  uno de los primeros libros que tuviste en las manos fue Tom Sawyer, de Mark Twain. Pero siempre hay libros especiales que nos llevan de inmediato a escribir. Yo tengo la idea de que uno de esos autores, para ti, fue Juan Carlos Onetti. Y que tienes una predilección temática por los personajes que viven un mundo interior muy convulsionado. Como si detrás de ellos estuvieran arrastrando a la muerte en distintas facetas. La muerte se deja sentir más en Caballos de medianoche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué puedo decirte... Desde muy joven he reflexionado sobre ello y he llegado a la conclusión de que escribo para derrotar, de algún modo, a la muerte. Ya sé es que es una tentativa utópica, condenada al fracaso, pero creo que vale el gesto de rebeldía, un poco como los guerreros que saben que van a morir al enfrentarse a un enemigo descomunal y, sin embargo, se esfuerzan por vender caras sus vidas. En cuanto a Onetti, es mi escritor favorito entre los latinoamericanos. Supongo que me identifiqué mucho con su mundo narrativo porque cuando lo leía era muy joven y experimentaba esa sensación de vacío que atravesaba a la mayoría de sus personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hurgo en tu biografía veo algunos enlaces biográficos con esa estela conformada por escritores aventureros como Ernest Hemingway. Sabemos que Hemingway fue clave para ti en la búsqueda de un estilo personal, pero digamos que has recorrido mundo, has sido reportero de guerra, periodista y has vivido muchos años fuera de Perú. Y esto se nota tanto en Caballos... como en Una mujer no hace un verano. ¿Hay algo de lo estés arrepentido o crees que lo vivido es suficiente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi gran problema es que siempre me he arrepentido de algunas cosas que he hecho y de varias otras que no he llegado a hacer. Naturalmente, lo vivido nunca es suficiente. Hemingway ha sido una suerte de cómplice para mí y un estímulo permanente porque logró conciliar dos opciones aparentemente opuestas: una vida de acción y una vida de artista. En mi caso, carezco del arrojo y de la vitalidad que lo caracterizaban (no tengo el culto por la naturaleza ni por el deporte, por ejemplo), pero su lectura me ha ayudado a tratar de superar mis limitaciones y, sobre todo, a adoptar un código de valores personal. Asimismo, ha sido mi maestro en el arte de escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que hablamos me contaste que cuando eras joven solías buscar libros que no eran fáciles de ubicar. ¿Recuerdas alguna anécdota en especial?, ¿algún personaje que hayas conocido a raíz de estas búsquedas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un bibliófilo incorregible. Nada me tranquiliza más que pasarme horas en una librería, buscando en las estanterías algún ejemplar valioso para mí. Por suerte, no soy coleccionista de libros antiguos ni de primeras ediciones (aunque tengo algunas), ya que mis medios económicos no me lo hubieran permitido y me hubiera sentido muy frustrado por ello. Tal vez lo más sorprendente que me ha pasado en lo que concierne a la pasión por los libros era haber tenido el privilegio de ver una biblioteca increíble. Fui amigo de Pepe Durand –el autor de esa joya que es Ocaso de sirenas- y tuve la oportunidad de visitarlo en su casa de Berkeley, en California, donde era profesor. Cuando le dije que quería ver sus libros –es lo primero que suelo hacer cuando voy a casa de alguien por primera vez: los libros que uno posee, así como los cuadros o los discos, te dan una imagen muy certera de la persona en cuestión- me advirtió que probablemente no me iban a gustar, por la sencilla razón de que él no era un amante de la literatura contemporánea. Además, me dijo, sólo tenía alrededor de seiscientos. No obstante, cuál sería mi asombro cuando contemplé la colección de libros antiguos e incunables que poseía. José Durand era un insigne garcilasista y había dedicado la mayor parte de su vida a reconstruir la biblioteca del Inca Garcilaso. ¿Te imaginas? Durante años había buscado y gastado una fortuna en adquirir los mismos libros que había tenido y leído el Inca. No conozco otro caso tan ejemplar de bibliolatría (aunque ciertamente mi amigo Ricardo Silva-Santisteban puede ser considerado en el segundo nivel, el de bibliómano; yo me ubico en el rango más bajo: soy un modesto bibliófilo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo llegaste al jazz o fue el jazz que llegó a ti? Hace unos años Carlos Eduardo Zavaleta me contó que le comentaste que la polifonía que William Faulkner utilizaba en sus novelas te parecía un concierto de jazz. Además, escribes sobre jazz, y las novelas que te gustan, caso El invierno en Lisboa de Antonio Muñoz Molina, siempre están ligadas al mundo nocturno en el que esta música se mueve .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo la aserción de C. E. Zavaleta, pero si se lo comenté, tal vez no me hallaba tan desencaminado. Ignoro si a Faulkner le gustaba el jazz, pero la mixtura de voces que se aprecia en sus libros podrían sugerir una influencia de la polifonía improvisada característica del jazz de Nueva Orleáns. Y, claro, Faulkner era un hombre del sur y, aunque fuera por ósmosis, tenía que haber asimilado los viejos blues y el jazz de las primeras bandas negras que pululaban en Nueva Orleáns, ciudad en la que pasó una temporada y donde -si no me equivoco- trabó amistad con Sherwood Anderson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hablando de jazz, encuentro que la música y la vida de Chet Baker te fascinan. Uno de los personajes de El invierno en Lisboa es el trompetista Billy Swann, inspirado en Chet Baker. En tu libro Relámpagos sobre el agua hablas de la búsqueda nocturna de los músicos de jazz tras la nota azul. ¿Cómo definirías la nota azul? ¿Te gustó la versión cinematográfica que Zorrilla hizo de la novela?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he visto la versión cinematográfica de El invierno en Lisboa, pero la novela me gustó mucho. Creo que es una de las mejores novelas sobre jazz que se han publicado jamás, quizá porque el autor es un profundo conocedor de esta música y tiene las dotes literarias para recrear la turbulencia y complejidad de un trompetista maldito como Chet Baker. En lo que concierne a la nota azul, se trata de un concepto técnico un tanto difícil de explicar. La idea básica es que en el jazz predominan determinados acordes característicos del blues. En realidad, las “blue notes” son las que le dan ese tinte inconfundiblemente “bluesy” a esa expresión musical. Los musicólogos han aventurado que los esclavos que llegaron de África utilizaban una gama pentatónica que no incluía semitonos. Por tanto, al encontrarse con la música occidental y una gama mayor diatónica con dos semitonos, se vieron precisados a disminuirlos para recuperar, en cierta forma, los intervalos a los que estaban acostumbrados. Si se considera la teoría de que la música evoluciona de acuerdo a la progresión de la serie armónica, entonces puede decirse que la asimilación de la 7ª menor distingue a los acordes propios del jazz  Las notas azules pueden ser aplicadas a cualquier tema estándar para imprimirle un toque, un color típico del blues, lo que genera una tensión peculiar. En ese sentido, la “blue note” resulta esencial para la improvisación jazzística e incide en el swing particular que genera cada intérprete o ejecutante. Sin embargo, creo que se puede expresar lo que significa el swing basándose sólo en esos términos técnicos, ya que ello implicaría que cualquier músico que recurriera a las notas azules pudiera adquirir esa cualidad y convertirse automáticamente en jazzman, lo que sabemos que no es posible. Hay algo tan misterioso en el jazz que no es fácil traducirlo. A veces el músico y al oyente entran en una suerte de trance que, quizá, remita inconscientemente a algún tipo de mágico ritual ancestral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando escribes sobre libros, lo haces en torno a aquellos que te han gustado. No recuerdo alguna reseña negativa a libro alguno. ¿Cómo te sientes en la faceta como crítico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que sólo he hecho un par de reseñas negativas: a libros de Carlos Fuentes y Guillermo Cabrera Infante. Fue por indignación, porque en esos momentos esperaba mucho más de ellos y, como lector, me sentí defraudado. Aunque no me considero crítico en el sentido estricto del término –un crítico debe estar dispuesto a comentar tanto los libros buenos como los malos -, debo reconocer que disfruto mucho escribiendo sobre literatura. Por tanto, suelo escribir sobre los libros que me gustan. ¿Para qué perder el tiempo analizando las fallas y torpezas de un mal libro? Dejemos eso a los críticos profesionales. Yo, ante todo, soy un lector que trata de contagiar su entusiasmo a otro lector e inducirlo a leer un libro que me ha dado placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un mundo globalizado como este, en el que cada día hay más puentes de comunicación, ¿crees que es necesario emigrar a los lugares en donde el mundo editorial está desarrollado, como es el caso de España? Tú has vivido muchos años allá y sabes de cerca cómo se mueven las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente, siempre puede surgir un gran escritor en un país del Tercer Mundo y que haga su obra sin tener que salir del mismo. Pienso, por ejemplo, en Lezama Lima, que prácticamente nunca abandonó Cuba. No obstante, de acuerdo a mi experiencia, si se trata de un novelista con ambiciones, tal vez lo mejor sea vivir una temporada en la metrópoli editorial. En buena cuenta, todo sucede como en Lima y en cualquier parte: si haces los contactos necesarios puedes tener una mejor oportunidad para difundir tu obra. El problema es que en España hay miles de escritores y, en consecuencia, se requiere de cierto nivel de calidad que te permita competir con ellos. Los latinoamericanos que logran colocar sus libros en sellos españoles son muy pocos.  En realidad, como ocurre en el mundo del cine, si no tienes un agente estás perdido. Las editoriales no pueden darse el lujo de leer los incontables manuscritos que les llega todo el tiempo. De ahí que el filtro sean los agentes, los cuales a su vez son selectivos. La industria editorial es un negocio y evaluar un manuscrito cuesta tiempo y dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer entonces? Pensar en los concursos y premios es una utopía, pues la mayoría son concertados previamente por agentes y editoriales. Tal vez el camino más adecuado para un escritor que vive en el Perú es intentar publicar su obra en un sello local que tenga distribución internacional. Si el libro tiene alguna acogida, luego habrá más posibilidades de interesar a un agente de fuera. A estas alturas lo importante ya no es que te publiquen sino que, por lo menos, te lean. He trabajado en editoriales españolas y sé que la mayoría de manuscritos que se les envían son devueltos sin haber sido leídos. Esto parece terrible, pero es comprensible si uno repara en la cantidad de escritores que existen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al margen de emigrar a un lugar donde abunden editoriales, creo que lo decisivo para un escritor es tratar de conocer el mundo. Desde luego, hay algunos escritores a los que les basta una información básicamente libresca, pero la mayoría necesita aquilatar nuevas experiencias, descubrir universos distintos al suyo. Esto no quiere decir que haya necesariamente que viajar a Europa o Estados Unidos: tal vez sea suficiente con dejar Lima e internarse en la selva o lanzarse al camino, como los beats y recorrer Chile y Argentina. En fin, todas las opciones valen y todo depende de la personalidad de cada escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hacia dónde apuntan ahora tus gustos literarios?¿Hay algún escritor a quien le estés siguiendo los pasos?,  ¿algún autor a quién tengamos que descubrir o releer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis gustos son eclécticos (además, no sólo leo ficción sino ensayos, biografías, diarios y memorias, estudios sobre jazz y cine, tauromaquia, etc.). Sin embargo, debo admitir que de cada cinco libros que leo sólo uno pertenece a un autor de hoy. Ya no me interesa como antes estar al día, sino, más bien, leer algún libro de un gran autor del pasado (por ejemplo, hay novelas de Dostoievski, Dickens o Balzac que aún no he leído) o releer a un autor querido (Hemingway, Joyce, Kafka, Conrad, Stevenson, etc). Pero no se crea que sólo ando en pos de los grandes títulos: también disfruto mucho leyendo obras de arte menor, una pequeña novela de André Gide, otra de Willa Cather, alguna de Kawabata, un relato de Gracq. Y, por cierto, he puesto énfasis en la lectura de autores que antes me resultaban muy difíciles y herméticos, como Beckett, Blanchot o Klossowski. Antes no estaba preparado para comprenderlos. También leo con obstinación a Joseph Roth. Entre los contemporáneos, he apreciado mucho en los últimos tiempos a Cormac McCarthy y Haruki Murakami, a James Salter y Denis Johnson, y, por supuesto, a J. M. Coetzee. Entre los españoles me gustan Enrique Vila-Matas y Javier Cercas. También me ha atraído Montero Glez -a quien me has recomendado vivamente- por su prosa tan fulgurante e insólita. En cuanto a los latinoamericanos reconozco los aportes de Roberto Bolaño (sus novelas breves, que encuentro más redondas que sus propuestas de mayor envergadura) y Juan Villoro, quien además de narrador es un estupendo ensayista y cronista. No obstante, sigo pensando que los viejos maestros que reverdecieron con la estela del “boom” son casi insuperables (Onetti y Cortázar, Sabato y Carpentier, etc.). No voy a mencionar a los peruanos, para evitar susceptibilidades. Sin embargo, quiero insistir en que los aportes de ese cuarteto imprescindible constituido por Arguedas, Ribeyro, Vargas Llosa y Bryce han hecho posible que ahora, en la primera década del siglo XXI, surja toda una pléyade de narradores muy buenos. La mayoría, pese a su juventud, derrocha talento y, en esa perspectiva, me parece que vivimos un florecimiento de nuestra narrativa, en el que no tardarán en aparecer sendas obras maestras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún consejo o sugerencia para aquellos que quieran dedicarse a la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No requerir consejos de nadie. Cada escritor es distinto a otro y debe hallar por sí solo su propio camino. Más aún, si me viera obligado a dar alguna sugerencia, esta sería que no se dediquen a la literatura, si es que pueden evitarlo. Hay demasiados escritores en el mundo y se trata de un oficio en el que los perjuicios suelen ser mayores que los beneficios. ¿Por qué? Porque un escritor siempre se empeña en ir contra la corriente, lo que resulta peligroso y, en todo caso, revela ausencia de sentido común (¡ tan indispensable para sobrevivir!).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-9200288469701494950?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/9200288469701494950/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=9200288469701494950&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/9200288469701494950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/9200288469701494950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/entrevista-guillermo-nio-de-guzmn-pp.html' title='Entrevista a Guillermo Niño de Guzmán (PP)'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyO5dTXoOI/AAAAAAAAAfE/0VQLO0pO5Xc/s72-c/guillermo+ni%C3%B1o+de+guzm%C3%A1n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-9039133385029870778</id><published>2008-10-20T06:52:00.000-07:00</published><updated>2008-10-20T06:55:39.540-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Claudia Ulloa Donoso (PP)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyNcMLRo4I/AAAAAAAAAe8/6aONXgEvvug/s1600-h/Claudia+Ulloa+Donoso.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259233980306269058" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyNcMLRo4I/AAAAAAAAAe8/6aONXgEvvug/s400/Claudia+Ulloa+Donoso.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Uno nunca va a saber qué tan lejos pueden llegar a calar en otros las palabras de uno mismo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claudia Ulloa Donoso, escritora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claudia Ulloa Donoso (Lima, 1979) es la responsable de uno de libros más apreciados por los lectores peruanos, El pez que aprendió a caminar. Con un lenguaje sencillo, musical y sugerente Ulloa Donoso nos envuelve con sus historias en las que priman la mirada lacerante y la voz que se regodea en la ironía. Administra el concurrido blog Séptima madrugada. Con muy buena onda accedió a esta entrevista desde Noruega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz-Ortega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sabes, muchos escritores se dan a conocer con un primer libro, pero tú perteneces a esos pocos casos en los que desde antes de tu primer libro ya se sabía de ti. Esto debido a que tu nombre estaba muy asociado a importantes concursos de cuentos que ganabas. ¿Cuánto tiempo te llevó escribir o armar el conjunto de El pez que aprendió a caminar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro hay cuentos que he escrito desde hace ya varios años, pero el armar El pez... y hacerlo caminar me tomó un poco más de un año. Al principio, el libro se iba a llamar Documental.  En el libro hay un cuento con ese título, y pensaba hacer entonces que todos los cuentos, tuviesen esa forma, con algunas líneas entre el cuento como la voz en off de los documentales, una voz fría, que en un texto corto, dejaría un hilo muy fino que serviría también para unir todos los cuentos en un solo documental.  Se me ocurrió ese nombre porque soy muy aficionada a los documentales y además,  justo por ese tiempo en que me decidí a armar el libro para publicarlo, empecé a leer con frecuencia revistas como la Muy interesante o Conozca más en noruego. Se me quedaban en la cabeza muchas imágenes y palabras de esas revistas. Los huesos, la tecnología para crear armas, ratas deprimidas nadando, los muñecos que se estrellan para los tests de seguridad de los autos. En el camino, me dejó de gustar el título Documental, sentí que el libro se estaba volviendo muy frío y se me desmoronaba. Dejé entonces esa idea y dejé el libro por unos meses.  Sucedió que cuando volví a retomar el trabajo de armar El pez..., los textos que tenía como voz en off, se fueron convirtiendo en los textos que tiene ahora como intermedios entre cada cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo bien que fuiste la ganadora más joven del concurso de Las 1000 palabras de la revista Caretas. ¿Te lo esperabas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no me lo esperaba. Una amiga de la escuela de hotelería me dejó las bases y me animó a participar, ella sabía que escribía.  Envié tres cuentos al concurso, con esa idea de cuando se envían varios cupones de supermercado para el sorteo de un auto. Me olvidé de eso y pasaron los meses. Coincidió que el día en que llamaron a mi casa para avisar del cuento, había un lonche familiar de mis tías y yo no estaba. Cuando llegué a casa, ellas me dieron la noticia y parecía una fiesta sorpresa para todos, ahí se enteró mi familia que yo escribía. Estuve muy contenta, como si me hubiese sacado el auto del supermercado, eso porque no entendía bien que significaba ganar ese concurso teniendo 18 años, y es que de hecho yo no entendía muchas cosas a esa edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que leo de tus relatos veo que tienes una inclinación hacia el detalle, la anécdota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que exactamente lo mismo me dijo José Miguel Herbozo la vez en que corregíamos el libro. Hasta entonces no me había dado cuenta de ello, no supe que decir luego de su comentario. Esa vez, en la mesa había una cuchara sucia y mientras corregíamos el libro, me distraje y me empecé a fijar en los surcos que tenía la cuchara dejados por el paladar, en las migajas, en los platos, en la textura del mantel de mi casa. Entonces le dije que mi atención en los detalles, en lo raro de las anécdotas y hasta en todo lo más irrelevante, sucedía porque me distraía mucho. Es como si de pronto me dieran una lupa para ver todas las cosas que me rodean. En medio de la corrección de mi primer libro, yo andaba perdida, mirando con una lupa, los surcos de una cuchara sucia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu estilo se ampara –por lo que leo- en lo lúdico, el humor y lo onírico. ¿Cuáles son tus permanentes influencias literarias como escritora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raymond Carver y Juan José Millás son los principales. Cuando los he leído, me he dicho: yo quiero escribir como ellos y ojalá y si es posible y si vivo más años que ellos podría llegar a escribir mejor que ellos. De Millás, hasta quisiera tener un programa de radio como él, hablar como él y  tener esas  frases precisas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te gustan sus Articuentos? Millás no es un autor muy conocido en Sudamérica, aunque en España sí. Solo he leído una novela suya, El orden alfabético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, me gustan mucho. En realidad me gusta todo lo que he leído de Millás hasta ahora. A veces creo que uno no encuentra los libros, sino que ellos nos encuentran a nosotros. Me interesé por Millás de casualidad porque me llamó mucho la atención uno de sus títulos La soledad era esto. Ése fue el primero libro de Millás que leí. Me quedé enganchada a la historia, porque llegó precisa a mí y encajaba perfecto con los momentos de desconcierto que vivía por entonces. Había frases en el libro que yo sentía que me las estaban diciendo a mí. Es más o menos así lo que pasa cuando uno se enamora, es el proceso del creer de que todo lo que hace/dice el otro, es hecho/ dicho por y para uno. Así me enamoré del la escritura de Millás, de sus personajes tan nítidos y de sus imágenes. Quizá hasta también me enamoré un poco de él, porque escuchaba su programa de radio sin falta, me atraía mucho su soltura, que fuera tan divertido y preciso y a la vez tan sencillo. También me enganchó su habilidad para escribir un personaje femenino, la voz de Elena Rincón en La Soledad era esto me parecía perfecta. Luego, empecé a leer sus cuentos y sus Articuentos. Ahí también sucedían esas coincidencias entre los pensamientos de sus personajes, con los míos propios. Los temas del doble de uno que de pronto  se te aparece en la calle, los cambios de identidades, el fastidio por los domingos, los viajes de turismo por la ciudad por otros barrios desconocidos al lado del propio, los armarios, lo absurdo pero también lo fantástico de lo cotidiano eran cosas que yo siempre tenía en la cabeza ,  ideas desde donde partían muchos de mis textos. Todo eso me atrajo mucho, como encontrarte con el otro que siempre buscabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué libro suyo te gustaría recomendar?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A quién no haya leído a Millás le recomendaría que empiece leyendo sus cuentos y Articuentos pues cuando yo los leí, además de abrirme la cabeza, me divirtieron mucho. Recomendaría también La soledad era esto porque es un libro que se mueve como un caleidoscopio y se va transformando mientras se va leyendo. Nos sienta en la butaca de Elena -la protagonista- con su reloj y nos lleva por un túnel de voces y espacios, por la búsqueda dentro de la memoria, entre espejos donde nos reflejamos nosotros mismos y a la vez en los otros, en sus diarios y en sus vidas,  y eso, la conciencia de estar moviéndonos dentro del otro, siendo uno mismo deja un cierto vértigo en el lector. Ese vértigo del desconcierto que nos deja todo lo ajeno que nos rodea, siendo eso a la vez lo que tenemos para desde ahí poder  empezar a reconstruir nuestro propio mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuánto le debes a la poesía? Es imposible no sentir un aliento lírico en los relatos de El pez que aprendió a caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le debo mucho a Cernuda, a Aleixandre, a Vallejo, a Eielson, a Lorca y hasta a Bukowski. Leo mucha poesía, me encanta. Es él único género que logra desarmarme en unos pocos párrafos. En mi experiencia como lectora (no habiendo leído tato como quisiera leer) una novela se me queda dentro como un virus,  que no muere pero que tampoco me mata cuando acabo de leerla, como una cosa flotante con la que siempre me voy a tropezar, pero un poema te puede matar de la manera más simple, cualquier día y de golpe, así como de un balazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que me has comentado, por lo que he escuchado, y por lo que colijo también, se percibe que la propuesta de este libro es arriesgada, tanto en estructura como en contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé que tan arriesgada pueda ser, en realidad yo no lo veo así. Lo que sí sé es que el hecho de publicar un libro, implica siempre un riesgo. No va tanto por el lado del riesgo de ser aceptado o no, o de que te lean muchos o pocos, aunque una siempre espera que lo lean muchos. Yo veo el riesgo en el hecho de sacar algo de uno y dejarlo ahí en los estantes de las librerías, con foto en la contratapa y con tu nombre, como el  dueño de cada una de las palabras. Uno nunca va a saber qué tan lejos pueden llegar a calar en otros las palabras de uno mismo. Ahí está el riesgo. Como si el autor se sacara los ojos y la lengua y los dejara en una bandejita en un espacio publico, y luego viene gente extraña a ponérselos, entonces ellos empiezan a ver y a hablar como ven y hablan las historias del libro, y quizás hasta como el propio autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vives en Noruega desde hace cuatro años. ¿Ayuda en algo o en mucho la distancia a la hora de escribir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no sé bien. A veces  pienso con el  "hubiera" y me digo, "si hubiera estado en Lima escribiendo, o en Valencia, dónde leía mucho o en cualquier otra parte hablando en castellano con gente que también escribiera y leyendo más en mi idioma, escribiría más y quizá hasta mejor". Otras veces me digo que si no estuviera aquí en Noruega, totalmente aislada por el idioma que no es el mío, quizá  no me aferraría a la escritura con tanta fuerza. Aquí en Noruega, me lleva a escribir a veces, una sensación parecida al miedo, el miedo de olvidar y de perder mis palabras, que para mí son la única cosa que uno posee y lo único que nos queda. A veces  uno llega a sentir que no hay nadie o nada ahí afuera, pero sí siempre están las palabras dentro de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se puede saber cómo es un día en la vida de Claudia Ulloa Donoso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy tomando un Master en Sociología y trabajo como profesora de castellano en un instituto, esa es mi rutina, la universidad por la mañana y las clases por la tarde. Para escribir no tengo un horario definido, pero siempre lo hago por las noches. Es muy raro que alguna vez haya escrito un cuento o algún texto de ficción antes de las 10 pm.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tienes una disciplina a la hora de escribir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las noches, las cosas se ven de otra manera, hasta más claras, a veces las cosas más comunes de lo cotidiano adquieren un resplandor que las hace especiales por la noche. Y además por cuestiones prácticas, por la noche todo es más tranquilo y silencioso, nadie te interrumpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Eres insomne?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que más que insomne soy más bien desordenada. Cuando estuve por acabar el colegio, se me empezó a desordenar el sueño. Yo creo que eso coincide con la necesidad que se tiene de encontrar un rato para uno mismo (eso es aún más marcado en los adolescentes, en el típico "déjenme estar"), entonces es en la noche cuando nadie te interrumpe cuando puedes hacer todo lo que quieras mientras los otros duermen. No sé si seré insomne, pues mi sueño desordenado va y viene, no es algo constante. Por épocas he dormido como una piedra todo el tiempo,  pero otras veces el sueño no llegaba y eso es para mí un malestar desagradable que no me deja hacer nada. También me sucede que  no me es difícil conciliar el sueño pero sí mantenerlo durante la noche, entonces es que me levanto y busco algo que hacer. Aquí en Noruega, ahora que está todo oscuro, el sueño se suele alterar, igual pasa en verano con las 24 horas de luz, eso le afecta a todo el mundo. Pero a mí me encanta dormir, ojalá todo se pudiera resolver mientras se duerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún recuerdo en especial de cuando presentaste en Lima El pez que aprendió a caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, varios. Recuerdo que me decían "Hola Madru", me divertía. Yo les contestaba "No sé dónde estará la Madru, debe estar por ahí bailando reguetón. Madru es el nombre del personaje de mi blog. También recuerdo el abrazo de una chica desconocida y esa sensación del estar de aquí para allá que me hacía sentir un poco fuera de todo lo que estaba pasando, como en otra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Estás escribiendo un nuevo libro?, ¿puedes decirme de qué va?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre escribo cuentos, he escrito un par hace poco. Uno de ellos se ha alargado. Quizá lo convierta en una novela corta. Nunca antes me había propuesto ni había pensado escribir una novela, pero quizá ahora me ponga a ello, pues es como si de pronto se me fueran abriendo puertas mientras voy escribiendo, y los cuentos siempre me cierran puertas o dan portazos. La historia va sobre una serie de viajes, impresiones  de ciudades, conversaciones en salas de esperas de aeropuertos, en aviones, de gente que acoge a otra gente en ciudades,  varias voces que se quedan y que se van y así se van moviendo y uniendo las historias. Veremos que pasa.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-9039133385029870778?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/9039133385029870778/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=9039133385029870778&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/9039133385029870778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/9039133385029870778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/entrevista-claudia-ulloa-donoso-pp.html' title='Entrevista a Claudia Ulloa Donoso (PP)'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyNcMLRo4I/AAAAAAAAAe8/6aONXgEvvug/s72-c/Claudia+Ulloa+Donoso.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-7267471452798048374</id><published>2008-10-20T06:38:00.000-07:00</published><updated>2009-02-11T06:16:34.474-08:00</updated><title type='text'>Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega II (PP)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyKHzF_58I/AAAAAAAAAe0/I18npBKQPiU/s1600-h/Gabriel+3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259230331440981954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyKHzF_58I/AAAAAAAAAe0/I18npBKQPiU/s400/Gabriel+3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; A LA CACERÍA DE GABRIEL RUÍZ-ORTEGA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por. Andrea Navarrete*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el encuentro Bogotá 39 (39 escritores latinoamericanos menores de 39 años), el cual se llevó a cabo a principio de este año y en abril en Colombia, quedó claro que los latinoamericanos nos desconocemos unos a otros, y en este sentido el asunto editorial parece tener cierta culpa. En la dinámica del mundo editorial, en la que es claro que un autor podrá ser leído más allá de su propio país si consigue ser legitimado en España, las editoriales de Latinoamérica no buscan distribuir a muchos de sus escritores en el resto de países, incluso las que se consideran multinacionales, en una suerte de aislamiento literario que obliga a los lectores a encontrarse por “azar” con nombres de autores desconocidos y aun más azarosa es la búsqueda de su obra, cuando simplemente no ha cruzado la frontera para adentrarse a nuestro “inaccesible” país. Este caso se presentó con Gabriel Ruíz-Ortega (Lima, 1977), que no pertenece ni al Boom ni al Boomerang de las letras, y del cual vine a conseguir su primera novela en su oriundo país, a propósito de un encargo de un profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel es novelista, periodista y blogger peruano, joven, dinámico en el oficio de la literatura, porque no sólo escribe su narrativa sino también actúa como reseñista de libros, labor que le ha servido para ganar afectos y enemistades, y es también compilador de autores que irán a inscribirse en la historia de la narrativa peruana. Vive en Lima y en esta ciudad presentó su primera novela “La Cacería”, a finales del 2005. En ella cuenta tres historias: la de un par de agentes de la dictadura de Fujimori, la del periodista Oscar Gómez y la del narrador principal, con la que claramente rinde homenaje a las novelas de la violencia política escritas por Mario Vargas Llosa. También es autor de “Disidentes”, una bien sabida compilación de relatos de veinte narradores peruanos jóvenes nacidos a partir de los años 70’s y publicada en el 2007, después de varios intentos, por Revuelta Editores, y que, según lo que encontré en la web –la madre de todos los vicios–, porque por acá tampoco se consigue este libro, Santiago Roncagliolo, premio Alfaguara 2006 y Daniel Alarcón, uno de los 39 menores de 39, también hacen parte de esta antología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisimos elaborar una serie de preguntas para acercarnos a la vida y obra de este inquieto escritor, amante de la literatura, el cine y la música, quien visitará Colombia del 9 al 12 de septiembre como invitado especial en el marco del Sexto Encuentro Nacional de Estudiantes de Literatura “La literatura como memoria: historias y ficciones” que se desarrollará en La Universidad Autónoma de Bucaramanga y la Universidad Industrial de Santander.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más sensato es iniciar con una corta semblanza de su vida, sus comienzos en la literatura…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no sé en qué momento de mi vida decidí volcarme a la literatura, ahora que lo mencionas, creo que nunca me propuse dedicarme a ella, si eso hubiera ocurrido, te aseguro que estaría haciendo otra cosa. Lo que sí tengo presente es que desde siempre estuve rodeado de libros, tener libros en casa era algo muy normal, como el que se tenga una cocina, lavadora, refrigeradora, televisor, radio, en fin…No sé si sea bueno decirlo, pero uno de los factores que me llevaron a abrazar la lectura desde niño fue que tenía (y tengo) un problema para socializarme con las personas, de niño me aburría rápido cuando jugaba con otros niños, sentía que el mundo real, la vida misma, era tan carente de azar y sentido, tan predecible que no deseaba otra cosa que no fuera abrir las páginas de una novela, un cómic o un diario. Leía mucho, muchísimo, no pocas veces no entendía lo que leía, pero me gustaba, me gustaba mucho. En esas páginas encontraba el orden, la pasión, la aventura…lo impredecible. Ya de adolescente mi interés se volcó principalmente por la lectura de novelas, en ese aspecto le debo todo, pero todo, a Alejandro Dumas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No deja de ser necesario preguntar por esas lecturas inolvidables y permanentes, libros o autores de cabecera, influencias literarias en su obra narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es obvio que tengo que mencionarte algunas novelas de Dumas, pero ¿quién no ha leído a Dumas? Sin embargo, los hijos de Dumas, los escritores de best sellers, son los que me han entregado títulos que considero de cabecera, como una clara muestra de influencia directa en todo lo que escribo y quiero escribir, podría mencionarte a George Simenon, Stephen King, John Le Carre, Harold Robbins, Manuel Vázquez Montalbán, J. G. Ballard, pero en especial a Francisco González Ledesma, escritor español de novelas policiales, que tiene en su haber más de quinientas novelitas de bolsillo, publicadas en pleno franquismo, escritas bajo el seudónimo de Silver Kane. Siempre me llamarán la atención los escritores prolíficos, pero solo aquellos que saben dosificar y marcar diferencias en sus temas. Ahora, si tuviera que mencionar un libro que me remeció, es uno que paradójicamente no tiene nada que ver con la literatura que me marca como novelista, en ese aspecto “Llámame Brooklyn”, de Eduardo Lago, es una novela que fue escrita para mí, así la siento y se lo hice saber a Lago; me hizo ver muchas cosas que no quería e hizo cambiar aspectos de mi vida que hasta antes de su lectura no podía. No es una novela publicada hace mucho, salió hace un par de años, la considero de lectura necesaria para todo aquel que quiera o pretenda ser escritor, Gal Ackerman, el protagonista, te dice lo que verdaderamente debe importar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco un escritor colombiano, Roberto Rubiano, dijo que el género literario es un destino… Es claro que lo suyo es la novela, ¿cómo encontró ese destino? ¿Acaso alguna lectura o alguna experiencia le sugirieron el camino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como nos pasa a todos los escritores, o a casi todos: la lectura te lleva a la escritura. Cuesta mucho pasar “los primeros impulsos creativos”, por ello, la literatura es para persistentes. Ahora, la experiencia de vida no ha sumado ni restado para mi literatura. Las experiencias que tienen los escritores son las mismas que pueden tener todas las personas. Por ejemplo, así suene jalado de los cabellos: para el medio peruano soy una persona alta, mido 1.84 o un poco más, no sé. Pues bien, a los catorce años me quedé en esa talla, no he crecido más. En esa época iba todos los días al cine con mi hermano menor, y recuerdo que una vez estábamos viendo una película elegida por mí, lo cual me llevó a discutir con mi hermano, ya que él quería ir a otro cine en donde se proyectaba otra película, bueno, el asunto es que nos sentamos separados, me ubiqué en una fila de butacas muy cerca del baño, cuando la película iba por la mitad siento que una persona se sienta en una butaca de la fila de atrás, era una mujer de treinta y tantos, y me pregunta si le puedo contar el argumento de la película, cosa que hago, al rato me pide que le diga la hora, se la digo, y al rato me ofrece dinero para que me la tire o en el baño del cine o en otro lugar, ella creía que era un patita de veinte y pico, lógico que fue algo peculiar, y lo que hice fue pararme y decirle a mi hermano que vayamos a ver la película que él quería. Cada vez que cuento que esa experiencia me dicen que escriba de ella, pero tengo muchas experiencias parecidas. Es cierto lo que dice Rubiano, la literatura es un destino, con muchas o pocas experiencias de vida, terminas recreando la realidad, siempre y cuando seas capaz de asir ese destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La cacería” es anterior o tal vez muy próxima a la publicación de “Abril Rojo” de Santiago Roncagliolo y, en cierta medida, convergen ambas en ser novelas de la violencia política, por supuesto con el tratamiento particular que cada uno de ustedes sugiere en la historia narrativa, sin intentar decir que son la misma “cosa”. ¿Qué cree usted que pasó para que Santilla centrara su mirada en la novela de Roncagliolo y le otorgaran el premio Alfaguara? Sabemos que Roncagliolo desde muy joven emigró a España y ha pernoctado en Barcelona por muchos años y, seguramente, ha abarcado en extensión el mercado hispano… Entonces, ¿será simplemente un asunto editorial cuya dinámica excluye a autores desconocidos por editoriales o lectores hispánicos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo que haya pasado nada del otro mundo para que Santillana se fije en la novela de Roncagliolo. Leí “Abril rojo” y me gustó. Ahora, siempre me ha quedado claro que detrás de todos los premios hay una preferencia, esta puede obedecer a X razones, y lo que debe importar es que esa preferencia no se contradiga con la sensación del lector. He leído no pocas novelas premiadas que son bajo todo punto de vista ascos sin perdón, y llegas a preguntarte si hay o no un arreglo bajo la mesa. Hay excepciones, obviamente, como “El pasado” y “La hora azul”. Volviendo a lo de Roncagliolo, no creo que haya pesado mucho el que él haya estado viviendo en España como para tener ventaja a la hora de ser premiado o editado allá. A mí me causa pavor cuando escucho a escritores declarar su sueño de irse a España y abrirse paso, eso es tener una mentalidad provinciana. Lo ideal para hacer una obra interesante es la distancia, los focos culturales distraen mucho (por ejemplo: los mejores escritores norteamericanos viven lejísimos de los focos culturales). El ser editado en España a estas alturas no es la gran cosa, queda claro que el talento y la formación son dos factores de los “cincuenta” que te piden para ser considerado. Si eres editado en España, bien, si no es así, el mundo no se acaba. Hay buenos escritores como Pablo de Santis, Alan Pauls, Alonso Cueto, Guillermo Martínez y Ariel Magnus que escriben en sus países y sus libros circulan en todos lados. Ahora, si hay alguien que quiere ser editado en España a como de lugar, pues debe preocuparse en buscar inmediatamente un agente literario, este ha desplazado desde hace buen rato al talento, a la formación y a la vocación. El agente lo hace todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En alguna entrevista usted afirmó que casi todo lo que pasa en “La Cacería” es real… ¿Cómo puede explicar la relación que existe entre la ficción y la historia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es real en el sentido de que está ambientada en un contexto como la dictadura de Fujimori. Ahora, una dictadura tan asquerosa como esa trajo consigo muchos casos que por falta de tiempo, tendencia al olvido y dejadez no han sido tomados en cuenta. En los diez años que duró tuvimos muchísimas muertes que acaecieron en situaciones normales. Lo que hice fue coger esas historias no tomadas en cuenta para armar lo que yo quería. Cuando escribes novela, tienes mucha libertad, por ello te puedo decir que la relación entre ficción e historia es muy estrecha, la historia es memoria, la memoria es la base de la imaginación porque nadie crea de la nada, y la imaginación es ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo compilatorio de “Disidentes”, publicado en el 2007, ¿es una invitación que hace a sus lectores a levantar la mirada y ver lo que se está escribiendo en países vecinos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Disidentes” es una antología muy especial. Muchos la han calificado de histórica. Tuvo muchísimas reseñas. Como toda antología, esta no dejó de causar polémica, pero en este caso esa categoría se llevó a los extremos, como bien lo señaló el crítico peruano Javier Ágreda. Me lancé a armar la antología porque considero a esta generación como una de las mejores de la historia de la narrativa peruana. Los éxitos que en el extranjero tienen autores como Alonso Cueto, Daniel Alarcón, Jorge Eduardo Benavides, el mismo Roncagliolo, no son hechos aislados, detrás de ellos hay una camada que muy pronto dará que hablar, puedo mencionarte a Luis Hernán Castañeda, Carlos Torres Rotondo, Diego Trelles, Daniel Soria, Edwin Chávez, Alexis Iparraguirre, Jeremías Gamboa, Patricia Miro Quesada, Martín Roldán Ruiz, Ulises Gutiérrez, Rafael Inocente, Eduardo Reyme, Carlos Yushimito, Johann Page, Claudia Ulloa Donoso, Susanne Noltenius, Francisco Ángeles, Katya Adaui, Rafael Inocente, Leonardo Aguirre, Ezio Neyra, Pedro Llosa y al gran Marco García Falcón, el mejor prosista del Perú de los últimos treinta años. No sé si todos llegarán a despuntar, pero estoy seguro de que al menos ocho sí. Y por supuesto, tienen que haber más antologías así en todos los países de Latinoamérica. Esto de las antologías es un trabajo delicado, puedes echar todo a la borda cuando privilegias el amiguismo y te carcomes de sentimientos menores, y tienes que jugarte por una postura en el prólogo, no puedes estar cubierto por el manto de querer quedar bien con todos, tu posición, así guste o no, tiene que notarse porque es en esa base que guías tu selección, tus criterios, todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el prólogo de “Disidentes” usted propone una nueva generación de escritores en Perú… ¿Será posible, entonces, hablar de una generación narrativa latinoamericana del siglo XXI?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La antología trajo muchos comentarios antagonistas, por el prólogo más que nada. Y no me he picado porque esa era mi idea cuando lo escribí. Todas las críticas son bienvenidas, tanto así que en la presentación uno de los presentadores, un escritor incluido en la antología, a quien aprecio mucho, criticó el prólogo por mis criterios a la hora de hablar de “generación”. Guste o no, así suene el término “generación” muy arcaico o primitivo, es hasta el momento la única forma saludable para intentar dar cuenta de un grupo de narradores que aparecen en un momento determinado. Además, las mejores antologías que he leído, todas de escritores, han usado la palabrita “generación”. El problema, pienso, es cuando solo puede hablarse de “generación” en las parcelas de la academia. Y bueno, claro que estoy de acuerdo con la idea de una generación narrativa latinoamericana del siglo XXI, y esto se reforzará más en los próximos años. Como nunca antes estamos más unidos, más comunicados, somos la generación virtual, la de los blogs, los mails, las webs. No hay excusa para no saber lo que se escribe en Paraguay, Bolivia, Honduras. En estas semanas he estado leyendo libros de autores jóvenes chilenos y venezolanos, ¿cómo esos libros llegaron a mí?, no me cayeron del cielo, ni me los robé de la librería El Virrey, sencillamente les mandé un mail y me enviaron sus libros, así de simple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted también escribe reseñas… Se me ocurre, ¿en qué radica afirmar que tal libro es “bueno” o “malo”? ¿Es función del crítico hacer este tipo de señalamientos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago reseñas para Siglo XXI de Castellón, España. Pues bien, no me considero crítico literario, no estudié para ello, solo soy un escritor que escribe de los libros que le gustan o que le parecen valiosos. Cuando hago las reseñas aplico un criterio de selección y no debo equivocarme. Hay que fundamentar, no es lo mismo “no gustar” a “ser malo”. He reseñado libros de Vila Matas, Bolaño, que no me han gustado, pero que me han parecido muy valiosos. La opinión del crítico, me refiero a los de medios, no a los de la academia porque es un mundo que no conozco, es una opinión más. Lo único que debe esperarse del crítico es honestidad en su punto de vista y coherencia, estar lo más lejano posible de las reseñas meramente descriptivas porque por ese lado puede rastrearse el amiguismo y los intereses a los que posiblemente esté sujeto; respetando estos puntos (coherencia y honestidad), cualquier tipo de señalamiento, positivo o negativo, es saludable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar y a propósito de “septiembre”… En Perú, ¿por qué escriben “setiembre”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me había puesto a pensar en ello. Ahora que me lo preguntas, y hablo a estricto modo personal, supongo que se debe a que escribo rápido, pero con P o sin P, setiembre siempre será destinado a las fiestas interminables, al buen rock, a la conversa interesante y a todo lo placentero que solo ese mes puede deparar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Estudiante de Lic. en Español y Literatura de la UIS. Coordina el Nodo Santanderes de la Red Nacional de Estudiantes de Literatura. Entrevista publicada, en la última semana de julio, en el diario Auditorio de la Universidad Industrial de Santander.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-7267471452798048374?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/7267471452798048374/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=7267471452798048374&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7267471452798048374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7267471452798048374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/la-cacera-de-gabriel-ruz-ortega-por.html' title='Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega II (PP)'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyKHzF_58I/AAAAAAAAAe0/I18npBKQPiU/s72-c/Gabriel+3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-7078397521677763998</id><published>2008-10-20T06:28:00.000-07:00</published><updated>2009-06-13T16:11:00.733-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega sobre LA CACERÍA, por Harold Alva</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyILHqsqKI/AAAAAAAAAes/RQjeuMTse9I/s1600-h/Gabriel+Ruiz-Ortega.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259228189479970978" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyILHqsqKI/AAAAAAAAAes/RQjeuMTse9I/s400/Gabriel+Ruiz-Ortega.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Solo espero seguir escribiendo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz-Ortega (Lima, 1977), sorprendió a fines del 2005 con La cacería, novela sobre un grupo paramilitar del régimen de Alberto Fujimori, que nos devolvió al fresco escenario de ese tipo de narración que nos proyecta sobre nuestra historia inmediata no solo para cuestionarla, sino para comprometernos con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Harold Alva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué escoger el tema político, cuando tú eres miembro de una generación sumamente ajena a este, desencantado de este, por qué sumergirte en una historia como ésta y no crear desde lo que no existe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En parte comparto ese desencanto por la política como forma, como la parcela en la que se dan todas la inconsecuencias posibles, como el terreno en el que se anidan las mentiras y los fines personales a cómo de lugar. Y esto se asienta aún más si se vive en el Perú, reflejándose en el desinterés de no pocos escritores de “generación”. Pero uno es escritor y sus influencias temáticas muchas veces están marcadas por sus lecturas, y en ese lado he leído mucha literatura de masas, novelas policiales, de espionaje, bélicas. Y si te pones a mirar ver toda esta maraña de iniquidades que nos trae la política te darás cuenta que hay un crisol temático riquísimo para cualquier escritor, y ya para eso tenía en mente desde hace ya varios años escribir una novela en tiempo-real , y es así que me valí de una tradición propia en el terreno de la política ficción, apelando a Forsyth, Vázquez Montalbán, Thompson, Le Carre si es que hablamos de extranjeros, y Grandes miradas, de Alonso Cueto si hablamos de peruanos. Cada libro de un escritor es fruto de una tradición, nadie escribe de la nada, y es esa tradición de lecturas la que me llevó a escribir con seguridad una novela que tiene a nuestra historia política última como punto de referencia. No me gusta escribir de lo que no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela empieza con una escena peculiar: Casas mirando a Martínez por video, mientras Martínez hace el amor con Catalina; da la impresión de estar frente a una novela erótica, sin embargo cortas e inmediatamente conectas con la historia de Las Esquirlas, el grupo paramilitar ¿qué hace que tu narración pase de lo erótico hacia lo político?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se escribe novela siempre se tiene que tener estrategias. Uno no puede lanzarse de la nada a escribir sin por lo menos tener una idea clara, por más superficial que esta pueda ser, siempre terminará ayudándote. No quiero pecar de vanidoso, pero me siento tranquilo con esta novela, ningún escritor puede aspirar a gustar a todos, pero me siento tranquilo ya que gracias a esas estrategias mantuve enganchado al lector hasta el final, a algunos les gustó como a otros no. Creo que una novela siempre es el compendio de muchas vertientes, y en el caso de mi novela puedo decirte que el erotismo jugó un papel clave. Me pregunté sobre la posibilidad de abordar de arranque al comando de Las Esquirlas como tal, o sea, un grupo de personas dedicadas a matar a quien sea con tal de mantener el régimen dictatorial de Fujimori y Montesinos, pero me di cuenta que siempre en esta clase de grupos no sólo se juegan intereses económicos e ideológicos, sino que en toda la mierda que trae esta clase de poderes da lugar a bajas pasiones, a celos y traiciones, y casi siempre esto confluye en el sexo. Uno de los temas de esta novela, a mi parecer, es el sexo. Puede sonar raro lo que diga pero cada día estoy más convencido que entre la política y el sexo hay un dependencia de larga data. Además, siempre se agradece las cuotas de sexo en un texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué escoges a un periodista como personaje principal y por qué matarlo para que de pronto sea el propio narrador el centro de la historia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, son tres historias las que se narran: la de Natalia, la de Óscar y la de Gabriel. Lógicamente que el personaje en quien gira toda la trama y es motivo de la novela dentro esta novela es el periodista Óscar Gómez. El personaje Gabriel también tiene participación, pero está signada con la presencia entre líneas de Óscar. Puede sonar complejo, y en parte lo es, la estructura fue difícil de armarla para mí, y esa es la razón por la cual escribí esta novela apelando a todo el estilo heredero del realismo sucio, era necesario insuflarle toda la frescura, y esto se debe a que siempre me voy a preocupar por el lector en todo lo que escriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ericka Quispe, la prostituta del Presidente ¿existe o es un invento tuyo? ¿Hasta qué punto es cierta la historia de estos personajes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un libro precioso de Thomas Mann, La novela de una novela. En este texto Mann nos ofrece un testimonio de lo que un narrador es capaz de hacer cuando cree en la historia que está escribiendo. Y en el caso de Mann podemos ver toda la entrega personal que este realizó para pergeñar Doktor Faustus. Salvando la evidentes distancias me gustaría hacer algo parecido con La Cacería, detrás de mi novela hay historias reales que las ordene en aras de la estructura de la misma. En el caso de la charapa Quispe puedo decirte que sí existe, la conozco, fue durante un tiempo la puta oficial de Fujimori cuando este hacía sus viajecitos al oriente peruano, y la conocí en un bar de Huánuco en 1999. Lo mismo puedo decirte de los sicarios Casas y Martínez, cuya historia se me apareció en una noche etílica en un bar de mala muerte en La Victoria, fue una noche de revelación, recuerdo que me encontraba muy vacío de ideas y nunca me imaginé que la historia de este par de pornógrafos y lúbricos fuera a ayudarme tanto al escribir mi novela. Como te dije, casi todos los sucesos de la novela son ciertos, a excepción de un par que sí fueron fruto de mi imaginación. Ni yo mismo me salvé de esta historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hasta dónde un narrador joven como tú se siente comprometido con su contexto para escribir una novela a veces sórdida, pero de denuncia como esta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que el único compromiso que debe tener un escritor es con su oficio. Es muy importante respetar el oficio hoy en día porque la imagen del escritor está por los suelos, y es a partir de ese punto en el que tenemos que ser lo más consecuente que podamos. Y para la literatura no hay tema prohibido. Y claro, el escritor es una persona cívica, y creo que no todos tienen la obligación de ejercer un compromiso cívico, pero creo que es necesario que se haga. Hoy en día estamos viviendo semanas en las que hace falta una alta dosis de reflexión y muchas veces aquella dosis viene del pensamiento activo, y es en este punto en el que el acervo de un escritor es el que tiene que primar. Así como se hicieron sentir las voces de Vargas Llosa, Bryce, Ampuero, Cueto, Lauer con la sinvergüencería a la que había llegado Fujimori. Y me gustaría que los espacios de reflexión también pueda abrirse más en estas semanas en las que corremos el riesgo de repetir la historia dictatorial con un sujeto tan carente de ideas como moral como lo es Ollanta Humala, quien recibe el apoyo de Hugo Chávez, y que a la vez goza del apoyo de los grupos de izquierda. Ojo, no apelo al compromiso político que se vivió hace ya varias décadas en la que se valoraba un texto de acuerdo a la inclinación ideológica del autor. Para nada, creo que esto es una cuestión que tiene que ver mucho con la moral. Un escritor con formación puede sumar también, y con mayor razón en un país que está haciendo méritos gracias a su falta de memoria y ya sempiterna ignorancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué al final de la novela hay mucho de Gabriel Ruiz Ortega, me refiero por ejemplo a la cita de Miguel Ildefonso, qué pretendías con eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cacería es también un tributo a mis amistades, a mi amor por alguien que en su momento tuve, a mis padres, a mi hermano y a mi hermano que falleció a los dieciséis años. Claro, dentro del “nutrido” y “culto” ambiente literario limeño la persona de Ildefonso es muy conocida, y vale decir que somos vecinos de la urbanización Apolo, su casa queda al frente de la mía. Respeto su trayectoria literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo vez a los escritores jóvenes, sientes que, en efecto, hay un nuevo boom en nuestra narrativa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me llama la atención de esta nueva camada de narradores es que no necesitan plasmar sus borracheras, juergas y salidas de putas para tener el crisol temático con el qué arrancar sus ficciones. Veo una variedad importante en cuestión de temas, pero la variedad sería absolutamente nada si no hay formación, y no veo falta de formación en las nuevas voces, por el contrario, la formación de lecturas augura un futuro más que prometedor para las letras peruanas. Dentro de lo que he leído puedo señalar los trabajos de Luis Hernán Castañeda y Johann Page, en lo que respecta a sus trabajos con el lenguaje, ambos muy talentosos. Daniel Alarcón y su visión de un pasado violento. Leonardito Aguirre e Ildefonso, y sus intentos por mantener en vilo al lector a través del humor, humor forzado y remanido, respectivamente, pero humor a fin de cuentas. Max Palacios, Iparraguirre, Galarza, García Falcón y Pedro Llosa en sus logros al ofrecernos libros unitarios, cosa que de por sí es muy difícil de lograr. Antonio Moretti, Juan Manuel Chávez, Carlos Torres y Rimachi aportan también. Rito de paso, de Víctor Coral, es una buena novela que se sale de toda clase de clasificación, leí el manuscrito final y me gustó mucho. Hasta donde sé esa novela ya está en la aduana, así es que no falta mucho para que hablemos de ella. Me gustaría hablar también de un narrador como Octavio Vínces, cuya novela Las fugas paralelas pasó desapercibida pese a cargar un premio Alfaguara en México y haber quedado finalista de una edición del Rómulo Gallegos. Y acabo de leer los muy interesantes proyectos que tienen en carpeta Ezio Neyra y Edwin Chávez: Santa Rosa de Lima y el auge del caucho en Iquitos. A eso lo llamo ambición, y para mí, vale. Estoy seguro que esta onda se hace presente en provincias también. Pero lo alucinante de esto es que la gran mayoría de esta nueva camada de narradores les debe mucho a algunos exponentes de la década pasada como Thays, Bellatin, Sumalavia y Malca. Como dije antes, nadie escribe de la nada. Noto que existe una evidente falta de respeto por estos narradores de los 90, primero que los lean bien y juzguen. Hace no mucho leí un texto en la revista Siete Culebras del pésimo narrador Carlos Rengifo, un texto que intentó ser cachoso e irónico con relación a lo escrito en la década pasada, pero la ironía es para mentalidades superiores, fue un asco, un compendio de prejuicios y complejos. Rengifo es un autor que sólo tiene cabida en mentalidades misias e hipócritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He leído artículos tuyos sobre Alonso Cueto, Ampuero, Benavides, y uno en particular en el que cuestionas la calidad del último libro de Oswaldo Reynoso ¿qué le dirías a aquellos que intentarán situarte en el bando de “los criollos”, apelando a la anecdótica dualidad, resultado de la publicitada polémica pasada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vayamos por partes. Para empezar considero a Alonso Cueto como el mejor escritor peruano en la actualidad, y si he escrito sobre él se debe a que aprecio su obra debido a un conocimiento de causa. Y no sólo por los éxitos que han tenido Grandes miradas y La hora azul. Novelas como Demonio del mediodía y Deseo de noche fueron sustentadas predecesoras del muy buen momento de Cueto hoy en día. Con relación a Fernando Ampuero sólo diré que jamás me ha aburrido, él sabe muy bien cómo contar buenas historias. Hay relatos suyos que se resisten a abandonar mi retina. Jorge Eduardo Benavides es un narrador a quién decidí seguirlo como escritor luego de leer su extraordinaria Los años inútiles, él tiene muy bien ganada su posición, pagó derecho de piso. Es un ejemplo de perseverancia. Sobre Oswaldo Reynoso no hay mucho que decir. Le reconozco su importancia para las letras peruanas, pero que no me vengan con que El goce de la piel es una obra maestra, es irrefutable que el maestro se pasó de lenguas al promocionar esta novelita, y su séquito no ha dudado en inflarla haciendo hincapié en el rollo muy conocido que siempre ha girado alrededor de él. Y no pienso hablar más de este tema. No tengo nada personal contra él.&lt;br /&gt;Con relación a tu pregunta te seré franco: no me importa lo que se diga de mí. Simplemente soy un escritor a quien no le importa pertenecer a “bando” alguno por la sencilla razón de que en el fondo no creo en grupos. Lo que debe importar es vivir hacia dentro, en encontrar el espacio y la soledad para trabajar en lo que realmente interesa. Lo demás son meras cojudeces.&lt;br /&gt;Sólo la literatura puede generar un debate de ese calibre. Más allá de resentimientos y envidias me pude dar cuenta que la literatura está por encima de todas las artes en el Perú. Algo así se quiere hacer con relación al MAC, pero no le llega ni a los talones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuáles crees que sean los motivos para que entre escritores haya este tipo de enfrentamientos, de qué depende para que “los otros” calen, cuál sería la fórmula? ¿Qué opinas de la crítica?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un escritor es bueno, tarde o temprano se le reconoce, es una verdad axiomática. Muchos de los llamados marginados han aparecido en los medios a los que tanto reprochan, no sé de qué se quejan. No hay mejor fórmula que la de mantener su convicción en esta apuesta tan maravillosa como lo es la literatura, lo demás es cuestión de ego.&lt;br /&gt;Sobre la crítica puedo decirte que en la actualidad realizo críticas de libros para un diario español. Es muy buena esta experiencia ya que siempre hablaré de los libros que me gustan. No quiero y no es mi intención el ganarme una fama de burlón o machetero como suele pasar en Lima. Considero que lo mejor que se está escribiendo sobre el quehacer literario y cultural está en los blogs. Ahora te puedo asegurar que son muchas más las personas las que leen los blogs de Thays, Coral y Faveron que la información que aparecen en los diarios convencionales. El ciberespacio te permite llegar a muchísima gente.&lt;br /&gt;Pero me gustaría hablarte de un caso personal que me pasó con un crítico literario. Hace unos meses apareció una Mesa de Noche a mi persona en Somos, y cuando se me preguntó por un Bluff aludí a un aspirante a crítico literario de un diario de setenta centavos. Pues bien, a las semanas recibo la respuesta de este aspirante través de una mala reseña a mi novela. Pues bien, qué puedo esperar de un sujeto a quien no le pagan para empezar, quien se ha ganado una fama de ignorante, dedicado a juzgar obras sin leer bien los textos. Lo que pasó con Luis Aguirre es un claro ejemplo de cuando uno se deja ganar por el ego. Quiso hacer lo mismo que Leonardito Aguirre en Agencia Perú, pero por lo menos en Leo había cierto humor que le servía para justificar su falta de acuciosidad a la hora de argumentar sus reseñas. Luis Aguirre quiso ser un Leo “recargado” y no le salió la jugada, se dejó ganar por sus ansias de reconocimiento y miren cómo terminó, dando pena, queriéndoselas dar de pendejito para justificar lo injustificable. Son millones los motivos por los que puedes dejar un trabajo, pero que lo dejes por ignorante, es ya otra cosa. Una amiga asidua a Superba me contó que Luis Aguirre regresa en las próximas semanas. Les encanta la polémica a la gente de Correo. Así creen que van a aumentar sus ventas.&lt;br /&gt;Y como crítico literario le veo un gran futuro como pincha discos a Giancarlo Stagnaro en Eka Bar. Lo hace bien.&lt;br /&gt;Para terminar, la crítica debe dar luces de la obra sin perder la objetividad, siendo rigurosa, señalando influencias y tradiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente ¿qué espera Gabriel Ruiz Ortega de su obra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo espero seguir escribiendo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-7078397521677763998?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/7078397521677763998/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=7078397521677763998&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7078397521677763998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/7078397521677763998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/entrevista-gabriel-ruiz-ortega-pp.html' title='Entrevista a Gabriel Ruiz Ortega sobre LA CACERÍA, por Harold Alva'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyILHqsqKI/AAAAAAAAAes/RQjeuMTse9I/s72-c/Gabriel+Ruiz-Ortega.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-1305519520900178821</id><published>2008-10-20T06:18:00.000-07:00</published><updated>2008-10-20T06:21:01.802-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Carlos Yushimito (PP)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyFbojtdpI/AAAAAAAAAek/A0YZNnfWXDo/s1600-h/yushimito.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259225174652057234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyFbojtdpI/AAAAAAAAAek/A0YZNnfWXDo/s400/yushimito.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Siempre he privilegiado atmósferas antes que desenlaces en mis historias”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Yushimito, escritor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin lugar a dudas, Carlos Yushimito (Lima, 1977) es uno de los escritores más interesantes que han aparecido en estos últimos años en Perú. No son pocos los que reconocen el talento y la formación que este joven autor patentiza en su sugerente libro de cuentos Las islas. Vale decir también que Las islas es un libro que rubrica a la variedad temática y estilística como los soportes mayores de la narrativa peruana reciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz-Ortega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, ¿cómo nace este interés por Brasil como lugar en el que desarrollas los cuentos de Las islas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explicación al por qué Brasil responde, inicialmente, a una necesidad estética: mi afición a ciertos escritores brasileños, a la música (sobre todo a la MPB y a la bossa nova), a ciertas películas. Ahora, yo siento también que hay una gran carga simbólica que fui comprendiendo, intuitivamente, a medida que avanzaba en el libro. En gran parte por eso no quise representar al Brasil como un lugar concreto y detallado, sino aprovechar la ambigüedad con que, por lo general, lo percibimos, para explorar temas universales. Superficialmente puede tratarse del Brasil marginal de las favelas de Río de Janeiro o del semiárido nordestino; pero, cuando lo encontré como espacio, es decir, cuando acepté la necesidad de que las historias sucedieran ahí y no en alguna otra parte, lo que quise fue aventurarme en su propia ficción, regodearme inventando el Brasil a partir de mis propios referentes e incluso de mi propio desconocimiento, que era la mayor licencia para darle finalmente vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces hay un asidero temático que impele a desarrollar más un proyecto narrativo, y en el caso de los escritores, este está muy ligado a factores que se alimentan mucho de historias paralelas, digamos, no muy conocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he preferido explicar el proyecto que supuso empezar Las islas con una anécdota no muy conocida sobre la fundación del Brasil. De acuerdo con ésta, Brasil no debe su nombre al árbol del que extraían los portugueses un tinte rojo que los enriqueció durante más de dos siglos hasta que lo deforestaron (el pau Brasil), sino a una isla maravillosa que tuvo existencia literaria desde el siglo XIII, aproximadamente, sobre todo gracias a las leyendas celtas en el mundo todavía incompleto del medioevo. Oficialmente los hombres de Cabral creyeron llegar a una isla cuando descubrieron las costas brasileñas y la llamaron Vera Cruz, posteriormente Santa Cruz y finalmente Brasil. La isla ficticia que los navegantes llamaron Brasil (O’Brasil o Hy Breassel en los documentos históricos) y que San Brandán inmortalizó describiéndolo como el paraíso perdido, multiplicado en leyendas y cantos populares sobre las ‘islas afortunadas’, podría tener una explicación perfectamente coherente en la hipótesis de que los navegantes portugueses creyeron haber hallado ese paraíso insular en tierras americanas; pero esta idea es desestimada en los anales oficiales. De cualquier modo, para mí este carácter mítico, ficticio de la ‘historia’, no sólo me pareció siempre más interesante que la explicación utilitaria que tiene la etimología oficial, sino que encajó perfectamente en mi proyecto creativo, dialogó plenamente con las licencias que me permití durante el descubrimiento e invención del Brasil que unifica mis historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a la cercanía, y por trivial que suene, a Brasil se le conoce más por sus playas, su famoso carnaval, su fútbol y contados escritores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brasil sigue siendo un lugar desconocido para la mayoría de latinoamericanos, y esta distancia es una extensión de lo que ocurre entre naciones próximas e incluso entre ciudadanos de un mismo país, como el nuestro. Las islas inventadas o soñadas que van legitimándose (o violentándose, en el peor de los casos, por lástima el más frecuente) a través del descubrimiento que supone una mirada distinta. Eso, en gran parte, fue lo que quise representar, ese extrañamiento simbólico, más que el Brasil propiamente cartográfico por el que con frecuencia me preguntan. Todo esto terminó por cobrar sentido y finalmente es la razón por la que titulé el libro del modo en que lo hice. Las islas como símbolo de Brasil, como espacio imaginario por una parte; pero también físico (las favelas no son otra cosa que islas dentro del gran espacio urbano de Río de Janeiro, por ejemplo) e incluso afectivo: las islas como representación de las relaciones humanas. Pero, desde luego, hay una larga y para mí a veces dispersa explicación de lo que es el Brasil de mi libro. Y, por lo tanto, sólo puedo, como te habrás dado cuenta, darle una lectura bastante personal que trasciende la apertura del texto y en la que no debería seguir interviniendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos cuentos ya los había leído en algunas revistas. ¿Con qué cuento empieza la gestación de Las islas como conjunto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este libro nació de El mago, un libro breve publicado por Sarita Cartonera en 2004. Si lo comparas con Las islas verás que se ejecuta cierto efecto acordeón y que los dos cuentos que se publicaron inicialmente (“Bossa Nova para Chico Pires Duarte” y “El mago”) son luego los extremos, el principio y el final, de la versión definitiva. En Las islas probablemente se verá más el desarrollo espacial y temático de “Bossa nova…” Los cuentos que tienen como escenario São Clemente y sus alrededores forman parte de esa suerte de épica urbana periférica que siempre me ha interesado representar y que sin embargo me es imposible poner en práctica en un espacio más próximo (aunque no por ello más propio) como el peruano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué no te llamó el ubicar los cuentos en una realidad más próxima?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sospecho que de haber arriesgado una ficción en los distritos pobres de Lima, por ejemplo, con personajes subalternos que sufren conflictos por la miseria o la violencia urbana, hubiera caído en representaciones folklóricas o poco creíbles. Crear el Río de Janeiro marginal del libro responde, por eso, a una extrapolación consciente, quizás también a una estrategia en busca de verosimilitud; pero sobre todo porque no quería encasillarme en un espacio definitivo, sino en su significado alegórico: esa marginalidad donde la violencia y la dignidad humana, esos heroísmos cotidianos e invisibles, trascienden los límites de una nacionalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colijo, entonces, que El mago es medular tanto en forma como en contenido en Las islas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, de hecho fue con el cuento “El mago”, incluido en ese primer volumen, que el proyecto de un libro más extenso empezó a adquirir significado para mí; precisamente porque se trata de un cuento-poética que me permitió darle coherencia y unidad al conjunto, rescatando la tarea de inventar, de ficcionalizar, como una riquísima experiencia de percepciones antes que de conceptos. La capacidad de descubrir el mundo en los pequeños milagros que la percepción adormecida de lo cotidiano no nos permite ver, como ha escrito maravillosamente Guimarães Rosa. Esto he querido tenerlo claro, incluso formalmente, al escribir las historias. El Brasil de mi libro tenía que ser una percepción y no un concepto; un país bárbaro en su acepción primitiva: la orilla del mundo que no siempre estamos dispuestos a re-conocer. Y desde luego también su descubrimiento estético. Esa creo que es la mirada que corresponde al escritor descubrir y compartir con los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los referentes literarios de Las islas que he escuchado de ti y de quienes han hablado del libro es João Guimarães Rosa, sin embargo, algo que he notado en casi todos los cuentos me lleva a ciertos respiros narrativos de Onetti y Donoso, en lo que atmósfera se refiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad a Guimarães Rosa he querido rendirle homenaje en dos cuentos específicos: “Apaga la próxima luz” y “El mago”. El primero tiene algunas irreverencias en el lenguaje, algunas licencias lingüísticas, neologismos, etc., algo que, en un nivel genial y difícilmente alcanzable, Guimarães Rosa hizo posible con el portugués, reinventándolo, dándole una nueva dimensión estética. Me sigue pareciendo increíble que su obra no tenga tanta repercusión en la cultura hispana, siendo como es tan revolucionario, tan transgresor, tan universal como Joyce, por ejemplo. Cuando empecé a escribir “Bossa Nova para Chico Pires Duarte”, que fue el primer cuento de temática brasileña que escribí y publiqué, sin tener aún en claro que esta historia se convertiría en la piedra angular de Las islas, intuía que era una historia que se sustentaría en su ritmo, en su musicalidad, para convencer; en realidad no pensaba en Guimarães. Guimarães Rosa vino con “El mago” a complementar este proyecto. Por otra parte, ya conocía a Rubem Fonseca a quien admiro muchísimo, pero que en materia formal, siendo tan escueto y directo, no me ofrecía más que su mundo ficticio como material de inspiración, aunque reconozco que hay mucho de él en Seltz y Tinta de pulpo. De verdad hay todo un mundo por descubrir en la literatura brasileña: Drummond de Andrade, Clarice Lispector, Manuel Bandeira. Yo quisiera que este libro fuera también una invitación a descubrir la literatura brasileña. Fuera de estas influencias conscientes, me es difícil identificar otras. Onetti y Donoso no son autores que me hayan marcado tanto como otros, Truman Capote o García Márquez, por ejemplo; pero entiendo lo que quieres decir. Quizás el más onettiano de todos mis relatos sea Una equis roja; aunque, salvo este, creo que en los demás cuentos hay cierta dignidad, cierta idea de fe encubierta en la vida, que ilumina la atmósfera oscura, pesimista, que en el caso de Onetti es absolutamente aniquiladora. Siempre he privilegiado atmósferas antes que desenlaces en mis historias y quizás este sea un influjo subterráneo de los autores que mencionas. Aunque no me toca a mí hacer paralelos, seguramente inmerecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Bossa Nova para Chico Pires Duarte es patente que usas una técnica estructural que sobresale. Si no me equivoco, esa técnica temporal la usa y la enseña Carlos Eduardo Zavaleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Bossa Nova para Chico Pires Duarte” siempre lo pensé como un relato fragmentado, con frecuentes contrapuntos, con voces que se confunden. Hay un narrador personaje que participa de la acción y a la vez canta esa suerte de gesta legendaria en la que se convierte la historia de Chico Pires a los ojos del barrio. Es una lectura muy personal del mito de Prometeo; mi intención era darle cierto tono épico y melodramático pues se trata, en el fondo, de la voz de un trovador que no deja morir al héroe. En términos generales, yo diría que debe más a Vargas Llosa que a Carlos Eduardo Zavaleta; aunque reconozco, en otro nivel, la enorme influencia que la amistad de Zavaleta ha tenido sobre el desarrollo de mi vocación. En realidad, a menudo perdemos de vista el enorme legado de Zavaleta a nuestras letras. Y yo tengo una enorme deuda con su vitalidad, su disciplina, pero sobre todo con la increíble dedicación que contagia por la literatura. Es una lástima que no haya sido reconocido fuera de nuestro país, lo que desafortunadamente es la primera condición para ser reconocido con justicia aquí dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hubo soportes extraliterarios en la elaboración de algunos cuentos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad el único cuento que me exigió una documentación más o menos exigente fue “Apaga la próxima luz”, que es un relato que ocurre en el nordeste brasileño y que recrea, con pequeñas alteraciones, la vida de un personaje histórico, el cangaçeiro Virgulino Ferreira, Lampião. Tuve que investigar su biografía, el contexto social de la época y algunas características del territorio sernanero para sentirme más cómodo con el proyecto. La pobreza, físicamente al menos en Latinoamérica, comparte por lo general el mismo rostro. Pero a mí se me hacía difícil imaginar el sertón, algo que no me sucedía con las zonas urbano-marginales de Río. Para crear São Clemente no tuve demasiados problemas, porque tampoco le imprimí una existencia descriptiva demasiado rigurosa. En general, como te dije, siempre tuve claro que el Brasil de mi libro no debía nacer de conceptos sino de percepciones. Era necesario que naciera del lenguaje, del ritmo, de las metáforas. Un Brasil intuitivo que debía nacer de la palabra escrita. Seguramente alguien de Río de Janeiro encontrará muchas contradicciones, pero esa fue una licencia prevista. Los nombres de los personajes o de las calles, el castellano aportuguesado no eran suficientes artificios formales para generar verosimilitud. De hecho, saqué lecciones del error de Updike quien, a pesar de ser tan específico en sus locaciones, creó un Brasil estereotipado y caricaturesco. La verosimilitud debía radicar, sobre todo, en la fuerza de las anécdotas y en la generación de atmósferas, porque lo importante del libro no era incidir tanto en la localidad como hacer de ésta un punto de partida para aspirar a una universalidad que incluyera otros espacios, otras culturas, otros conflictos similares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay trabajos que crean lugares imaginarios tales como El viaje interior de Iván Thays, La evasión de Christopher Van Ginhoven y Hotel Europa de Luis Hernán Castañeda. ¿Algún referente local que te haya servido para este libro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La representación de lugares abiertamente imaginarios o no localizables dentro de nuestra tradición narrativa es un fenómeno reciente que ha cobrado fuerza, sobre todo, en la última década. Recuerdo la reflexión de Beatriz Sarlo sobre la ciudad posmoderna y siento que los espacios literarios también están mostrando esa misma deslocación, y al mismo tiempo esa fácil identificación homogeneizadora, que finalmente no es sino otro efecto de los procesos de globalización en marcha que nos ha tocado vivir. La ‘tierra plana’ de Friedmann. Ahora, esto, tan demonizado en general no tiene por qué ser una deficiencia o una limitación en el arte. Creo que todavía estamos por ver una gran obra que represente este proceso desde nuestra propia sensibilidad, tan compleja y contradictoria, del modo en que Vargas Llosa hizo lo propio durante la culminación del proceso de modernización de nuestra narrativa durante los 50s o Arguedas en su proyecto de representar el mundo andino. Y ya que los menciono, desde luego, Mario Vargas Llosa y José María Arguedas son mis grandes referentes domésticos, los escritores de quienes he intentado aprender todo lo posible y a los que intento volver cada vez que puedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, me gustaría saber tu opinión sobre los lazos o diferencias que ves entre lo se escribió –en materia de jóvenes- la década pasada y lo que se viene escribiendo en estos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diría que los noventa es, en términos generales, un periodo de transición y adaptación. Primero, la línea más dura del realismo es sólo la culminación de una larga secuencia que viene de Congrains, de Reynoso y de lo que ya estaba haciendo Niño de Guzmán, para citar a alguien inmediato, en 1980, con sus nihilistas alcoholizados y suicidas. Ese ‘hedonismo triste’, como lo resumió Vargas Llosa, no es más que la culminación de una línea decadentista que reacciona, con todo el pesimismo y la rabia de su desencanto (no olvidemos que estamos en la época del terrorismo, el desgobierno del APRA, del ‘desborde’ andino), frente al inicio de una nueva subjetividad social. Quedan atrás en definitiva los marginales de Congrains, de Reynoso y de Niño de Guzmán, una secuencia que me parece identificable y que con este grupo, más o menos considerable, en los 90s, finaliza. Eso por una parte. Por la otra, Thays o Bellatin expresan, en la corriente que actualmente vemos vigente, una adaptación a esa visión más bien cosmopolita. El canto de cisne: Tola, Galarza, Malca, Rilo, etc. La muestra más clara de que se trata efectivamente de un end of the road es que ya casi ninguno de ellos, salvo Galarza, sigue publicando con regularidad, y que su secuencia literaria no ha tenido continuadores. La línea de Thays, Herrera o Bellatin empieza un periodo que continúa hoy con la mayoría de autores menores de 30 años, y que en alguna ocasión he definido, a falta de otro término, como una literatura caracterizada por la evasión. Desde luego, me refiero a una evasión, como afirmaba Lucien Goldmann, que no es un simple escape de la realidad, sino una forma de adaptarse a ella gracias a lo imaginario. Creo que la autonomía estética que tanto se enfatiza a través del lenguaje en el discurso actual de los autores jóvenes –incluyéndome– no es más que un proceso de adaptación a los cambios globales que viven las nuevas generaciones. Explorar la riqueza del castellano no sólo es una forma de resistencia o reafirmación cultural, sino también una forma de reafirmación individual. Algunos pueden interpretarlo como elitismo, lo cual, siendo sinceros, no tendría nada de erróneo. Quizá sea ésta una de las reacciones que se asume consciente o inconscientemente desde la periferia del mundo al que pertenecemos. El lenguaje como territorio personal dentro un universo cada vez más homogéneo. Como se ha dicho, el predominio de la ‘metaliteratura’, la reflexión sobre la actividad del escritor, los espacios no localizables o extranjeros, tiene esa característica evasiva como unificadora de sensibilidades. Por otra parte tenemos una línea evocativa cuyos logros formales más interesantes los encontramos en Roncagliolo y Alarcón, que se centran en los 80s. Pero es curioso, por ejemplo, ver la dialéctica que está aflorando entre evasión y evocación. Para mí el caso más claro es el de Ezio Neyra que pasa con soltura de un libro absolutamente posmoderno (Habrá que hacer algo mientras tanto) a otro más bien tradicional donde predomina la nostalgia y la recuperación del pasado. En esta última línea estaría su anunciado proyecto de ficcionalizar la vida de Santa Rosa, o la época dorada del caucho, en el caso de otro autor interesante, Edwin Chávez. Aunque diversa en lo superficial, creo que es posible encontrar cierta homogeneidad en la producción actual que será interesante seguir observando, porque sin duda nos habla de procesos de estructuración en marcha y de subjetividades todavía en formación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Algunos narradores actuales con quienes compartas similares inquietudes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece sumamente interesante lo que están produciendo Alarcón y Effio respectivamente. Tengo la impresión de que Alarcón está inventando el Perú del modo en que yo intenté hacerlo con Brasil, aunque algunas veces hay cierto sentimentalismo que lo desborda y le resta aciertos estéticos a sus cuentos, sobre todo en los que trata la violencia política. Para mi gusto, los dos cuentos que sobresalen de Guerra a la luz de las velas son “Florida” y “El Señor iba sentado en una nube veloz”, ambos posteriores a la primera edición. Increíblemente maduros. Todavía no he leído su novela; pero por lo visto no tengo dudas de que se trata del escritor más solvente que tenemos hoy en día. Effio no deja de sorprenderme con su estilo, su elegancia formal. Siento que crecerá muchísimo con el tiempo, sobre todo porque me parece alguien con poca urgencia por publicar, lo que contradice una constante propia de nuestra época, que es la necesidad de reconocimiento inmediato. También me gustaron el primer libro de Ezio Neyra y Casa de Islandia de Luis Hernán Castañeda. Y últimamente me sorprendió la novela de Diego Trelles. En general, creo que hoy existe definitivamente una mayor ambición en los proyectos personales que se están elaborando y que dará grandes frutos en el mediano plazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo me dice que tienes en carpeta una novela, pero si no es así, ¿qué es lo que estás escribiendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy reescribiendo un libro de cuentos del que sólo sobrevive “75, Calle Prince Edgard”, un relato que publiqué seis años atrás. Son historias que encajan en el género negro y que suceden en una pequeña ciudad de Inglaterra, Torquay, cuyo mayor mérito histórico es haber sido el lugar de nacimiento de Agatha Christie y aparece en Un mundo feliz de Aldous Huxley. Bueno, yo la recuerdo así de pacífica, pero me la imagino mucho peor. Tienen, por ejemplo, la historia extraordinaria de un asesino, John ‘Babbacombe’ Lee, al que nunca pudieron colgar porque no les funcionó el caldazo las tres veces que lo intentaron. Muestra de que la caballerosidad inglesa está muy cerca de la superstición. Quizá por eso me gustaría llamar al libro Los ingleses ya no toman el té; pero no es seguro. En todo caso, para mí es una deuda pendiente escribir sobre esta ciudad, sobre la gente que conocí y las historias que me contaron, porque en gran parte volver de allí me hizo creer que podía publicar y que la gente podría leerme. Lo cual, hasta ahora, ha resultado ser más o menos cierto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-1305519520900178821?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/1305519520900178821/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=1305519520900178821&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1305519520900178821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1305519520900178821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/entrevista-carlos-yushimito-pp.html' title='Entrevista a Carlos Yushimito (PP)'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyFbojtdpI/AAAAAAAAAek/A0YZNnfWXDo/s72-c/yushimito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-1260844519607387265</id><published>2008-10-20T06:09:00.001-07:00</published><updated>2008-10-20T06:14:22.895-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Carlos Carrillo (PP)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyDQ2mV7_I/AAAAAAAAAec/5TqYBZExvQo/s1600-h/Carlos+Carrillo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259222790419378162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyDQ2mV7_I/AAAAAAAAAec/5TqYBZExvQo/s400/Carlos+Carrillo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Modestia aparte, “Para tenerlos bajo llave” es el único clásico underground de nuestra narrativa”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Carrillo, escritor peruano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Carrillo (Lima, 1967) es autor del libro “Para tenerlos bajo llave”. Como todo libro con propuesta sólida, ha rehuido de la peste del olvido. Hace unos meses salió su tercera edición. Hay muchos calificativos con los que se ha querido endilgar al libro y su autor, cuando lo cierto es que estamos ante una escritura visceral que descansa en un manejo encomiable de los recursos narrativos. En la presente entrevista conversamos con el autor de lo que verdaderamente debe interesar por sobre todas las cosas: su obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz-Ortega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué diferencia esta tercera edición de las anteriores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tercera edición recoge mi visión inicial del arte como una multidisciplina. Siempre me he preocupado por la carátula, que ésta sea emblemática, que identifique a la obra como en el caso de los albums de metal. Cuando se menciona “The Number of the Beast” de Iron Maiden, inmediatamente surge la imagen de la portada. Siguiendo ese concepto en la primera edición, escogí un dibujo de Chichoni, artista italiano de estilo similar al de Boris Vallejo. Luego, para la segunda edición que sacó Editorial San Marcos, decidí utilizar material original y llevar el concepto de album de metal tanto a la carátula como a la contratapa. El resultado fue una foto de una chica desnuda con cadenas y candados en la parte frontal, mientras que el autor sale en un cuarto con cadenas y espejos, sentado sobre una caja que aprisiona a la chica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te convencieron esas carátulas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, todavía no estaba convencido de haber encontrado la carátula emblemática “Para tenerlos bajo llave”. Fue recién el año pasado que Cynthia Zegarra, amiga que radica en Chicago y se dedica a la fotografía, me mostró una reciente sesión con Amby Lammers, modelo y bailarina exótica, desnuda en la oscuridad y sosteniendo una llave en la boca. Inmediatamente supe que esa sería la portada definitiva. Cuando llegó la oportunidad de esta tercera edición, aproveché de proponerle a Cynthia utilizar esa foto para la carátula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ajá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, esta tercera edición incluye un dvd con 3 cortometrajes y una performance inspirados por los cuentos que ya tienen más de 10 años desde la primera edición. El dvd es un testimonio de la influencia de los cuentos en otras manifestaciones artísticas. En el dvd también se pueden apreciar 2 fotos más de Amby: una toma alternativa con la llave en la boca que va en el mismo disco, y la otra en el menú del dvd. Para completar el tema del arte como un todo, el menú del dvd tiene como fondo sónico “Karnyna &amp;amp; Aradia (Satan’s Whores)” de nuestra primera banda de black metal, Nahual. Eso sí, me faltó tiempo para también incluir una serie dibujos propios que realicé cuando tenía 16 años. Será para la próxima ocasión. Probablemente para la novela. Te alcanzo mi versión de “La Ramera de Babilonia” que aparece descrito como cuadro en el cuento “Legado de los Cárpatos”. La descripción no es exacta pero te darás cuenta de las semejanzas.. Así que esta tercera edición engloba literatura, cortometrajes, performance, fotografía y rock extremo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También has sacado algunos relatos y los adelantos de la novela “Memorias del pitufo sodomita” que aparecieron en las ediciones previas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retiré los adelantos de la novela porque ya está cerca la publicación. En cambio, “Diosa de los Sepulcros”, “Un grano horrible” y “Motivo de ruptura” que salen en las dos ediciones anteriores pero no en ésta última, quedaron fuera por una cuestión de presupuesto de la editorial. En el futuro espero sacar una versión de cuentos completos que incluyan esos tres cuentos, los nuevos cuentos de esta tercera edición y algunos más que tengo por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un tratamiento estructural apreciable en los cuentos que no son tomados en cuenta puesto que el libro tiene la fama de ser “oscuro”, que lo es, y que es también un canto a las perversiones. Como si el tema terminara aplastando sus alcances literarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente es un canto a la euforia permanente que reside en todos nosotros y para lograr emitir ese canto hay una estructura detrás. Mas que considerarlos “oscuros”, algunas personas sólo se quedan en la anécdota sexual o los comparan con estilos mas “virtuosos” en cuanto a técnica y estructura. En literatura al igual que en música me gusta lo visceral, lo directo, no el virtuosismo. Prefiero a los Ramones a Pink Floyd, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy de la idea de que tu libro es una apología de la pornografía o la pedofilia, ya que si hablamos del sexo estamos ante un acto que por naturaleza es “sucio” y “violento” que adquiere vuelo en la imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Estás seguro de eso? En realidad no se deberían buscar mensajes o posturas ideológicas en el libro. Simplemente se trata de una sana búsqueda de erotismo y experiencias sexuales en todas sus variantes, formas y dimensiones, sin más barrera que las propias ansias de exploración más allá de los estándares o convencionalismos que uno mismo construye o permite que se construya a su alrededor. Por ejemplo, el calificativo de sexo como un “acto sucio” es propio de lo instaurado en la mente de los individuos por una sociedad de doble moral que lo sanciona pero lo incentiva de manera prohibida. De esa manera el disfrute del sexo se restringe a que sea “sucio” o “prohibido” y no al simple goce de intercambio de fluidos entre individuos libres que debemos ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No has entendido nada cuando digo “sucio” y “violento”. Sigamos ... Cuentos como “El coleccionista”, “Euforia permanente” y “Si a trece le quitas cuatro nueves” muestran personajes perfilados por una búsqueda del erotismo sui generis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todos los cuentos encontrarás esa búsqueda por un erotismo sui generis. Diversas parafilias desfilan descarnadas como la que practican Adriana Dubois y su doberman en “Mujer de las 4:00 a.m.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Está el cine de serie B, X o Z entre tus influencias? Te lo pregunto porque casi todos los cuentos parecen estar en diálogo con artes no necesariamente literarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Exacto. Esas otras artes van desde comics underground tanto de horror como eróticos; cine fuera del ámbito comercial incluidos los slasher gore y también directores como David Lynch y Martin Scorcesse; rock extremo en todas sus variantes; pintores como H.R. Giger; fotografía fetiche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un amigo en común, el poeta Mesías Evangelista Ricci, me comentaba que tu propuesta tiene un apoyo en la consecuencia. Ahora, ni bien acabé la lectura del cuento “Invoca la desgracia” me fue imposible no pensar en tu incursión en los ritos satánicos. ¿Estoy equivocado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estás equivocado al mencionar la palabra “satánicos”. El satanismo en esa concepción es el llamado satanismo medieval o, como le digo yo, el satanismo hollywoodense. Nace de las confesiones sacadas por las persecuciones de la Iglesia a herejes y luego a “brujas”, pero llenan un imaginario colectivo. Las descripciones de los aquelarres son idénticos a lo que los romanos pensaban hacían los primeros cristianos en sus reuniones. Ahora bien, en “Invoca la desgracia” se trata de ritos mágicos pre cristianos, referidos tímidamente por autores como H.P. Lovecraft y Arthur Machen. Tienes que romper ese marco judeo cristiano y darte cuenta que hay un océano negro de sensaciones inexploradas mas allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero los has experimentado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te dejaré la inquietud al respecto. Sólo te diré que soy extremadamente curioso y que he experimentado situaciones y sensaciones que te harían salir corriendo a la iglesia más próxima para sumergirte en agua bendita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera edición data de fines de 1994. ¿Cómo llegaste a los tópicos que desarrollas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera edición es de diciembre de 1994. Me considero dentro del estereotipo de “lector insatisfecho”. Por ejemplo, siempre me extrañó la falta de sexo en las narraciones de Lovecraft y luego de ver películas gore como las de Fulci, comencé a imaginar y escribir mis propias historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quiénes te apoyaron con tu propuesta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inicialmente, cuando decidí publicar los cuentos me apoyó Bucco Torres, quien los leyó en su versión primigenia, literalmente cruda. Luego, una vez que la primera edición salió, conocí a Manuel Rilo y también a Oswaldo Reynoso. El protagonista de “Contra el tráfico” de Manuel Rilo menciona en más de una ocasión mi futura novela. Oswaldo Reynoso fue quien me consiguió la posibilidad de publicar en Editorial San Marcos. Otros literatos que también apoyan mi propuesta son Rodolfo Ybarra, Mesías Evangelista Ricci y Paul Guillén. Y como ya te mencioné, llego a esta tercera edición con apoyo artístico multidisciplinario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo me dice que el libro ha sido escrito bajo la premisa para que sólo lo lean tus amigos ya que entre líneas hay un evidente tono intimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Totalmente equivocado. Como ya te dije, empecé a escribir sobre lo que no encontraba en mis lecturas. En todo caso, el tono intimista que encuentras es porque los escribí para mí. Asumo, que eso me ha permitido conectar con personas con un perfil similar al mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cuál es el comentario que más recuerdas sobre el libro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo dos: “Con el cuento de Wendy me he corrido la paja tres veces”. “El libro ha elevado mi nivel de lujuria”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los nuevos cuentos, “Hija de Hefesto” y “La invitación”, es clara la influencia de la literatura gótica, lo que me lleva a suponer que lo que seguirás publicando seguirá en esa onda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, ese es el estilo Carrillo. Mediante mis cuentos manifiesto mi esencia. No podría escribir por encargo como si lo hacen otros escritores “técnicos”. Como te mencioné antes, tengo algunos cuentos más por publicar. Uno de ellos es sobre un tipo de vampiro hindú con la dosis de sexo y sangre adecuada. Espero incluirlo en una versión de cuentos completos de “Para tenerlos bajo llave.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Consideras que la imagen que proyectas termina distrayendo la atención de lo que verdaderamente debe importar: tu obra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen del artista puede ocasionar esa distracción. Por ejemplo, las bandas de black metal con toda esa parafernalia de maquillaje, púas, balas y cruces invertidas … todo eso es accesorio, lo importante es la música. Eso diferencia las bandas originales y auténticas de las clonadas. Yo soy un fan acérrimo del black metal, no por la parafernalia, sino por la música. En mi caso, es igual, lo importante son mis cuentos. El que organice rituales orgiásticos a las deidades de la noche y que practique todas las parafilias existentes, es un bonus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los cortos del DVD que trae el libro es “La Gorgona de Bronce”, el cual ofrece una variación del cuento “La Gorgona en el lienzo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El DVD incluye 2 cortos de Cristian Cancho. La anécdota detrás de la “variación” de “La Gorgona de Bronce” es que Cancho consideró que se iba a demorar mucho en encargar el cuadro, así que decidió cambiarlo por una estatua que él mismo diseñó y armó. Luego, como el lenguaje literario es diferente al del cortometraje, Cancho ha insertado una escena sobre Santa Carolina siendo condenada a morir en la hoguera. El otro corto en realidad es un extracto de su largometraje “La Farándula” que acaba de presentar en versión remasterizada en CAFAE. Este largometraje trata sobre la ruptura de la relación de Barbie y Kent, que su autor califica como “comedia pornográfica”. Dentro de la historia, hay un segmento inspirado en “Si a trece le quitas cuatro tienes nueve”, cuando Ken va a pedirle una segunda oportunidad a Ken y conoce a Wendy, la prima de Barbie. Los que ya leyeron el cuento, se imaginará lo que pasa a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y el otro corto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “The Collector”, inspirado en “El Coleccionista”, dirigido y producido por Cynthia Zegarra en Chicago, por eso el título en inglés. Cynthia colabora además como la fotógrafa de la portada y como modelo en la contratapa, donde sale con el autor y el resto de la pandilla de Chicago: Amby Lammers y Simin Koernig.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y sobre la performance?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la performance “Los Juegos de la Condesa”, la misma se realizó en noviembre del año pasado en el Centro Cultural Yacana, bajo la dirección de Edith de la Cruz. Está inspirada en “Legado de los Cárpatos” aunque más inciden en la figura de la Condesa Bathory y los ritos que supuestamente realizaba. Esa misma noche también se realizó otra performance titulada “Legado de los Cárpatos”, obviamente basada en el mismo cuento, dirigida por María Campana. Ambas performances las puedes ver en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/unholysmurf"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;www.youtube.com/unholysmurf&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;“La Gorgona en el lienzo” es un muy buen relato, ¿su argumento es inventado o lo escuchaste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos mis relatos son excelentes. El argumento es propio y tiene su origen en un cuento que presenté en 1985 en la academia pre universitaria donde me encontraba. Gané un tercer lugar y recuerdo que Fernando Iwasaki fue parte del jurado. Me dieron un vale para comprar en la librería “El Virrey” que gasté en comprarme todo los títulos de H.P. Lovecraft publicados en Alianza Editorial. Aún debo tener el manuscrito con el título original de “La Duquesa y su retrato”. Era una historia mas a lo “Dimensión Desconocida”. La duquesa en cuestión mantiene una relación lésbica con su propia hermana. El duque descubre esta aventura y asesina a ambas. Pero la cuñada es una bruja que había realizado un hechizo sobre un retrato de la duquesa. De esa manera, el retrato cobra vida y venga la muerte de las amantes incestuosas. Al momento de presentarlo en el concurso, sólo le cambié el título por “La Gorgona en el lienzo”. Unos años después, lo replanteé con el tema religioso, exorcizando mi temor por los cuadros religiosos, como confiesa uno de los personajes del cuento. Los cambios sutiles en las facciones del rostro del cuadro, los rizos formando pequeños rostros de sus víctimas y la manera como el lienzo cobra vida, son idénticos en las dos versiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo consideras en nuestra narrativa a “Para tenerlos bajo llave”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Modestia aparte, “Para tenerlos bajo llave” es el único clásico underground de nuestra narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime, ¿de qué va tu novela “Memorias del pitufo sodomita”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El título todavía es preliminar. Estoy barajando las siguientes alternativas: Crónicas o Memorias o el Manifiesto. El Pitufo Sodomita es el líder de una pandilla de eufóricos que rinde culto a una oscura deidad femenina. La novela justamente trata de los preparativos previos a la celebración del banquete que realizan periódicamente en honor a esta deidad. Algunas prácticas no exploradas en los cuentos de “Para tenerlos bajo llave” se exploran aquí. La novela tiene cuatro partes como homenaje a “Las 120 jornadas de Sodoma” del Marqués de Sade. Los adelantos que se publicaron alguna vez corresponden sólo a la primera parte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-1260844519607387265?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/1260844519607387265/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=1260844519607387265&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1260844519607387265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/1260844519607387265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/entrevista-carlos-carrillo-pp.html' title='Entrevista a Carlos Carrillo (PP)'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPyDQ2mV7_I/AAAAAAAAAec/5TqYBZExvQo/s72-c/Carlos+Carrillo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-5866253203096153449</id><published>2008-10-19T20:23:00.000-07:00</published><updated>2008-10-19T20:26:45.545-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Daniel Alarcón (PP - Siglo XXI)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPv6DH8AeQI/AAAAAAAAAeU/vgpJWx9QAL8/s1600-h/Daniel+AlarcÃ³n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259071921462475010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPv6DH8AeQI/AAAAAAAAAeU/vgpJWx9QAL8/s400/Daniel+Alarc%C3%B3n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Sigo pensando que hay ciertas cosas que solo se pueden expresar con la ficción”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Alarcón, escritor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Alarcón nació en Lima, en 1977, y pasó casi toda su vida en EE.UU. Sus relatos han aparecido en importantísimas revistas norteamericanas como The New Yorker, Harper´s  y Virginia  Quarterly Review. Alfaguara acaba de publicar el libro Guerra a la luz de las velas que originalmente apareció en inglés bajo el nombre de War by  Candlelight (Harper Collins), la misma que fue finalista para el Premio Pen / Hemingway por mejor debut del año. En la actualidad es Editor Asociado de la revista Etiqueta Negra. Su novela Lost City Radio se publicará en simultáneo en USA, España, Francia, Reino Unido, Holanda e Italia en marzo del 2007. Formación y talento en pos de una literatura que desgarra y conmueve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz-Ortega&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel, se sabe que has crecido en USA ¿Cómo te reencontraste con el castellano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muchos hijos de Latinos en los EEUU, en un momento casi perdí mi castellano. Es de lo más normal si uno crece en un ambiente donde todo se maneja en ingles. Mis amigos eran gringos, mi educación desde primaria se desarrolló en ese idioma. La recuperación del castellano comenzó cuando me mudé a Nueva York en 1995. Ahí me encontré con una ciudad donde la población latina, hispano-parlante llegaba al 25%, y claro, eso me influyó muchísimo. De pronto, mi idioma nativo ya no era irrelevante, sino totalmente necesario, y vino, como una ola, con preguntas sobre mi identidad dentro de una sociedad multicultural como la de Nueva York en esa época. Desde entonces, reinicié contacto con el Perú, comencé a viajar más y más a Lima, e interesarme por conocer las tradiciones y las historias de mi familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sigue comentando tu cuento City of clowns, publicado en The New Yorker. A partir de ello, ¿qué ventajas editoriales fueron las que tuviste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve mucha suerte con ese cuento. Cuando se publicó en The New Yorker éramos tres narradores debutantes, es decir noveles, y yo era el único que no tenía contrato con alguna editorial neoyorquina en ese momento. Mi agente supo aprovechar de esas circunstancias para sacar una buena oferta de Harper Collins, lo cual me permitió publicar este primer libro de cuentos, y próximamente, la novela Lost City Radio en febrero del año entrante. Harper Collins es, para mi suerte, una editorial con peso, y prendo mis velitas todos los días con la esperanza de que mi buena fortuna no se acabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Puedes contarme el proceso en el que te apoyaste para  City of clowns?, ¿qué referentes literarios estuvieron presentes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a referentes literarios, es difícil decir. Los de siempre supongo: Faulkner, Kapuscinski, Calvino, Bruno Schulz, García Márquez, Cheever, Dostoyevsky. En todo caso, los escritores que uno lee, que uno admira, te influyen de maneras inesperadas. Amo sin remedio al gran Borges, pero no encuentro mucho de él en mi propia obra. Debe estar ahí, pero requeriría de alguien con más conocimiento y preparación para identificar exactamente dónde está su influencia en mi obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me acuerdo de esas tres semanas escribiendo Payasos, cuando salió casi de un tirón el primer borrador, es la soledad que sentía. Estaba en Iowa City, en una provincia norteamericana, había dejado amigos, una novia, y muchos recuerdos en Lima, y sentí la necesidad, súbita, abrumadora, de recuperar la ciudad que acababa de abandonar. Quizá no exista un lugar más diferente a Lima que Iowa City. Alquilé una habitación en la casa de un agricultor de la zona, y me acuerdo del silencio total del campo al atardecer. Alrededor de la casa había cultivos de maíz, y en esa época, agosto, la cosecha se aproximaba, y la casa se veía casi escondida en la chacra. Lo que permitió escribir sobre Lima, o mejor dicho, lo que me obligó a hacerlo, era justamente ese silencio. Extrañaba la bulla, y me dediqué a recrear la caótica ciudad donde nací.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo que me llama la atención de tus cuentos es la amplitud referencial que estos tienen, si bien es cierto que gran parte de las historias desarrolladas en Guerra a la luz de las velas están suscritas en lugares marginales peruanos, también me dan la sensación de que pueden darse esas tramas en otras realidades socialmente distintas. ¿La formación que tienes como antropólogo en cuánto te ha ayudado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que sí. Como disciplina académica, la antropología es muy útil para el escritor. Es una forma humanista de ver el mundo, una búsqueda de patrones dentro de una cultura, y una mirada que siempre ubica el hombre en un contexto cultural, económico, social. Después de 1989, cuando la situación en el Perú encrudeció, yo no regresé a mi país por varios años. Entonces comencé mis estudios enfocándome en otros ámbitos culturales: estudié en África por medio año en 1998, antes había estudiado en la China. Es decir, aprendí los métodos del antropólogo en lugares totalmente extraños a mi experiencia, mi lengua, mi cultura. Fue un reto que me sirvió mucho cuando regresé al Perú en 1999. Tanto el país, como yo mismo, habíamos cambiado muchísimo, pero yo tenía las herramientas para comprender esos cambios. Sabía como formular las preguntas que antes eran confusas, y eso ha sido importantísimo para mi obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu formación, culturalmente hablando, es norteamericana. Casi todos los escritores llegan al proceso creativo partiendo de una experiencia libresca o de vida. ¿Qué es lo que te llevó a escribir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he escrito, desde muy niño, y aparte de mis ambiciones truncas de convertirme en gran futbolista, nunca consideré seriamente otra carrera. Supongo que el deseo de escribir viene de la fascinación con creer historias, de inventar y entender las tramas (y traumas) que existen entre la gente. El inmigrante es siempre un observador. Me acuerdo muy bien inventando cuentos con mi viejo para explicar los gestos que observábamos entre una pareja gringa, por ejemplo, en un restaurante. El español era como un idioma secreto, y podíamos hablar de la gente en su cara. Era un pasatiempo para nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo pensando que hay ciertas cosas que solo se pueden expresar con la ficción. Tengo esa fe, y me aferro a ella. El momento que dude de esa verdad, me pondré a estudiar salud publica, o derecho. Me dedicaré a alguna tarea más útil—y quizá más fácil, no sé—que escribir cuentos y novelas. Por el momento estoy bien con esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha dicho que has recogido las influencias temáticas de Julio Ramón Ribeyro, José María Arguedas y Mario Vargas Llosa. De alguna u otra manera, los tres han bebido de la narrativa norteamericana. Me gustaría saber quiénes son tus escritores norteamericanos predilectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la suerte de poder nutrirme de dos tradiciones literarias, la norteamericana y la latinoamericana. De los norteamericanos, nunca me olvidaré de los sureños: William Faulkner, Carson McCullers, entre otros. John Cheever, el gran cuentista. Cormac McCarthy, claro. Philip Roth merece el Nobel ya. Edward P. Jones es simplemente un maestro. Y hay otros: Aleksandar Hemon, Junot Díaz, Yiyun Li, Marylinne Robinson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más que narradores gringos, a los que siempre regreso son los rusos. Los cuentos de Chekhov o Gogol, por ejemplo. Recuerda que no estudié literatura, o sea que no soy para nada un conocedor. Mis lecturas son un sin sentido total, sigo una ruta absurda y desordenada, y no tengo una idea clara del desarrollo de la literatura moderna o algo por el estilo. Yo leo por placer, y nunca aprendí a ser estudioso. Pero si muero con un libro de Dostoyevsky en la mano, seré feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pronto se publicará Lost City Radio, esta novela saldrá simultáneamente en USA, España, Inglaterra, Francia e Italia. ¿En cuánto tiempo la escribiste?, ¿puedes decirme de qué trata?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero adelantar demasiado, pero he querido con esta novela enfrentarme directamente a los años de la violencia en el Perú. Se trata de un programa radial que reúne a la gente perdida en una gran urbe latinoamericana. Una ciudad como Lima, pos-guerra, viviendo un proceso de crecimiento feroz, donde hay mucha gente aislada, solitaria, alejadas de sus pueblos, de sus idiomas, de sus culturas. La trama fluye en torno a este programa, y la ciudad que retrata es una que muchos peruanos van a reconocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que comencé a investigar el fenómeno hasta que le puse punto final a la ultima frase fueron casi siete años. Espero que la siguiente novela no me demore tanto, pero tampoco es una ambición mía ser prolífico. Prefiero ser muy bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que leo de ti, puedo decir que eres un escritor de tendencia realista, pero en la comunicación que hemos tenido, me comentaste que has escrito cuentos muy raros, que no sólo escribes sobre la violencia política. ¿Crees que un escritor no debe encasillarse en una sola vertiente narrativa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy demasiado joven para ser devoto de ninguna tendencia literaria. Lo más importante de esta etapa en mi formación es ser audaz, es decir, no tenerle temor al gran fracaso, porque sin arriesgarse, sin ponerse retos que parecen, a primer vista, imposibles, no se va a llegar muy lejos. Solo vale la pena escribir los libros que, desde un inicio, parecen estar más allá de los limites de tu talento. Si no se ve imposible, no hay por qué perder el tiempo intentándolo. Es la única forma de crecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota: Esta entrevista a Daniel Alarcón apareció en el diario Siglo XXI de España.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-5866253203096153449?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/5866253203096153449/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=5866253203096153449&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5866253203096153449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/5866253203096153449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/entrevista-daniel-alarcn-pp-siglo-xxi.html' title='Entrevista a Daniel Alarcón (PP - Siglo XXI)'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPv6DH8AeQI/AAAAAAAAAeU/vgpJWx9QAL8/s72-c/Daniel+Alarc%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-8905082304378670985</id><published>2008-10-19T20:15:00.000-07:00</published><updated>2008-10-19T20:21:20.656-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Ezio Neyra Magagna (PP)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPv4n27RDZI/AAAAAAAAAeM/ql8ykrdV-K8/s1600-h/EZIO+NEYRA+MAGAGNA.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259070353527868818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPv4n27RDZI/AAAAAAAAAeM/ql8ykrdV-K8/s400/EZIO+NEYRA+MAGAGNA.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Supongo que lo mío es la apertura. El rechazo a cualquier tipo de exclusión”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incansable. Esta es la palabra para darnos una idea de todo lo que viene haciendo Ezio Neyra Magagna (Lima, 1980) Es autor de la sui generis novela, Habrá que hacer algo mientras tanto. Tiene a su cargo la asociación civil Niñolee, es director de la editorial Matalamanga y dirige la versión peruana de la revista Lamujerdemivida. Todas estas inquietudes yacen en un par de cimientes, hoy por hoy, irrefutables: la pasión y el compromiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel Ruiz-Ortega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamó mucho la atención la anécdota que una vez contaste sobre un remedo de profesor que sorprendió a uno de tus amigos leyendo un cómic en plena clase, tu amigo fue presa de una vergüenza descomunal, esto lo llevó a no tocar un libro por iniciativa propia. Como bien sabes, la falta de un hábito de lectura está extendida en todos los estratos sociales en Perú. ¿Cómo nació la idea de llevar a cabo la asociación civil Niñolee?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como esa anécdota, deben de existir miles de historias similares que hablen de la falta de tino de muchos educadores al momento de enfrentar el tema de la promoción de la lectura. Sin embargo, de acuerdo a nuestra experiencia, la mayoría de docentes está absolutamente interesada en conocer y manejar herramientas que les permita hacer no sólo que sus alumnos y alumnas se acerquen más a los libros, sino también que mejoren sus niveles de comprensión lectora.&lt;br /&gt;La motivación más lejana que nos llevó a formar Niñolee fue la lectura de la ya famosa encuesta PISA, en donde el Perú estaba en penúltimo lugar, de una muestra de 42 países en todo el mundo, en lo que a comprensión lectora se refiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las taras que tiene el Perú, y creo que es nuestro principal problema de desarrollo, es el analfabetismo. Hemos escuchado siempre propuestas educativas que se supone serían  nuestras vías de escape, pero siempre esto suele ser una artimaña que suelen hacer los políticos, y mucho más aún cuando se viven periodos electorales. Soy de la idea de que ya nada se puede esperar del estado. Esto me lleva a pensar de que la salida siempre será la entidad privada. Y sé de personas que desean llevar a cabo proyectos tan nobles como la promoción de la lectura. Es una empresa realmente quijotesca. ¿Cuál es la verdadera satisfacción que proyectos como estos dejan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No diría que el analfabetismo es la causa principal del subdesarrollo de nuestro país. El analfabetismo, en mi opinión, es un indicador más de dos problemas más grandes, estructurales: la exclusión y la ausencia de políticas de Estado de largo plazo. Además también podríamos hablar de la desidia y de la ineficiencia que han caracterizado a nuestros gobiernos en lo que a políticas educativas se refiere. A pesar de que sea cierto que en coyunturas electorales los candidatos propongan salidas para los problemas del país, resulta un buen indicador que el tema educativo haya estado en un punto central de la agenda de varios candidatos. Esto me lleva a pensar que aún se puede hacer mucho desde el Estado, pero desde un Estado moderno, que acoja a técnicos especializados, que convoque iniciativas inteligentes de la sociedad civil.&lt;br /&gt;El trabajo de Niñolee está avanzando muy bien. Para este año tenemos una serie de proyectos que deseamos llevar a cabo. Supongo que la satisfacción más grande que me deja un proyecto como este es la de la retribución inmediata que se recibe por parte de los docentes y de los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo crees que deba combatirse este negocio como lo es el de la piratería?, ¿cómo nació el nombre de Matalamanga?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy especialista en el tema de la piratería; de hecho, ni siquiera conozco cifras que me indiquen la magnitud de este problema. Lo que intentamos hacer en Matalamanga es vender libros a precios tan baratos como para que a cualquier persona le sea posible adquirirlos. Quizá esta manera de hacer las cosas ayude a que la piratería sea menor en tanto los lectores preferirán, por unos pocos soles más, comprar un libro original. Obviamente los precios de los libros varían de acuerdo a cada editorial, ya que cada una maneja costos diferentes.&lt;br /&gt;Un breve debate y un posterior trabajo estadístico absolutamente desprovisto de validez científica, nos llevaron al nombre Matalamanga, aquel que el entrevistado no podía dejar de pronunciar en voz alta abriendo un poco los ojos. Luego se asoció este nuevo nombre a ideas muy curiosas. El escritor Armando Robles Godoy hizo con él una analogía a la expresión “quemar neumáticos”, referida a la escritura y no a los automóviles; el encargado de la ventanilla de la oficina de Registros Públicos se animó a no disimular la risa y a asegurar en voz alta que se trataba de una empresa africana; otros la consideran una palabra sin sentido, una palabra con demasiados sentidos o parte del estribillo de una canción tribal. Pero el sentido original se aproxima sobre todo a la falta de sentido estricto de fondo, que da pie a que todo el sentido explícito caiga sobre la forma, la lírica, las letras que forman la palabra que forma la idea. La primera definición que tuve fue la de palabra baúl, un conjunto de sonidos que cada quien aplica a lo que quiera, cuando quiera y, sobre todo, como quiera. Esto fue bajo un puente de Toulouse, en el sur de Francia, al lado de la Garona, una madrugada de febrero del 2002. Entonces, ¿por qué la editorial terminó llamándose Matalamanga y no Agnamalatam? Fue quizá porque, bajo el puente en cuestión y en el momento del que hablamos, fue Matalamanga, por simple azar, el conjunto de letras que mejor se definía a sí mismo, que menor sentido explícito parecía mostrar en el momento. En qué muro de qué esquina del mundo estuvo escrito por primera vez, qué boca juntó primero las cinco sílabas del nombre, son ya cuestiones que felizmente no vienen al caso. Importa que las publicaciones bajo este nombre vayan amoldando la palabra y dándole sentido, como una estatua de arcilla dispuesta a dejarse acariciar por la literatura. Y lo que pasó antes puede quedar como obra del azar, o aun del exceso de entusiasmo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Matalamanga se han publicado a autores nuevos como Christopher van Ginhoven y autores ya conocidos y apreciados como el que acabas de citar, Robles Godoy. ¿Cómo llevas este proceso de edición desde cuando deciden el texto que van a publicar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única razón por la que decidimos publicar un libro en Matalamanga es porque nos parece valioso. Es importante remarcar esto porque Matalamanga, a diferencia de otras editoriales recientemente aparecidas, no se limita únicamente a publicar a autores jóvenes. No intentamos posicionarnos como el espacio en donde publican los autores más jóvenes, aquellos que recién empiezan. Desde luego es un placer cuando encontramos a un autor inédito, como Christopher van Ginhoven o Leonardo Aguirre, cuyo libro merece ser publicado. El mismo placer nos causa publicar a Armando Robles Godoy, con sus ochentaitantos años, o a Alfredo Valle Degregori, lingüista con una larga y reconocida trayectoria.&lt;br /&gt;Este año, luego de algunos meses de para, tenemos una lista larga de publicaciones, que incluye a autores inéditos como Augusto Effio, con Lecciones de origami, un libro de cuentos maravilloso por la hondura de sus historias; o Sergio Bardon, cuya novela La conjura de los pájaros narra de manera envidiable la época más esplendorosa de Florencia, aquella de Sandro Botticelli y de Lorenzo el magnífico. En la otra orilla, hemos publicado recientemente Perros héroes, de Mario Bellatin, y tenemos prevista la publicación de otra de sus novelas. También abriremos la colección de poesía, con un poemario muy personal de Kenneth O´brien, y tenemos bajo la manga dos poemarios más, esta vez de poetas inéditos, que darán mucho que hablar. También abriremos dos colecciones más: la de ensayos y la de humor.&lt;br /&gt;Creo que si se puede definir de alguna manera el espíritu de Matalamanga es a través de la palabra “apertura”. No solamente en el sentido más estricto del término, aquel que nos llevará a tener, a finales de este año, colecciones de cuentos, novelas, ensayos, poesía y humor; sino sobre todo porque estamos en contra de cualquier tipo de argolla. No publicamos necesariamente a nuestros amigos de la universidad, no publicamos necesariamente a aquellos autores que están dentro de un círculo que de alguna manera nos asegurará que su libro será vendido. Publicamos lo que nos gusta, lo que nos parece valioso, lo que creemos que debe ser leído públicamente.&lt;br /&gt;En cuanto al trabajo de edición, Matalamanga no es una imprenta: es una editorial. Siempre hemos creído que el editor es una pieza clave en la confección de un libro. Por ello, antes de publicar, tenemos varias reuniones con los autores donde sugerimos cambios, zonas que pueden ser mejoradas, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuéntanos cómo consiguieron ese texto raro en la narrativa de Bellatin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocí a Mario en la última FIL de Guadalajara. Rápidamente congeniamos y le planteé la posibilidad de publicar algún libro suyo inédito en Perú. Fue así como él nos propuso publicar Perros héroes, un libro exquisito que abre nuevas posibilidades dentro de su obra. Ahora espero seguir publicando otros libros suyos, además de poder formar parte de proyectos en común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablemos de Lamujerdemivida. Eres el director en Perú de esta revista conocida en Argentina. ¿Cuál crees que sea la característica que diferencie a esta edición peruana de otras revistas que circulan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamujerdemivida, en su versión peruana, ya ha dejado de circular. Fue una experiencia riquísima dirigir una publicación como aquella. No sé si haya tenido una característica distintiva, pero sí tuvo, o al menos intentó tener, al igual que Matalamanga, un espíritu abierto, en donde publicamos a autores peruanos muy jóvenes pero también a autores como Rodrigo Fresán, María Kodama, Eduardo Medicutti, entre otros. Otra característica, que se basa en un deseo propio, es el de la exploración de las relaciones entre las artes plásticas y la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las respuestas que acabas de dar, tengo la impresión de que te inclinas por distintas experiencias creativas. ¿Cuáles son estas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien el arte al que me dedico, en sentido estricto, es la literatura, soy un apasionado de las artes plásticas y me mueve mucho el deseo de experimentar las relaciones entre literatura y plástica, así como entre la narrativa y otras disciplinas como el teatro, el cine, la fotografía, la música. Si hay algo que no me gusta del oficio del escritor es la inmovilidad que debemos tener mientras escribimos. A pesar de que escribo sentado en una silla muy cómoda, por la cual gasté una cantidad obscena de dinero para un objeto que sólo me permite estar sentado, cuando hablo con amigos pintores o escultores, envidio su proceso de trabajo, en el que no sólo hay labor intelectual, sino también física. Viviría mucho más contento si el trabajo del narrador también conllevase algún tipo de trabajo físico. De hecho, durante estos últimos meses en los que he estado trabajando mucho en una nueva novela, muchas veces me he visto en la necesidad de salir a hacer algún deporte para que el cansancio mental sea acompañado por un agotamiento físico. Pero las cosas no terminan aquí. De pronto, cuando llego de improviso al taller de algún amigo, y lo encuentro en pleno trabajo, lo observo sentado durante pocos minutos, luego yendo a la tela y trabajar parado frente a ella; luego sale a comprar materiales, regresa, los interviene, etcétera. Ojalá algún día pueda encontrar la manera de tener un proceso creativo similar. Entretanto estoy embarcado en un proyecto junto a poetas, narradores, fotógrafos y pintores para hacer un libro objeto que podrá, al menos por un tiempo, satisfacer mis ansias de tender puentes entre varias disciplinas. Supongo que lo mío es la apertura. El rechazo a cualquier tipo de exclusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos presenciando la aparición de nuevos narradores.  Estoy casi convencido de que lo que está primando es la diversidad temática, y no la edad. ¿Cómo nació tu novela Habrá que hacer algo mientras tanto?, ¿ tuviste  algún libro referente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un creyente, al menos para analizar lo que sucede actualmente con la narrativa, en la posmodernidad. Posmodernidad entendida como la ausencia de paradigmas hegemónicos, lo que lleva a que cualquier manifestación artística, cualquier temática, pueda ser el centro y la periferia al mismo tiempo. Supongo que esto genera que haya tantas temáticas y tantas maneras diferentes de trabajarlas.&lt;br /&gt;Habrá que hacer algo mientras tanto nació como un ejercicio en un momento en el que me trabé en la escritura de otra novela, cuya escritura ya retomé. Como se trata de una novela realista, sentí la necesidad de ensayar una serie de textos que estuvieran lejos de la temática que trabajaba. Así empecé a escribir hasta que tuve 9 cuentos. Luego decidí retirar 5 de ellos para darle un carácter unitario a la publicación, con la idea de que pudiera leerse como un libro de cuentos, pero sobre todo como una novela. Más que libros que me sirvieron como referentes, Habrá que hacer algo mientras tanto le debe mucho a autores como Camus, Blanchot, Beckett, Mutis, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos bien que la trama de esta novela está anclada en la tradición del absurdo, y uno de los rasgos saltantes en este tipo de narraciones es la constante reflexión que se deja sentir en esta clase de textos. Y la brevedad de esta novela es prácticamente capital. ¿Cuánto de ti hay en tus personajes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay tanto de mí en el personaje de Alto como lo hay en Mediano, en Gordo e incluso en Silene. Supongo que soy tan aparentemente equilibrado como Alto; con tendencias a la depresión, como Mediano; malhumorado, cascarrabias, autoritario, como Gordo; e imagen gaseosa y ausente como Silene. Ahora, que ya estoy por terminar la corrección de mi próxima novela, cuyo título tentativo es Todas mis muertes, encuentro ciertos tópicos que se mantienen, a pesar de que se trata de novelas muy distintas entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabas de mencionar una novela que has vuelto a retomar. ¿Puedes hablarnos de qué va? Dices que hay ciertos tópicos que se mantienen, pero que son textos distintos, ¿por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lo que se llama una novela de aprendizaje. Se trata del relato de Francisco Neyra, de lo que sucedió durante un verano en casa de sus abuelos paternos, en Camaná, un balneario de Arequipa. Se trata de dos historias paralelas: la del niño narrando sus experiencias durante aquel verano que hubiese preferido no vivir, y la del Francisco Neyra adulto, un periodista que trabaja en un periódico arequipeño que, mientras intenta resolver el caso del asesinato de tres policías, descubre que quizá sea mejor terminar de descubrirse a sí mismo, hasta que, a la manera del Uroboros, termina por comerse su propia cola.&lt;br /&gt;Quizá la parte que se nos escapa de las manos a los escritores, sea la que más disfrute de la literatura. Digo esto cuando encuentro tópicos comunes entre ambos libros, a pesar de no haberlos buscado de manera premeditada. Cuando empecé a escribir Todas mis muertes, hace ya más de tres años, hice una estructura al mejor estilo de los guionistas de telenovelas, pero luego, con el correr del proceso de escritura, esa estructura original pasó a un plano absolutamente secundario. Es justamente esa falta de capacidad de predicción lo que más me atrae del proceso creativo. Supongo que si en algún momento dejo de sentirla, dejaré de escribir. Al comienzo, se trataba de una novela que mezclaba el policial con la novela de aprendizaje. Ahora ha terminado por ser una novela, que yo encuentro de difícil clasificación, en donde encuentro tópicos comunes a Habrá que hacer algo mientras tanto: desasosiego, ausencia, hastío, relaciones conflictivas entre pares, desesperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ubicara tu tendencia narrativa, diría que estás en la parcela de lo metaliterario, tu texto es el más extraño que he leído en esta vertiente. Tengo la sensación de que también puede prestarse para una obra de teatro. ¿Existe interés en teatralizar esta novela?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tanto Habrá que hacer algo mientras tanto le debe mucho a autores teatrales, supongo que es inevitable que sea un libro que permita un tránsito feliz hacia un registro teatral. A diferencia de Todas mis muertes, que la encuentro muy cercana al registro cinematográfico, Habrá que hacer algo mientras tanto es, de alguna manera, una novela teatral, si es que esta categoría existe. El interés por llevarla al teatro es tan grande como para que ya se esté trabajando una versión teatral que en principio se pondrá en escena hacia el último trimestre de este año.&lt;br /&gt;Por otro lado, no sé si sea adecuado considerarla como parte del terreno de lo metaliterario. De hecho este tipo de etiquetas aún las encuentro borrosas y me parece que nacen de la necesidad de buscar opuestos exclusivos donde poder depositar a ciertos textos. Al final son los críticos quienes crean estas categorías y deciden qué texto es metaliterario, realista, vitalista, etcétera. Lo riesgoso de esto es cuando un autor asume como propia la etiqueta que recibió de un crítico y se ve en la necesidad de seguir produciendo textos que calcen dentro de la misma vertiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que mueve el motor que te lleva el dirigir una asociación civil, el ser editor, director de una revista y escritor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces me sorprendo de la manera cómo he aprendido a organizar mi tiempo. Sin embargo, la verdadera razón que hace que los proyectos se echen a andar y que sean sostenibles en el tiempo es el equipo de personas con el que se trabaja. Si no se trabaja con personas comprometidas y apasionadas, es imposible sacar adelante las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, el compromiso con quienes se trabaja es clave, sin embargo, me gustaría saber si estas fuerzas yacen en una motivación emocional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay dos motivaciones emocionales que, presumo, me llevan a trabajar tanto: la pasión, y el deseo de cubrir ausencias propias. Y como ambas son complementarias, y como las ausencias nunca terminan, pues siempre hay nuevas, uno se las va creando y reinventando cuantas veces la paciencia alcance, supongo que será muy difícil que deje de trabajar algún día. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36409586-8905082304378670985?l=un-perro-andaluz.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/feeds/8905082304378670985/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36409586&amp;postID=8905082304378670985&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8905082304378670985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36409586/posts/default/8905082304378670985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://un-perro-andaluz.blogspot.com/2008/10/entrevista-ezio-neyra-magagna-pp.html' title='Entrevista a Ezio Neyra Magagna (PP)'/><author><name>Gabriel Ruiz Ortega</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04772378156753239392</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://3.bp.blogspot.com/-nwN7Tyjh3YA/Ttw5F-_94UI/AAAAAAAADPY/qTvA_WxcCs8/s220/gabriel%2Bruiz%2Bortega%2B%25282%2529.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPv4n27RDZI/AAAAAAAAAeM/ql8ykrdV-K8/s72-c/EZIO+NEYRA+MAGAGNA.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36409586.post-4847234521498140388</id><published>2008-10-19T20:03:00.000-07:00</published><updated>2008-10-19T20:06:30.417-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Johann Page (PP)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPv1Lhkzx-I/AAAAAAAAAeE/Y0Mw7d4tnYk/s1600-h/johann+page.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259066568225310690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_iwhfb8gOLTY/SPv1Lhkzx-I/AAAAAAAAAeE/Y0Mw7d4tnYk/s400/johann+page.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Creo que lo más importante para poder escribir es arriesgar siempre, aunque sea un poco. Creo que eso legitima un trabajo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Johann Page, escritor&l
